Solenodon paradoxus
El Solenodón paradoxus, insectívoro cuyos únicos parientes son el Almiquí cubano (Solenodón poeyomis), otro que vive en la isla de Madagascar. El solenodonte de La Española (Solenodon paradoxus), que es endémico de la isla y es considerado un fósil viviente ya que evolucionó hace unos 60 millones de años. Este solenodonte junto con la única hutía actualmente existente en la isla (Plagiodontia aedium) son los últimos sobrevivientes –o más bien fósiles vivientes– de una variada fauna de mamíferos terrestres que existía en la República Dominicana y Haití.

Su cuerpo tiene una longitud de unos 30 centímetros y 15-25 centímetros de cola . Es de color castaño rojizo con variaciones hasta el castaño pardo. Tanto la cola como las extremidades están desnudas. Su cabeza se caracteriza por un largo hocico a modo de pequeña trompa. Los ojos son pequeños.
Es uno de los pocos mamíferos venenosos, en su caso a través de la saliva. La cual se desconoce su toxicidad, pero sabemos que puede matar a pequeños mamíferos como perros, solo lo utiliza en caso de defensa personal.
De costumbres nocturnas, es difícil su observación. Se alimenta mayormente de insectos pero se ha comprobado que también es una animal oportunista, alimentándose de reptiles, anfibios y pequeñas aves.
Jutía o Hutía

La Jutía o Hutía (plagiodontia aedium), es un roedor y servía como alimento más valioso. Son animales rarísimos y solamente se encuentran en cierta zonas de las Cordilleras Central y Oriental. No viven en cautiverio.

Es un mamífero roedor de color marrón a gris rojizo. Su cuerpo mide aprox.30 a 40 cm de longitud y su cola unos 12 a 15 cm. Su cola está cubierta por escamas y es semi-prensil, es decir, que le ayuda a trepar en los árboles. Pesa alrededor de 1.3 Kg. Sus patas tienen cinco dígitos provistos de garras, excepto el pulgar. Las hembras tienen tres pares de mamas laterales en la región toráxica. La cabeza es ancha, con orejas pequeñas. Sus ojos son pequeños.
Las jutías son el único grupo de mamíferos caribeños que conservar una parte significativa de su diversidad de especies originales, aunque muchas especies se han extinguido durante los períodos prehistóricos e históricos tras la llegada de los amerindios y europeos en el Caribe. El grupo es biogeográficamente restringida a las Antillas Mayores y las regiones asociadas. Las jutías que viven todavía se encuentran en Cuba, la Hispaniola, Jamaica y las Bahamas, y otras especies han desaparecido recientemente de las Islas Turcas y Caicos, las Islas Caimán y Little Swan Island. Al igual que solenodones, jutías tienen una antigua herencia en el Caribe – la más antigua fecha de jutía fósiles de hace alrededor de 18 millones de años. Sus parientes más cercanos son probablemente las ratas espinosas o coipo, ambos de los cuales se encuentran en la parte continental de América del Sur.
El Solenodón paradoxus, insectívoro cuyos únicos parientes son el Almiquí cubano (Solenodón poeyomis), otro que vive en la isla de Madagascar. El solenodonte de La Española (Solenodon paradoxus), que es endémico de la isla y es considerado un fósil viviente ya que evolucionó hace unos 60 millones de años. Este solenodonte junto con la única hutía actualmente existente en la isla (Plagiodontia aedium) son los últimos sobrevivientes –o más bien fósiles vivientes– de una variada fauna de mamíferos terrestres que existía en la República Dominicana y Haití.

Su cuerpo tiene una longitud de unos 30 centímetros y 15-25 centímetros de cola . Es de color castaño rojizo con variaciones hasta el castaño pardo. Tanto la cola como las extremidades están desnudas. Su cabeza se caracteriza por un largo hocico a modo de pequeña trompa. Los ojos son pequeños.
Es uno de los pocos mamíferos venenosos, en su caso a través de la saliva. La cual se desconoce su toxicidad, pero sabemos que puede matar a pequeños mamíferos como perros, solo lo utiliza en caso de defensa personal.
De costumbres nocturnas, es difícil su observación. Se alimenta mayormente de insectos pero se ha comprobado que también es una animal oportunista, alimentándose de reptiles, anfibios y pequeñas aves.
Jutía o Hutía

La Jutía o Hutía (plagiodontia aedium), es un roedor y servía como alimento más valioso. Son animales rarísimos y solamente se encuentran en cierta zonas de las Cordilleras Central y Oriental. No viven en cautiverio.

Es un mamífero roedor de color marrón a gris rojizo. Su cuerpo mide aprox.30 a 40 cm de longitud y su cola unos 12 a 15 cm. Su cola está cubierta por escamas y es semi-prensil, es decir, que le ayuda a trepar en los árboles. Pesa alrededor de 1.3 Kg. Sus patas tienen cinco dígitos provistos de garras, excepto el pulgar. Las hembras tienen tres pares de mamas laterales en la región toráxica. La cabeza es ancha, con orejas pequeñas. Sus ojos son pequeños.
Las jutías son el único grupo de mamíferos caribeños que conservar una parte significativa de su diversidad de especies originales, aunque muchas especies se han extinguido durante los períodos prehistóricos e históricos tras la llegada de los amerindios y europeos en el Caribe. El grupo es biogeográficamente restringida a las Antillas Mayores y las regiones asociadas. Las jutías que viven todavía se encuentran en Cuba, la Hispaniola, Jamaica y las Bahamas, y otras especies han desaparecido recientemente de las Islas Turcas y Caicos, las Islas Caimán y Little Swan Island. Al igual que solenodones, jutías tienen una antigua herencia en el Caribe – la más antigua fecha de jutía fósiles de hace alrededor de 18 millones de años. Sus parientes más cercanos son probablemente las ratas espinosas o coipo, ambos de los cuales se encuentran en la parte continental de América del Sur.