Así es Taringueros, es fácil decir "no fumes", e inclusive es molestia para los fumadores que les digan eso.La nicotina es un adictivo muy poderoso para las personas, pero... ¿que lleva a éstas a probar su primer cigarrillo?
Muchos comienzan en las escuelas, donde tienes de alguna manera que encajar en ese grupo de amigos, donde o le entras o simplemente aquí no encajas.
Muchos otros por aparentar ser maduros, en el caso de los hombres un tipo duro, en el de las mujeres quieren verse atractivas y aparentar cierta madures.
Lo cierto es que sea como sea que empieces a fumar y se convierta en un habito; ésto te llevará a la adicción,por eso es que hoy te digo Taringuero que dejes ese vicio maldito, que acabará con tu vida lentamente.
A continuación voy a mostrarte las consecuencias de fumar a corto,mediano y largo plazo
CORTO PLAZO
-El aliento a nicotina
Al fumar, es frecuente sentir el mal aliento del tabaco en la boca. Hay un exceso de salivación que a veces obliga a escupir continuamente. Este es uno de los aspectos más antiestéticos del hábito.
-Las manos, dedos y uñas amarillos y con olor a nicotina
La nicotina empalidece a la piel. La acumulación de tóxicos sobre la piel le da el característico color amarillo.
-Afecta la salud de todos los que nos rodean
El hábito de fumar de los padres influye en la salud de sus hijos desde antes que nazcan y a lo largo de toda la infancia.
Las madres fumadoras tienen un índice más alto de aborto espontáneo y muerte fetal. Sus recién nacidos tienen un peso promedio inferior al de los no expuestos al humo del cigarrillo (200 a 400 gramos menos).
El tabaquismo pasivo es por vía inhalatoria y proviene tanto de la madre como del padre. El tabaquismo materno está fuertemente asociado a la bronquitis y neumonía del lactante, persistiendo hasta los 5 años.
El riesgo de cáncer de pulmón en esposas de fumadores es 30% mayor que en esposas de no fumadores.
-Altera a nuestra voz
La laringe, donde se alojan las cuerdas vocales, es uno de los órganos más atacados por el tabaco. El primer síntoma se manifiesta con ronquera y afonía. La tos contribuye a irritar la laringe.
-Dificulta o impide la actividad deportiva
Afecta a nuestra respiración y disminuye nuestra capacidad para hacer deportes. El monóxido de carbono, que ingresa al organismo a través del humo del cigarrillo, ocasiona la falta de oxígeno, alterando al corazón y al aparato respiratorio.
-Afecta al sentido del gusto
Las personas que fuman tienen menos apetito y padecen malestares digestivos de todo tipo.
La nicotina deteriora a los sentidos del gusto y el olfato.
-Aparición de celulitis
La causa más importante que determina una mala circulación en la piel es la vida sedentaria de hombres y mujeres.
La nicotina, sumada a este estilo de vida, acentúa la producción de celulitis.
Al fumar, es frecuente sentir el mal aliento del tabaco en la boca. Hay un exceso de salivación que a veces obliga a escupir continuamente. Este es uno de los aspectos más antiestéticos del hábito.
-Las manos, dedos y uñas amarillos y con olor a nicotina
La nicotina empalidece a la piel. La acumulación de tóxicos sobre la piel le da el característico color amarillo.
-Afecta la salud de todos los que nos rodean
El hábito de fumar de los padres influye en la salud de sus hijos desde antes que nazcan y a lo largo de toda la infancia.
Las madres fumadoras tienen un índice más alto de aborto espontáneo y muerte fetal. Sus recién nacidos tienen un peso promedio inferior al de los no expuestos al humo del cigarrillo (200 a 400 gramos menos).
El tabaquismo pasivo es por vía inhalatoria y proviene tanto de la madre como del padre. El tabaquismo materno está fuertemente asociado a la bronquitis y neumonía del lactante, persistiendo hasta los 5 años.
El riesgo de cáncer de pulmón en esposas de fumadores es 30% mayor que en esposas de no fumadores.
-Altera a nuestra voz
La laringe, donde se alojan las cuerdas vocales, es uno de los órganos más atacados por el tabaco. El primer síntoma se manifiesta con ronquera y afonía. La tos contribuye a irritar la laringe.
-Dificulta o impide la actividad deportiva
Afecta a nuestra respiración y disminuye nuestra capacidad para hacer deportes. El monóxido de carbono, que ingresa al organismo a través del humo del cigarrillo, ocasiona la falta de oxígeno, alterando al corazón y al aparato respiratorio.
-Afecta al sentido del gusto
Las personas que fuman tienen menos apetito y padecen malestares digestivos de todo tipo.
