Hoy en día los envases más populares son las botellas de plástico. Muchas veces las reutilizamos, llenándolas de agua una y otra vez, y de esta manera perjudicamos nuestro organismo.
Pero pocas son las personas que se han enterado de los peligros que conlleva reutilizar esos envases, en este post te traigo los 3 principales motivos para no hacerlo.
¡EMPECEMOS!
1. Pueden emanar sustancias químicas nocivas
Los envases de plástico pueden emanar químicos peligrosos. Presta atención a los símbolos especiales en el fondo de los envases. Los triángulos con cifras significan el tipo de plástico del cual fue elaborada la botella.
Los envases marcados con "1" (PET o PETE) son seguros solo en uso desechable. En presencia del oxígeno, en caso de calentarse o estar expuesto a los rayos solares, este envase emana sustancias tóxicas que pasan al agua. Evita los envases marcados con "3" y "7" (PVC y PC), porque emanan sustancias tóxicas que pueden penetrar los alimentos y bebidas, y en caso de afectar el organismo durante mucho tiempo pueden provocar enfermedades peligrosas.
Para el uso rellenable son buenos los envases de polietileno (marcados con "2" y "4") y los envases de polipropileno (marcados con "5" y las letras PP). Son relativamente seguros si los usas para almacenar el agua fría y si los desinfectas sin falta.
2. Son un ambiente excelente para la reproducción de bacterias

Beber agua de una botella de plástico rellenable es igual a lamer el asiento del retrete o un juguete de perro, y a veces es peor, aseguran los científicos. El nivel de las bacterias en estas botellas a menudo supera las cantidades seguras. Nosotros mismos creamos las condiciones perfectas para el crecimiento de los microbios cuando tomamos una botella con las manos sucias, la lavamos mal y almacenamos en ella el agua a temperatura ambiente.
¿Qué hacer entonces? Lavar los envases sistemáticamente con agua enjabonada tibia, vinagre o enjuage bucal antibacterial.
3. La peligrosa boca de la botella
Incluso después de lavar bien la botella, podemos intoxicarnos o incluso contagiarnos de hepatitis A. Una investigación mostró que la mayor cantidad de bacterias vive en las bocas de las botellas que no siempre son posibles de lavar bien. Las tapas roscadas y las tapas deslizantes están llenas de microbios que entran en la boca. Para protegerte, usa una pajilla.