El fútbol está hecho de rivalidades históricas, por donde se lo mire: Barcelona – Real Madrid, el clásico de Manchester, el charrúa Nacional – Peñarol, el clásico de Quito entre la Liga y el Deportivo, la numerosa cantidad de rivalidades en ciudades de Brasil, como Gremio e Internacional en Porto Alegre, el infaltable Boca Juniors – River Plate (tristemente, este año no sucederá) y otros tantos que este excelente deporte ha tenido a bien regalarle a los amantes del deporte. El mundo de los videojuegos, como no podía ser la excepción, también nos ha regalado un clásico histórico en cuanto a los simuladores de esta fascinante actividad se refiere, a tal punto de llegar a la actualidad y tener frente a nosotros una marcada rivalidad que se renueva año a año, la única que se puede reseñar en la actualidad videojueguil: FIFA vs. PES.
FIFA. Viene demostrando, año tras año, una idea simple en cuanto al planteamiento, pero poderosa en cuanto al potencial de la franquicia: demostrar con cada nueva entrega que el juego definitivo de fútbol es posible. Gran parte de la base en la que se apoya el juego próximo tiene que ver con una mejora que viene desde el FIFA 11, el sistema Personality +. Supuso una sensible mejora en el manejo de cada jugador de manera individual, proporcionando características únicas a la hora de manejar a los jugadores virtuales. No era lo mismo, por tanto, controlar a Ronaldo, Kaká o Xavi: cada uno tenía sus fortalezas, así como sus puntos flojos. Cada uno de los aspectos del jugador era manejado en este sistema: su habilidad para el pase, para el tiro a distancia, para la resolución de jugadas, para la manera de moverse, entre otras opciones. Si bien este sistema no se aplicaba a cada uno de los jugadores del juego (lo cual resulta imposible), los jugadores que marcan la diferencia en cada uno de los principales equipos eran fácilmente reconocibles y distintos a la hora del juego, lo que sumaba varios enteros a la hora de la jugada. Agregado a esto, la depuración del sistema de control del portero (me cuesta llamarle así…) supuso un soplo de aire fresco a la franquicia.
Pues bien, sobre estos estamentos es donde el nuevo FIFA se apoya para mejorar aún más la potencia de la IA contraria. Ahora no solamente los jugadores poseen estas características diferenciales, sino que saben reconocerlas en sus compañeros de equipo, en beneficio del juego colectivo y la finalización de la jugada. Me explico: no es lo mismo tener en el área a un potente jugador aéreo como Crouch, que a David Villa, con características notoriamente diferentes. Si tenemos al primero, se justifica la utilización del centro al área, pero con el segundo no. Lo que hace la IA, es tener en cuenta las características individuales de cada jugador e integrarlas en la idea general de juego, para no cometer errores infantiles o de concepto y hacer del juego un verdadero reto deportivo. El siguiente video lo demuestra de buena manera, con el ejemplo que acabamos de explicar:
A esto, debemos sumarle una mejora en la parte defensiva, debido a las constantes quejas sobre la habilidad de los defensores para el marcaje. Se pretende que la experiencia no se centre solamente en lo que el player puede hacer en ataque, sino que también sea competente a la hora de defender. Este sistema es relativo: si bien una mejora sustancial en este aspecto puede suponer todo un recurso a la hora de encarar los partidos, lo cierto es que no se puede pretender un sistema que contrarreste todas y cada una de las jugadas a las que nos vemos sometidos. Este apartado es uno de los que menos convence, tanto más por costumbre a desentendernos de la tarea defensiva, cosa en la que no se han esmerado mucho los muchachos de EA: si a esto agregamos un largo derrotero de promesas al respecto, incumplidas todas o hechas a medias, ya tenemos motivo para desconfiar. Otra de las mejoras tiene que ver con el campo de visual que cada jugador puede tener, lo que proporciona ventajas a la hora de decidir el pase o la jugada. De esta manera, el pase al hueco inmediatamente después de la media vuelta o cuando se está rodeado de contrincantes, lo puede dar mejor un jugador como Fábregas o Iniesta, que tienen excelente lectura de la situación: de la misma manera, los defensores que se enfrenten a ellos tendrán especial cuidado en este aspecto, pues es bien sabido que estos jugadores pueden meter un pase letal en cualquier momento y no son de encarar en vertical en muchas ocasiones (esto explica las mejoras a nivel defensivo). Este apartado, más que nada, intenta contrarrestar una de las maneras más utilizadas de llegar al gol: el pase al hueco, y a veces “a ciegas”. Si bien es un recurso totalmente válido, basta con jugar un rato en el online de la última entrega para darnos cuenta de que casi todos los jugadores hacen de este recurso, la única manera de jugar.
Lo que realmente ilusiona de esta entrega que se nos viene, es que en EA Sports se han esmerado para realizar una mejora enorme en el motor de colisiones y de físicas del juego. Se detectó que el motor utilizado anteriormente, si bien no era malo, carecía de ciertos elementos que lo hacían menos realista de lo que se pretendía para esta entrega. El nuevo motor se centra más que nada en el choque de los jugadores, dejando de suponer que solo chocan en las piernas e integrando distintas partes del cuerpo a cada impacto. El resultado está muy bien logrado, y suministra el marco ideal para desarrollar otras ideas que suman al realismo global. Las lesiones se corresponderán con la dureza de la entrada, con el desgaste propio del jugador, con la reiteración e incidencia de las faltas en un mismo sector del cuerpo, entre otras cosas. Por otra parte, se mejora bastante el regateo a la hora del contacto con el adversario, para evitar caer en faltas tontas, que dan la sensación de que el jugador podía seguir. Al parecer, se acaba la falta al más mínimo toque con el cuerpo de otro jugador, crítica recurrente a esta franquicia (por supuesto, todo esto se corresponderá con las características del jugador en Personality +). Por lo demás, les muestro el video de distintas jugadas que prueban las bondades de este motor:
Las mejoras son sustanciales, según puede comprobarse, y son el principal atrayente a la hora de la adquisición. Es insensato pretender que este juego sea la experiencia definitiva en cuanto a fútbol virtual se refiere, pero desde EA se pretende respetar el proyecto a largo plazo y mejorar cada una de las pegas de las anteriores entregas. Además de eso, es clara su decantación a favor de la simulación realista que al juego fácil y accesible, por lo tanto es cuestión de gustos criticar todos los aspectos que ahora se ofrecen.
Si no leiste un carajo
PES = Graficos
FIFA = Jugabilidad