La nicotina deteriora a los sentidos del gusto y el olfato.
-Aparición de celulitis
La causa más importante que determina una mala circulación en la piel es la vida sedentaria de hombres y mujeres.
La nicotina, sumada a este estilo de vida, acentúa la producción de celulitis.
MEDIANO PLAZO
-Destruye progresivamente sus pulmones
La bronquitis crónica se manifiesta con tos crónica y dura dos o más años consecutivos.
El resultado final es una “fatiga” o dificultad respiratoria que en casos extremos impide limpiarse la nariz.
-Destrucción de la dentadura
La boca sufre una irritación crónica ocasionando un engrosamiento e inflamación de las mucosas (estomatitis) y de las encías (gingivitis).
Acumulación de sarro en los dientes.
-Caída del cabello y maltrato a la piel
El consumo de cigarrillos aumenta la secreción sebácea, provocando una mayor tendencia a la caspa en el cuero cabelludo y al acné.
Disminuye la circulación de la piel y altera su nutrición normal. Como consecuencia la piel empalidece y se pone más amarilla, se deshidrata y se arruga más fácilmente. Aún en mujeres jóvenes la piel pierde toda su frescura.
-Destruye o elimina la actividad sexual
La impotencia sexual se presenta precozmente en los fumadores. La nicotina produce una disminución de la circulación en los centros nerviosos de la médula espinal y en los órganos genitales.
-Enfermedades al corazón
La adicción al tabaco es la responsable del 20% de las muertes de origen cardiovascular en individuos de 65 años o más. En edades menores a los 65 años es la causante del 45% de las muertes cardíacas.
La nicotina estimula el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial, produciendo arritmias cardíacas graves; algunas causantes de muerte súbita en pacientes coronarios.
Fumar favorece al aumento del colesterol en la sangre.
La bronquitis crónica se manifiesta con tos crónica y dura dos o más años consecutivos.
El resultado final es una “fatiga” o dificultad respiratoria que en casos extremos impide limpiarse la nariz.
-Destrucción de la dentadura
La boca sufre una irritación crónica ocasionando un engrosamiento e inflamación de las mucosas (estomatitis) y de las encías (gingivitis).
Acumulación de sarro en los dientes.
-Caída del cabello y maltrato a la piel
El consumo de cigarrillos aumenta la secreción sebácea, provocando una mayor tendencia a la caspa en el cuero cabelludo y al acné.
Disminuye la circulación de la piel y altera su nutrición normal. Como consecuencia la piel empalidece y se pone más amarilla, se deshidrata y se arruga más fácilmente. Aún en mujeres jóvenes la piel pierde toda su frescura.
-Destruye o elimina la actividad sexual
La impotencia sexual se presenta precozmente en los fumadores. La nicotina produce una disminución de la circulación en los centros nerviosos de la médula espinal y en los órganos genitales.
-Enfermedades al corazón
La adicción al tabaco es la responsable del 20% de las muertes de origen cardiovascular en individuos de 65 años o más. En edades menores a los 65 años es la causante del 45% de las muertes cardíacas.
La nicotina estimula el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial, produciendo arritmias cardíacas graves; algunas causantes de muerte súbita en pacientes coronarios.
Fumar favorece al aumento del colesterol en la sangre.
LARGO PLAZO
-El cigarrillo produce cáncer
El hábito de fumar es responsable por el aumento de mortalidad por cáncer en general. Tipos de cáncer relacionados con el tabaquismo:
Cáncer de pulmón: es la principal causa de muerte por cáncer. Dos tercios de los casos se presentan en hombres. El dramático incremento del 250% es paralelo al crecimiento del consumo de cigarrillos. Actualmente las cifras decrecen un poco en hombres y aumentan en el caso de las mujeres (5% por año). Desde 1987 son más las mujeres que han muerto por cáncer de pulmón que por cáncer de mama.
Cáncer laringeo: es un cáncer no demasiado frecuente que reconoce al tabaquismo como principal agente causal. El mecanismo de acción es el contacto directo de humo con la laringe.
Cáncer de la cavidad oral: el tabaco es causante de cánceres de células escamosas (similares a las pulmonares) en lengua, glándulas salivales (productoras de saliva), boca y faringe.
Cáncer de la vejiga y del riñón: Fumar contribuye claramente a la generación de cáncer de la vejiga y del riñón. El 12% de las muertes por cáncer urinario son atribuibles al tabaco.
Cáncer de estómago: La relación es consistente, pero más débil.
