Acá hay algunos de los mitos más comunes alrededor de las violaciones y asaltos sexuales:
MITO: no salgas sola en ningún momento. Las mujeres son mas propensas a ser violadas afuera, en callejones oscuros durante la noche. Es la mejor forma de protegerte.
LOS HECHOS: la sugerencia de no caminar sola, sobre todo de noche, es muy común para evitar asaltos sexuales. Sin embargo, solo el 9% de las violaciones son cometidas por “extraños”. Las mujeres son violadas en sus casas y lugares de trabajo, donde es menos probable que les crean y menos aún que lo reporten. Este mito puede controlar movimientos y restringir la libertad. Se siente como si las mujeres vivieran con un “límite de llegada a casa” y que es responsabilidad de la mujer cumplirlo. Más del 80% de las violaciones son causadas por hombres conocidos.
MITO: las mujeres atacadas sexualmente “se lo buscaron” por cómo se vistieron o actuaron, la violación sólo le ocurre a mujeres jóvenes.
LOS HECHOS: a muchas mujeres les hacen creer que si no son parte de cierto grupo, están a salvo de ser violadas. Mujeres y niñas de todas las edades, clases, culturas, habilidades, sexualidades, razas y fe, son violadas. Su atractivo tiene poca importancia. Los reportes muestran que hay gran diversidad en la forma de vestirse o comportarse de las mujeres atacadas. Los violadores las eligen basadas en su vulnerabilidad, no en su apariencia. A veces las mujeres se ven como poco deseadas por culpa de su edad o apariencia y se sienten “a salvo” de ser violadas. Algunos hombres hacen bromas o comentarios sobre su aspecto o edad para dar cuenta de si son deseadas o están disponibles, o como motivo de defensa en la corte diciendo “pero pensé que le estaba haciendo un favor”. Las mujeres son violadas desde la edad de 3 hasta 93 años. Es un acto de violencia, no de sexo.
MITO: todos saben que cuando una mujer dice “no” a menudo significa sí. Secretamente, quieren ser violadas.
LOS HECHOS: la violación es una aterrorizante, violenta y humillante experiencia que ninguna mujer podría pedir.
Legalmente, una persona tiene derecho a cambiar su opinión respecto a tener sexo en cualquier momento de la relación sexual. Si la pareja no para cuando el otro dice no, es un ataque sexual. Si la persona está en una relación con alguien o ya tuvo sexo anteriormente, no significa que puedan ser atacadas. El consentimiento debe ser dado cada vez que dos personas comienzan un acto sexual. Sin consentimiento, es violación.
MITO: la mujer estaba borracha/ había tomado drogas / tenía mala reputación / estaba haciendo dedo / usaba ropa ajustada / lo sedujo / probablemente obtuvo lo que estaba pidiendo.
LOS HECHOS: si una persona está inconciente o su juicio nublado por el alcohol o drogas, legamente no pueden consentir. Tener sexo no consentido cuando una persona está intoxicada, es un ataque sexual. Los violadores usan variadas excusas para desacreditar a las mujeres que violan y justificar su crimen. Ninguna mujer pide o merece ser violada o sexualmente atacada. A menudo, un caso de violación es más definido por el carácter de la mujer que por lo que le ocurrió. Los medios se refieren a la mujer según su rol en la sociedad: “joven madre”, “abuela”, “esposa del doctor”, etc. Si ese rol no es socialmente aceptable, la responsabilidad de la violación recae sobre ella. Por ejemplo, el original de “Jack el Destripador” y Sutcliffe en finales de los 70’ y los 80’, fueron vanagloriados por la prensa. (¡Jack el destripador tiene libros, un museo, cócteles, juegos de computadora e incluso caminata turística por Londres, nombrada como él, donde se pueden visitar los lugares donde asesinaba mujeres!).
Las reglas impuestas en el comportamiento de la mujer permiten a los violadores desviar la responsabilidad de la violación hacia las mujeres mismas, logrando que la mayoría de los perpetradores sean vistos como victimas de alegaciones maliciosas, falta de cuidado o estupidez. No hay otro crimen donde se ponga tanto esfuerzo en que la víctima parezca responsable. Imaginen el carácter o los antecedentes financieros de una víctima de robo siendo cuestionada en la corte.
MITO: la mujer eventualmente se relaja y lo disfruta. En el fondo, quieren ser violadas.
