¿Cuántas carreras de madrugada te llevaron de tu cama al baño? ¿Cuántas sábanas tuviste que lavar a escondidas? ¿Cuántos sueños eróticos hemos tenido…?
Todos los tenemos, así que dejemos de sonrojarnos. La pregunta es ¿por qué los tenemos? Sigmund Freud, afirmaba que los sueños eróticos estaban íntimamente ligados a nuestros deseos sexuales, y que aquellos que iban en contra de las normas morales, automáticamente eran reprimidos y codificados para luego manifestarse en nuestros sueños.
Es decir, para Freud, nuestros más bajos instintos, salen a luz mientras dormimos.
Si nos guiamos estrictamente de lo que la ciencia dice al respecto, volvemos a toparnos con el protagonismo del sueño REM en la vida del ser humano. Mientras nos encontramos en esta etapa de sueño, los sistemas dopaminérgicos mesolímbico-corticales, asociados con los deseos sexuales se activan, ya que actividad de la corteza prefrontal – encargada de regular e inhibir los deseos agresivos y libidinales – disminuye.
¿Quedó claro? Bueno, pero todo este proceso de fábrica que sucede en nuestro cerebro ¿qué repercusiones tiene?
A ver, ¿te has dado cuenta que si tenemos un sueño grato, y lo recordamos, nos levantamos con mejor ánimo que otros días? Pues al parecer, nuestros sueños influyen mucho en nuestra vida diaria, aunque muy pocas veces lo recordemos; al menos, así lo afirma un estudio realizado por la revista The Social Psychological and Personality Science, que pone énfasis en los sueños que tienen que ver con el amor y el sexo, que podrían influir en nuestra relación de pareja.
Según esto, si tu novia sueña que le has sido infiel, ¡la que te espera compañero! “Es solo un sueño”, dirás; pero, como esta investigación señala, estos estímulos que recibimos durante el sueño no los podemos controlar.
Por otro lado, y enfocándonos en los sueños húmedos; investigadores de la Universidad Shue Yan de Hong Kong, realizaron un estudio a cargo de los profesores Calvin Kai-Ching Yu y Wai Fu, en la que encuestaron a 58 hombres jóvenes para conocer lo que experimentaban durante sus sueños eróticos y si este terminaba en eyaculación.
El test dio como resultado un promedio de 9 sueños eróticos al año, que, para los participantes, no estaban ligados a ningún deseo consciente.
Otro dato que llamó la atención fue el de que las mujeres que aparecían en estos sueños eran completamente desconocidas para los participantes.
Los especialistas, también indican que en la mayoría de los casos, los sueños reflejan cómo va nuestra vida sexual, si es que llevamos mucho tiempo sin actividad, si te dejaron a mitad de ‘faena’ e incluso, en el caso de los hombres, debido a largos períodos de abstinencia con lo cual el cuerpo necesita de alguna forma desechar el semen acumulado.
Otros datos:
Los sueños eróticos se presentan tanto en hombres como en mujeres con la misma frecuencia.
A pesar de lo que se cree, solo el 4% de sueños eróticos terminan en orgasmos, en su mayoría solo producen lubricaciones vaginales y erecciones.
Ojo, no todos los sueños tienen mensajes subliminales y no siempre implican un deseo oculto. Así que los que hayan tenido sueños de infidelidad o de relaciones homosexuales, no siéndolo, no se preocupen, a veces el cerebro procesa información de manera errónea.
Son más frecuentes en la adolescencia que en la adultez. Si la frecuencia es igual o mayor en la adultez… disfrútalo, que nada te cuesta.
Todos los tenemos, así que dejemos de sonrojarnos. La pregunta es ¿por qué los tenemos? Sigmund Freud, afirmaba que los sueños eróticos estaban íntimamente ligados a nuestros deseos sexuales, y que aquellos que iban en contra de las normas morales, automáticamente eran reprimidos y codificados para luego manifestarse en nuestros sueños.
Es decir, para Freud, nuestros más bajos instintos, salen a luz mientras dormimos.
Si nos guiamos estrictamente de lo que la ciencia dice al respecto, volvemos a toparnos con el protagonismo del sueño REM en la vida del ser humano. Mientras nos encontramos en esta etapa de sueño, los sistemas dopaminérgicos mesolímbico-corticales, asociados con los deseos sexuales se activan, ya que actividad de la corteza prefrontal – encargada de regular e inhibir los deseos agresivos y libidinales – disminuye.
¿Quedó claro? Bueno, pero todo este proceso de fábrica que sucede en nuestro cerebro ¿qué repercusiones tiene?
A ver, ¿te has dado cuenta que si tenemos un sueño grato, y lo recordamos, nos levantamos con mejor ánimo que otros días? Pues al parecer, nuestros sueños influyen mucho en nuestra vida diaria, aunque muy pocas veces lo recordemos; al menos, así lo afirma un estudio realizado por la revista The Social Psychological and Personality Science, que pone énfasis en los sueños que tienen que ver con el amor y el sexo, que podrían influir en nuestra relación de pareja.
Según esto, si tu novia sueña que le has sido infiel, ¡la que te espera compañero! “Es solo un sueño”, dirás; pero, como esta investigación señala, estos estímulos que recibimos durante el sueño no los podemos controlar.
Por otro lado, y enfocándonos en los sueños húmedos; investigadores de la Universidad Shue Yan de Hong Kong, realizaron un estudio a cargo de los profesores Calvin Kai-Ching Yu y Wai Fu, en la que encuestaron a 58 hombres jóvenes para conocer lo que experimentaban durante sus sueños eróticos y si este terminaba en eyaculación.
El test dio como resultado un promedio de 9 sueños eróticos al año, que, para los participantes, no estaban ligados a ningún deseo consciente.
Otro dato que llamó la atención fue el de que las mujeres que aparecían en estos sueños eran completamente desconocidas para los participantes.
Los especialistas, también indican que en la mayoría de los casos, los sueños reflejan cómo va nuestra vida sexual, si es que llevamos mucho tiempo sin actividad, si te dejaron a mitad de ‘faena’ e incluso, en el caso de los hombres, debido a largos períodos de abstinencia con lo cual el cuerpo necesita de alguna forma desechar el semen acumulado.
Otros datos:
Los sueños eróticos se presentan tanto en hombres como en mujeres con la misma frecuencia.
A pesar de lo que se cree, solo el 4% de sueños eróticos terminan en orgasmos, en su mayoría solo producen lubricaciones vaginales y erecciones.
Ojo, no todos los sueños tienen mensajes subliminales y no siempre implican un deseo oculto. Así que los que hayan tenido sueños de infidelidad o de relaciones homosexuales, no siéndolo, no se preocupen, a veces el cerebro procesa información de manera errónea.
Son más frecuentes en la adolescencia que en la adultez. Si la frecuencia es igual o mayor en la adultez… disfrútalo, que nada te cuesta.