-Enfermedades al pulmón
Enfisema: Es el daño irreversible en las bolsas de aire (alveolos) que se encuentran al final de los bronquios ya que se inflan de manera excesiva. Esta abundancia destruye las paredes alveolares y causa disminución de la función respiratoria, originando que el cuerpo no reciba las cantidades de oxígeno suficientes. La persona que sufre esta enfermedad se fatiga constantemente y se asfixia.
-Enfermedades al cerebro
El tabaco ocasiona la falta de irrigación transitoria o definitiva de una porción de la masa cerebral, ocasionando hemiplejía (parálisis de un lado del cuerpo), apoplejía (parálisis cerebral), paraplejía (parálisis de la mitad inferior del cuerpo), etcétera.
El hábito de fumar es responsable por el aumento de mortalidad por cáncer en general. Tipos de cáncer relacionados con el tabaquismo:
Cáncer de pulmón: es la principal causa de muerte por cáncer. Dos tercios de los casos se presentan en hombres. El dramático incremento del 250% es paralelo al crecimiento del consumo de cigarrillos. Actualmente las cifras decrecen un poco en hombres y aumentan en el caso de las mujeres (5% por año). Desde 1987 son más las mujeres que han muerto por cáncer de pulmón que por cáncer de mama.
Cáncer laringeo: es un cáncer no demasiado frecuente que reconoce al tabaquismo como principal agente causal. El mecanismo de acción es el contacto directo de humo con la laringe.
Cáncer de la cavidad oral: el tabaco es causante de cánceres de células escamosas (similares a las pulmonares) en lengua, glándulas salivales (productoras de saliva), boca y faringe.
Cáncer de la vejiga y del riñón: Fumar contribuye claramente a la generación de cáncer de la vejiga y del riñón. El 12% de las muertes por cáncer urinario son atribuibles al tabaco.
Cáncer de estómago: La relación es consistente, pero más débil.
-Enfermedades al pulmón
Enfisema: Es el daño irreversible en las bolsas de aire (alveolos) que se encuentran al final de los bronquios ya que se inflan de manera excesiva. Esta abundancia destruye las paredes alveolares y causa disminución de la función respiratoria, originando que el cuerpo no reciba las cantidades de oxígeno suficientes. La persona que sufre esta enfermedad se fatiga constantemente y se asfixia.
-Enfermedades al cerebro
El tabaco ocasiona la falta de irrigación transitoria o definitiva de una porción de la masa cerebral, ocasionando hemiplejía (parálisis de un lado del cuerpo), apoplejía (parálisis cerebral), paraplejía (parálisis de la mitad inferior del cuerpo), etcétera.
No quiero parecer una mamá que se la pasa sermoneando, pero lo cierto Taringuero es que si no dejas ese vicio terminarás por hundirte, el cigarro es el causante de muchas enfermedades,algunas curables y otras que una ves detectadas ya no hay vuelta de hoja, terminarás con una muerte dolorosa, y una larga agonía para ti y quizá peor para tus familiares.
LISTA DE ENFERMEDADES CAUSADAS POR EL TABACO
-Cáncer: las sustancias que se encuentran en el tabaco provocan muy frecuentemente cáncer como el cáncer de pulmón, el de los labios o lengua, el cáncer de garganta, y las menos conocidas, pero igualmente devastadoras como el cáncer de esófago y el de vejiga.
- Los problemas de colesterol: el tabaco produce en nuestro organismo lo que se conoce como colesterol malo.
- Potente adicción: la addición se considera una enfermedad, la adicción a la nicotina está incluso clasificada antes del: alcohol, la heroína y la cocaína en
cuanto a la gravedad que crea su uso.
- Las enfermedades del corazón y de vasos: la obstrucción de las arterias son la causa de los infartos de miocardio, de los ataques de apoplejía, de crisis
cardíacas, de la angina coronaria.
- Trastornos del corazón: la nicotina puede agravar los trastornos del ritmo cardíaco.
- Insomnio: al igual que la cafeína, la nicotina es un estimulante, por lo que impide dormir bien, a priori todavía más a las personas que ya sufren de insomnio.
- Las bronquitis y el enfisema: consecuencias directas del hábito de fumar.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico: causa acidez estomacal.
- Enfermedad vascular periférica: mala circulación en las arterias de las piernas y por lo tanto el bloqueo.
- Diabetes: factor muy agravante en este tipo de enfermedad.
- La disfunción eréctil.
- Degeneración de la retina: riesgo de perder la vista.
- Problemas durante el embarazo: aumenta el riesgo de aborto espontáneo, anormalidades de la placenta, hemorragias...y después del embarazo, el síndrome
de la muerte subita del lactante, la disminución de la cantidad y calidad de la leche materna.