LOS HECHOS: hay una extendida creencia de que las mujeres disfrutan las violaciones o que es “sexo en el lugar y momento equivocados”. La violación es un crimen de violencia sexual y humillación, que puede incluir ser golpeado, físicamente retenido, el uso de cuchillos, orina y defecación. Los estudios han mostrado que la mayoría de las violaciones incluyen ser sometidos físicamente en algún grado. A menudo cuando una mujer es violada, tiene miedo de ser asesinada después –los violadores a menudo las amenazan a ellas o a sus hijos para asegurar su sumisión y su silencio luego del ataque. Las mujeres no disfrutan la violencia sexual. Las víctimas de asesinato, robo y otros crímenes nunca son retratados como que disfrutan la experiencia.
MITO: la mujer no se lastimo ni luchó por defenderse. Puede no haber sido violación.
LOS HECHOS: los hombres que violan o atacan mujeres y niñas a menudo usan armas o amenazas de violencia para intimidar. Que no haya violencia visible, no quiere decir que no haya sido violada.
Otro mito que va de la mano con este es que “la violación es un destino peor que la muerte” y esto asocia la creencia de que las mujeres deberían luchar y resistir durante el episodio. Enfrentadas con la realidad de la violación, las mujeres toman decisiones segundo a segundo, las cuales apuntan a minimizar lo más posible el daño que reciban. Al punto donde la resistencia inicial, la lucha, razonar, han fallado, el miedo a que se ponga peor limita los actos de resistencia. La única forma de control disponible que parecen tener, es disminuir los daños.
MITO: hombres de ciertas razas y procedencias son más propensos a atacar sexualmente.
LOS HECHOS: no hay un “típico violador”. Los estudios muestran que hombres que cometen actos de violencia sexual vienen de todos los grupos económicos, étnicos, raciales, sociales y de cualquier edad. El 85% son conocidos de sus víctimas.
MITO: los hombres que violan o atacan sexualmente, son enfermos mentales o monstruos.
LOS HECHOS: estudios mostraron que tan sólo el 5% son psicóticos a la hora de cometer el crimen. Muy pocos condenados son enviados a tratamiento psiquiátrico.
MITO: el hombre estaba borracho / drogado / deprimido /estresado / “no era él mismo”
LOS HECHOS: se usan variadas excusas para justificar las violaciones. Nunca hay excusa.
MITO: una vez que un hombre está excitado sexualmente, no puede controlarse y debe tener sexo.
LOS HECHOS: los estudios muestran que la mayoría de las violaciones son premeditadas, por completo o parcialmente planeadas. Todas las violaciones “en grupo”, son planeadas. Los hombres pueden fácilmente controlar sus ganas de tener sexo, no necesitan violar a una mujer para satisfacerlas. Es un acto de violencia, no de satisfacción sexual. Los hombres que hacen esto es para dominar, violar y controlar.
MITO: los hombres que violan están frustrados sexualmente/ no tiene la oportunidad de tener sexo con una compañera dispuesta.
LOS HECHOS: los hombres que violan están en condiciones como cualquier otro de mantener una relación con una mujer. Más de 1 de cada 5 mujeres son violadas por sus parejas o maridos. Las que trabajan como prostitutas o en la industria sexual no son consideradas víctimas de violación por la policía ni el sistema judicial criminal, jurados ni la sociedad misma.
MITO: las mujeres inventan historias sobre ser violadas.
LOS HECHOS: reportarlo a la policía puede ser una decisión difícil. Hay muchos mitos que subrayan que las mujeres hacen falsas alegaciones contra hombres inocentes. Estudios muestran que las acusaciones falsas de violación tienen las tasas que cualquier otro crimen: entre un 6 y 8%.
MITO: una mujer no puede violar a otra mujer
LOS HECHOS: solo un hombre puede cometer la ofensa de una violación, ya que la penetración se hace con el pene [Sec 1 (1) SOA 2003]. Sin embargo, tanto hombres como mujeres pueden experimentar la violación si la penetración es hecha con otra cosa que no sea un pene, entonces la ofensa es catalogada como “asalto con penetración” (ver sección “Violación y la Ley”). La mayoría de los ataques sexuales se cometen de hombres hacia mujeres, pero cualquiera puede ser sexualmente atacado y emocional, física y sexualmente abusado es algo que se da en los dos sexos. A menudo cuando las mujeres son atacadas por otras mujeres, tienen miedo de que no les crean. Es importante darse cuenta que las mujeres atacadas por otras mujeres pueden acceder a grupos de apoyo y sus relatos son creídos.
Extraído de: http://www.rapecrisis.org.uk/
Traducido por: Ariana Feld