Puede que hayamos encontrado finalmente la respuesta.
Es algo que todos nos hemos preguntado alguna vez, bueno, al menos los que hacen ejercicio por la mañana: ‘¿Debería desayunar?’ Por un lado, requiere tiempo extra para comer y digerir, por otro, quizás ya tienes suficiente ‘combustible’ en tu cuerpo con la cena de la noche anterior. Algunos dicen que incluso puedes quemar más grasa de esta forma pero ¿será sólo un mito más del mundo de las dietas y los ejercicios que no funcionan? Sigue leyendo para encontrar la respuesta que encontramos.
Lo primero que debemos tener claro es que, aunque podemos llegar a una respuesta aparentemente definitiva, dicha información cambiará dependiendo de la persona, sus niveles de actividad física y también la forma en la que está acostumbrada a comer. Si bien alguna vez en mi vida probé este método, la verdad es que no tuve mucho éxito, porque soy de esas personas que comen varias veces al día en pequeñas porciones, por lo que sólo pensar hacer algo con el estómago vacío me hacía sentir dudas. La verdad es que existen varios mitos al respecto y eso es lo que definitivamente queremos eliminar.
¿Cómo funciona?
1. Todo comienza con la insulina
Lo que sucede cuando realizas actividad física con el estómago vacío es que se generan cambios hormonales en tu cuerpo. Una de ellas sería la insulina, una hormona que hace su aparición cada vez que comemos algo para ayudarnos a asimilar los nutrientes de nuestra comida. Al ejercitar sin comer previamente el cuerpo libera menos insulina, lo que haría que fuera más fácil perder grasa y mejorar el flujo sanguíneo hacia los músculos.
Eso sí, esto no significa que dejes de comer. El estudio sólo se refiere a no comer antes de ejercitar por la mañana, luego de terminar de ejercitar, come tu desayuno y demás comidas con normalidad.
2. Y se mantiene a través de un buen entrenamiento y un sueño adecuado
Antes de probar este método debes tener una rutina de ejercicios que incluya al menos un poco de ejercicios musculares y además tener una buena rutina a la hora de dormir, ya que eso ayuda a la reparación del cuerpo.Una vez que tengas esto, el ayunar antes de ejercitar provocará un aumento de otra hormona: la hormona del crecimiento. De hecho, un estudio comprobó que este método aumentaba en un 1.300% la presencia de esta hormona en los cuerpos de las mujeres.
Por lo demás, este estado hace que el cuerpo logre asimilar de mejor manera los nutrientes que se consumen justo luego de ejercitar, lo que aumentaría la importancia de volver a comer lo antes posible luego de terminar tu rutina. No es para todos y si definitivamente crees que no es algo que tu cuerpo pueda soportar, entonces te recomiendo no hacerlo. Si, por otro lado, sientes que no tienes problemas en pasar algunas horas sin comida en tu estómago aquí tenemos algunas recomendaciones para ti.
¿Cómo hacerlo?
1. Consume líquidos
Bebe agua antes, durante y después de tu entrenamiento. También puedes añadir té o café si es que necesitas algo extra para despertar por la mañana y para sentirte con más energía. Si eres muy sensible a la cafeína, un té verde sería una buena opción.
2. Consume alimentos cuando sientas que lo necesites
Si es la primera vez que realizas algo como esto, consume alimentos apenas tu cuerpo te lo pida, incluso si eso significa hacerlo en medio de tu entrenamiento. Tal como lo comenté más arriba, este método no es para todos y ciertamente no es para mí, pero si crees que te funciona, entonces adelante.
Planifica con cuidado y siempre, siempre, consulta a tu doctor antes.