- Otros problemas que parecen menos graves, pero que valen la pena destacar, ya que la acumulación de todo, le puede dar una idea más clara de los efectos
nefastos del tabaco: sequedad de boca, dientes amarillos, enfermedad de las encías, la paradontopatía , favorece la aparición de sarro, caries, halitosis,….
hemorroides, osteoporosis (ya que fumar favoriza la disminución de masa ósea), dolor en las extremidades debido a la menor irrigación sanguínea causada
por la nicotina, piel opaca, color amarillento de los dedos, el empeoramiento de las arrugas, afecta al sistema inmunitario y a los mecanismos de defensa
(fumar acentúa incluso la susceptibilidad a los resfriados!).
- Los problemas de colesterol: el tabaco produce en nuestro organismo lo que se conoce como colesterol malo.
- Potente adicción: la addición se considera una enfermedad, la adicción a la nicotina está incluso clasificada antes del: alcohol, la heroína y la cocaína en
cuanto a la gravedad que crea su uso.
- Las enfermedades del corazón y de vasos: la obstrucción de las arterias son la causa de los infartos de miocardio, de los ataques de apoplejía, de crisis
cardíacas, de la angina coronaria.
- Trastornos del corazón: la nicotina puede agravar los trastornos del ritmo cardíaco.
- Insomnio: al igual que la cafeína, la nicotina es un estimulante, por lo que impide dormir bien, a priori todavía más a las personas que ya sufren de insomnio.
- Las bronquitis y el enfisema: consecuencias directas del hábito de fumar.
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico: causa acidez estomacal.
- Enfermedad vascular periférica: mala circulación en las arterias de las piernas y por lo tanto el bloqueo.
- Diabetes: factor muy agravante en este tipo de enfermedad.
- La disfunción eréctil.
- Degeneración de la retina: riesgo de perder la vista.
- Problemas durante el embarazo: aumenta el riesgo de aborto espontáneo, anormalidades de la placenta, hemorragias...y después del embarazo, el síndrome
de la muerte subita del lactante, la disminución de la cantidad y calidad de la leche materna.
- Otros problemas que parecen menos graves, pero que valen la pena destacar, ya que la acumulación de todo, le puede dar una idea más clara de los efectos
nefastos del tabaco: sequedad de boca, dientes amarillos, enfermedad de las encías, la paradontopatía , favorece la aparición de sarro, caries, halitosis,….
hemorroides, osteoporosis (ya que fumar favoriza la disminución de masa ósea), dolor en las extremidades debido a la menor irrigación sanguínea causada
por la nicotina, piel opaca, color amarillento de los dedos, el empeoramiento de las arrugas, afecta al sistema inmunitario y a los mecanismos de defensa
(fumar acentúa incluso la susceptibilidad a los resfriados!).
Pero la gran pregunta que se hacen los fumadores: ¿como dejo de fumar?
Si todo lo que te he dicho antes no es suficiente para dejar el cigarro, entonces necesitas ayuda medica, de todas formas voy a dejarte unos cuantos métodos para dejar el tabaco, como ex fumador a mi me sirvió, y no necesite atención medica, afortunadamente mi novia y familiares me ayudaron a dejarlo por completo, así que vuelvo a los mismo, espero estos métodos te puedan ser de gran ayuda Taringuero fumador, te digo de antemano que todo esto puede ser muy tedioso, sin embargo es efectivo:
Metodo para dejar de fumar
1-Tomar la decisión de dejar de fumar.
2-Fije una fecha y establezca un plan para dejar el hábito.
3-Manejar los síntomas de abstinencia.
4-Mantenerse sin fumar (mantenimiento).
2-Fije una fecha y establezca un plan para dejar el hábito.
3-Manejar los síntomas de abstinencia.
4-Mantenerse sin fumar (mantenimiento).
1-Tomar la decisión de dejar de fumar.
Dejar de fumar es una decisión que sólo usted puede tomar. Otras personas pueden querer que usted abandone el hábito, pero es usted quien tiene que hacer el compromiso real.
Piense por qué quiere dejar de fumar.
¿Le preocupa que pueda padecer una enfermedad relacionada con el hábito de fumar?
¿Realmente cree que los beneficios de abandonar el hábito son mayores que los beneficios de continuar fumando?
¿Conoce a alguien que ha tenido problemas de salud debido al hábito de fumar?
¿Está listo para hacer un intento serio de dejar de fumar?
Si piensa dejar de fumar, fijar una fecha y establecer un plan le ayudará a alcanzar la próxima etapa para empezar a abandonar el hábito.
Piense por qué quiere dejar de fumar.
¿Le preocupa que pueda padecer una enfermedad relacionada con el hábito de fumar?
