Hebe de Bonafini, antiguo símbolo contra la dictadura, hoy operadora política , acaba de decirnos que la memoria de los desaparecidos vive hoy “en Amado Boudou y en Felisa Miceli".
http://www.clarin.com/opinion/intolerancia-disparate_0_460754042.html
Amado Boudou pasó en pocos meses de ser un neoliberal que enseñaba en el CEMA a promover el intervencionismo del Estado en la economía con la desaparición de las AFJP.
De la mano del kirchnerismo ganó el cargo, primero de titular de la Anses y a partir de esta semana, de ministro de Economía. Una designación que le valió un calificativo peyorativo entre sus pares en el CEMA. Ahora lo llaman "yuyo".
Dirigente de Unión para la Apertura Universitaria (UPAU), el brazo político de la Ucedé en los centros estudiantiles de las distintas facultades del país. Su par, en la Facultad de Derecho, era el también marplatense Ricardo Echegaray, hoy al frente de la AFIP.
Corrían los años `80, y con la gestión de Raúl Alfonsín como telón de fondo, las ideas por las que luchaba este grupo de jóvenes de la UPAU, estaban más alineadas con las que luego implementaría el menemismo en los `90, como fue la privatización de los servicios públicos.
Recuerdan representantes de otras fuerzas, "en la universidad nunca ganaron una elección".
http://www.lapoliticaonline.com/noticias/val/58669/amado-boudou-del-neoliberalismo-del-cema-al-intervencionismo-k.html
País bananero, si los hay, la economía de la república Argentina está en manos de Felisa Miceli, una mujer nombrada directa y especialmente por Néstor y Cristina Kirchner para manejar los dineros y las finanzas de los ciudadanos argentinos. Esta mujer, Miceli, guardaba importantes sumas de dinero en bolsas (o paquetes) dentro del armario del baño privado de su despacho oficial. Esta increíble historia sólo puede analizarse a la luz de los datos que informan acerca de la conducta del gobierno argentino durante estos cuatro últimos años: funcionarios encumbrados procesados por corrupción, compra no disimulada de voluntades políticas, extorsión a gobernadores provinciales, clientelismo en las contiendas electorales, campañas sucias de desprestigio, obsesiva lucha por concentrar poder, presión sobre la corte suprema para que calle y no no ordene investigaciones largamente postergadas, y muchas vergüenzas más.
http://www.avizora.com/atajo/colaboradores/textos_jorge_lanata/0001_felisa_miceli_mujer_bolsa_dinero.htm