¿Realmente cree que los beneficios de abandonar el hábito son mayores que los beneficios de continuar fumando?
¿Conoce a alguien que ha tenido problemas de salud debido al hábito de fumar?
¿Está listo para hacer un intento serio de dejar de fumar?
Si piensa dejar de fumar, fijar una fecha y establecer un plan le ayudará a alcanzar la próxima etapa para empezar a abandonar el hábito.
2-Fije una fecha y establezca un plan para dejar el hábito.
¿Qué es importante al momento de seleccionar el día para dejar de fumar?
Una vez que usted haya decidido dejar de fumar, está listo para elegir una fecha. Este es un paso muy importante. Elija una fecha en el próximo mes como su "Día para dejar de fumar". Si escoge una fecha muy lejana, esto le dará tiempo para pensar y cambiar de opinión. Sin embargo, usted querrá darse suficiente tiempo para prepararse y hacer un plan. Puede elegir una fecha que tenga un significado especial, como un cumpleaños o aniversario, o el "Gran día para dejar de fumar" (el tercer jueves de noviembre de cada año) o simplemente escoja una fecha cualquiera. Marque con un círculo la fecha en su calendario. Haga un compromiso firme y personal de abandonar el hábito en esa fecha.
Recuerde que si usted planea usar un medicamento que requiere receta, necesitará hablar con su médico para obtenerla antes del día que fijó para dejar de fumar. Si planea usar bupropión (Zyban) o vareniclina (Chantix), usted tiene que comenzar a tomar el medicamento al menos toda una semana, o tal vez incluso dos semanas, antes del día que fijó para dejar de fumar. Consulte con su médico sobre cómo y cuándo exactamente debe comenzar a usar este medicamento. Además, averigüe a qué efectos secundarios debe prestar atención e informar cuando se presenten. Si está usando un medicamento recetado, agregue una nota en su calendario que le recuerde comenzar el medicamento antes de la fecha que fijó para dejar de fumar.
Prepárese para el día que dejará de fumar
No existe una manera correcta para dejar el cigarrillo. La mayoría de los fumadores prefiere abandonar el hábito de repente y por completo, sin medicinas o reemplazo de nicotina. Ellos fuman hasta el "Día para dejar de fumar" y entonces dejan el hábito por completo. Algunas personas puede que fumen menos cigarrillos por una o dos semanas antes de ese día. Otra manera de abandonar el hábito consiste en reducir un poco el número de cigarrillos que fuma al día. De esta manera, usted va reduciendo lentamente la cantidad de nicotina en su cuerpo. Usted puede eliminar el cigarrillo que fuma cuando toma café o decidir fumar solamente en ciertos momentos del día. Reducir el número de cigarrillos para disminuir los síntomas de abstinencia tiene sentido, pero esto puede ser difícil de llevar a cabo.
Dejar de fumar es muy parecido a bajar de peso: requiere de un compromiso firme por largo tiempo. Los fumadores quisieran que existiera una pastilla mágica o algo que hiciera fácil y placentero el proceso de abandonar el hábito, pero no existe nada como esto. Los sustitutos de nicotina pueden ayudar a reducir los síntomas de abstinencia, pero éstos son más eficaces cuando se usan como parte de un plan para dejar de fumar que trate tanto el componente físico como el psicológico.
A continuación se presentan algunos pasos que le ayudarán a prepararse para el "Día para dejar de fumar":
Escoja la fecha y márquela en su calendario.
Comunique a sus amigos y familiares el día en que dejará de fumar.
Deshágase de todos los cigarrillos y ceniceros que haya en su casa, automóvil y trabajo.
Tenga disponible sustitutos orales: goma de mascar sin azúcar, trozos de zanahoria, caramelos macizos, palitos de canela, agitadores de café, popotes o sorbetes y/o palillos de dientes.
Establezca un plan. ¿Utilizará terapia de reemplazo de nicotina u otros medicamentos? ¿Irá a alguna clase para dejar de fumar? Si es así, inscríbase de inmediato.
Practique la frase: "No gracias, yo no fumo".
Establezca un sistema de apoyo. Éste puede consistir en un programa de grupo o un amigo o familiar que haya dejado de fumar y que esté dispuesto a ayudarle. Pídale a su familia y a sus amigos que aún fuman que no fumen a su alrededor ni que dejen los cigarrillos donde usted pueda verlos.
Si usted está usando bupropión o vareniclina, tome su dosis cada día hasta el día que fijó para dejar de fumar.
Piense sobre sus intentos previos de dejar de fumar. Procure determinar qué fue lo que funcionó y qué fue inútil.
El éxito en dejar de fumar es cuestión de planificación y compromiso, no de suerte. Haga ahora mismo su propio plan. Algunas opciones incluyen usar la terapia de reemplazo de nicotina u otras medicinas, incorporarse a una clase para dejar de fumar, asistir a las reuniones de Nicotine Anonymous o utilizar materiales de autoayuda, tales como libros y folletos, o cualquier combinación de estos métodos. Para la mejor probabilidad de éxito, su plan debe incluir dos o más de estas opciones.
El día que dejará de fumar
El día que deje de fumar:
No fume. Esto significa en lo absoluto: ¡ni siquiera una bocanada!
Manténgase activo: trate de caminar, hacer ejercicio o participar en otras actividades o pasatiempos.
Tome mucha agua y jugos.
Comience a usar la terapia de reemplazo de nicotina, si así lo ha elegido.
Vaya a una clase para dejar de fumar o siga un plan de autoayuda.
Evite las situaciones de alto riesgo que conducen al impulso de fumar.
Evite las personas que fuman.
Beba menos alcohol o absténgase por completo.
Piense sobre cómo puede cambiar su rutina. Escoja una ruta distinta para llegar a su trabajo, beba té en vez de café, desayune en un lugar distinto o coma algo diferente.
Busque más información sobre las clases de pensamientos y tentaciones que surgen cuando usted trata de dejar de fumar, así como ideas que pueda usar como métodos para lidiar con o evitar estos pensamientos y tentaciones.
Una vez que usted haya decidido dejar de fumar, está listo para elegir una fecha. Este es un paso muy importante. Elija una fecha en el próximo mes como su "Día para dejar de fumar". Si escoge una fecha muy lejana, esto le dará tiempo para pensar y cambiar de opinión. Sin embargo, usted querrá darse suficiente tiempo para prepararse y hacer un plan. Puede elegir una fecha que tenga un significado especial, como un cumpleaños o aniversario, o el "Gran día para dejar de fumar" (el tercer jueves de noviembre de cada año) o simplemente escoja una fecha cualquiera. Marque con un círculo la fecha en su calendario. Haga un compromiso firme y personal de abandonar el hábito en esa fecha.
Recuerde que si usted planea usar un medicamento que requiere receta, necesitará hablar con su médico para obtenerla antes del día que fijó para dejar de fumar. Si planea usar bupropión (Zyban) o vareniclina (Chantix), usted tiene que comenzar a tomar el medicamento al menos toda una semana, o tal vez incluso dos semanas, antes del día que fijó para dejar de fumar. Consulte con su médico sobre cómo y cuándo exactamente debe comenzar a usar este medicamento. Además, averigüe a qué efectos secundarios debe prestar atención e informar cuando se presenten. Si está usando un medicamento recetado, agregue una nota en su calendario que le recuerde comenzar el medicamento antes de la fecha que fijó para dejar de fumar.
Prepárese para el día que dejará de fumar
No existe una manera correcta para dejar el cigarrillo. La mayoría de los fumadores prefiere abandonar el hábito de repente y por completo, sin medicinas o reemplazo de nicotina. Ellos fuman hasta el "Día para dejar de fumar" y entonces dejan el hábito por completo. Algunas personas puede que fumen menos cigarrillos por una o dos semanas antes de ese día. Otra manera de abandonar el hábito consiste en reducir un poco el número de cigarrillos que fuma al día. De esta manera, usted va reduciendo lentamente la cantidad de nicotina en su cuerpo. Usted puede eliminar el cigarrillo que fuma cuando toma café o decidir fumar solamente en ciertos momentos del día. Reducir el número de cigarrillos para disminuir los síntomas de abstinencia tiene sentido, pero esto puede ser difícil de llevar a cabo.
Dejar de fumar es muy parecido a bajar de peso: requiere de un compromiso firme por largo tiempo. Los fumadores quisieran que existiera una pastilla mágica o algo que hiciera fácil y placentero el proceso de abandonar el hábito, pero no existe nada como esto. Los sustitutos de nicotina pueden ayudar a reducir los síntomas de abstinencia, pero éstos son más eficaces cuando se usan como parte de un plan para dejar de fumar que trate tanto el componente físico como el psicológico.
A continuación se presentan algunos pasos que le ayudarán a prepararse para el "Día para dejar de fumar":
Escoja la fecha y márquela en su calendario.
Comunique a sus amigos y familiares el día en que dejará de fumar.
Deshágase de todos los cigarrillos y ceniceros que haya en su casa, automóvil y trabajo.
Tenga disponible sustitutos orales: goma de mascar sin azúcar, trozos de zanahoria, caramelos macizos, palitos de canela, agitadores de café, popotes o sorbetes y/o palillos de dientes.
Establezca un plan. ¿Utilizará terapia de reemplazo de nicotina u otros medicamentos? ¿Irá a alguna clase para dejar de fumar? Si es así, inscríbase de inmediato.
Practique la frase: "No gracias, yo no fumo".
Establezca un sistema de apoyo. Éste puede consistir en un programa de grupo o un amigo o familiar que haya dejado de fumar y que esté dispuesto a ayudarle. Pídale a su familia y a sus amigos que aún fuman que no fumen a su alrededor ni que dejen los cigarrillos donde usted pueda verlos.
Si usted está usando bupropión o vareniclina, tome su dosis cada día hasta el día que fijó para dejar de fumar.
Piense sobre sus intentos previos de dejar de fumar. Procure determinar qué fue lo que funcionó y qué fue inútil.
El éxito en dejar de fumar es cuestión de planificación y compromiso, no de suerte. Haga ahora mismo su propio plan. Algunas opciones incluyen usar la terapia de reemplazo de nicotina u otras medicinas, incorporarse a una clase para dejar de fumar, asistir a las reuniones de Nicotine Anonymous o utilizar materiales de autoayuda, tales como libros y folletos, o cualquier combinación de estos métodos. Para la mejor probabilidad de éxito, su plan debe incluir dos o más de estas opciones.
El día que dejará de fumar
El día que deje de fumar:
No fume. Esto significa en lo absoluto: ¡ni siquiera una bocanada!
Manténgase activo: trate de caminar, hacer ejercicio o participar en otras actividades o pasatiempos.
Tome mucha agua y jugos.
Comience a usar la terapia de reemplazo de nicotina, si así lo ha elegido.
Vaya a una clase para dejar de fumar o siga un plan de autoayuda.
Evite las situaciones de alto riesgo que conducen al impulso de fumar.
Evite las personas que fuman.
Beba menos alcohol o absténgase por completo.
Piense sobre cómo puede cambiar su rutina. Escoja una ruta distinta para llegar a su trabajo, beba té en vez de café, desayune en un lugar distinto o coma algo diferente.
Busque más información sobre las clases de pensamientos y tentaciones que surgen cuando usted trata de dejar de fumar, así como ideas que pueda usar como métodos para lidiar con o evitar estos pensamientos y tentaciones.
3-Manejar los síntomas de abstinencia.
Los síntomas de abstinencia de la nicotina son de dos tipos: físicos y mentales. Los síntomas físicos causan molestias, pero no representan un riesgo para la vida. Aun así, si usted no está preparado, estos síntomas pueden tentarle a volver a fumar. El tratamiento de reemplazo de nicotina y otras medicinas pueden ayudar a reducir muchos de estos síntomas. La mayoría de los fumadores encuentran que los síntomas mentales presentan el mayor reto al tratar de abandonar el hábito.
Si usted ha estado fumando por determinado tiempo, el acto de fumar se ha vinculado con muchas cosas que usted hace: despertarse por la mañana, comer, leer, ver televisión y tomar café entre otras cosas. Le tomará tiempo desvincular este acto de tales actividades. Por esta razón, incluso si usted está usando un reemplazo de nicotina, puede ser que siga teniendo deseos fuertes de fumar.
Las justificaciones erróneas son oportunistas
Una manera de superar estos deseos o impulsos consiste en notar e identificar justificaciones, a medida que se presenten, las cuales son pensamientos equivocados que parecen tener sentido en ese momento, pero que no se basan en la realidad. Si usted opta por creer en tales pensamientos incluso por un corto periodo de tiempo, esto puede servir como manera de justificar el hábito de fumar. Si usted ha tratado de dejar de fumar en el pasado, es probable que reconozca muchas de las siguientes justificaciones comunes:
“Sólo voy a fumarme un cigarrillo para soportar esta situación difícil”.
“Hoy no es un buen día. Dejaré de fumar mañana”.
“Éste es mi único vicio”.
“Realmente, ¿cuán dañino es fumar? Tío Juan fumó toda su vida y vivió más de 90 años”.
“Probablemente, la contaminación ambiental sea tan mala como fumar”.
“De algo tiene uno que morirse”.
“La vida no es divertida sin fumar”.
Es probable que usted pueda añadir alguna más a la lista. Durante los primeros días que pase sin fumar, escriba cualquier justificación errónea que le venga a la mente y reconózcala por lo que es: un mensaje que puede hacer que usted caiga en la trampa de volver a fumar. Preste atención a ellas, ya que siempre aparecen cuando usted está tratando de dejar de fumar. Una vez escriba el pensamiento, no piense más en él y siga adelante. Esté listo con una distracción, un plan de acción, y otras maneras de redirigir sus pensamientos hacia otra cosa.
Use estas ideas para ayudarle a mantener su compromiso de no fumar
Evite la tentación. Manténgase lejos de personas y de los lugares que le tienten a fumar. Más tarde podrá manejarlos con mayor confianza.
Cambie sus hábitos. Por ejemplo, cambie las bebidas alcohólicas o el café por jugos o agua. Seleccione alimentos que no le den deseo de fumar. Tome una ruta diferente para llegar al trabajo, dé un paseo breve, en vez de hacer un receso para tomar café.
Opte por otras cosas para su boca: utilice sustitutos que pueda colocar en su boca, tales como chicle sin azúcar, caramelos macizos, vegetales crudos, tales como trozos de zanahoria o semillas de girasol. Algunas personas mastican un popote (sorbete o pajilla) o un palillo para agitar café.
Mantenga sus manos activas: haga algo que reduzca su estrés. Practique actividades o haga algo que le mantengan las manos ocupadas (tejer, carpintería ligera, etc.) y que le ayuden a distraerse del deseo de fumar. Tome un baño con agua caliente, salga a caminar, o lea un libro.
Respire profundamente: cuando usted fumaba, respiraba profundamente al inhalar el humo. Ahora, cuando sienta deseos de fumar, respire profundamente e imagínese que sus pulmones se están llenando de aire fresco y limpio. Recuerde las razones que tuvo para dejar de fumar y los beneficios que obtendrá como ex fumador.
Posponga: si siente la necesidad de prender un cigarrillo, pospóngalo. Dígase a sí mismo que tiene que esperar por lo menos diez minutos. A menudo, este truco sencillo le permitirá superar el fuerte deseo de fumar.
Recompénsese. Lo que usted está haciendo no es fácil, por lo que merece una recompensa. Deposite diariamente en un frasco de cristal el dinero que gastaría en cigarrillos y luego cómprese cada semana algo que le dé gusto. Compre un libro, música, salga a comer fuera, desarrolle un nuevo pasatiempo o acuda a un gimnasio. O bien, ahorre el dinero para comprar algo importante.
También puede recompensarse de una forma que no cueste dinero: visite un parque o acuda a la biblioteca. Verifique en los medios de comunicación locales el listado de museos, centros comunitarios y colegios donde se ofrecen clases, películas y exposiciones gratis, así como otras cosas para hacer.
Si usted ha estado fumando por determinado tiempo, el acto de fumar se ha vinculado con muchas cosas que usted hace: despertarse por la mañana, comer, leer, ver televisión y tomar café entre otras cosas. Le tomará tiempo desvincular este acto de tales actividades. Por esta razón, incluso si usted está usando un reemplazo de nicotina, puede ser que siga teniendo deseos fuertes de fumar.
Las justificaciones erróneas son oportunistas
Una manera de superar estos deseos o impulsos consiste en notar e identificar justificaciones, a medida que se presenten, las cuales son pensamientos equivocados que parecen tener sentido en ese momento, pero que no se basan en la realidad. Si usted opta por creer en tales pensamientos incluso por un corto periodo de tiempo, esto puede servir como manera de justificar el hábito de fumar. Si usted ha tratado de dejar de fumar en el pasado, es probable que reconozca muchas de las siguientes justificaciones comunes:
“Sólo voy a fumarme un cigarrillo para soportar esta situación difícil”.
“Hoy no es un buen día. Dejaré de fumar mañana”.
“Éste es mi único vicio”.
“Realmente, ¿cuán dañino es fumar? Tío Juan fumó toda su vida y vivió más de 90 años”.
“Probablemente, la contaminación ambiental sea tan mala como fumar”.
“De algo tiene uno que morirse”.
“La vida no es divertida sin fumar”.
Es probable que usted pueda añadir alguna más a la lista. Durante los primeros días que pase sin fumar, escriba cualquier justificación errónea que le venga a la mente y reconózcala por lo que es: un mensaje que puede hacer que usted caiga en la trampa de volver a fumar. Preste atención a ellas, ya que siempre aparecen cuando usted está tratando de dejar de fumar. Una vez escriba el pensamiento, no piense más en él y siga adelante. Esté listo con una distracción, un plan de acción, y otras maneras de redirigir sus pensamientos hacia otra cosa.
Use estas ideas para ayudarle a mantener su compromiso de no fumar
Evite la tentación. Manténgase lejos de personas y de los lugares que le tienten a fumar. Más tarde podrá manejarlos con mayor confianza.
Cambie sus hábitos. Por ejemplo, cambie las bebidas alcohólicas o el café por jugos o agua. Seleccione alimentos que no le den deseo de fumar. Tome una ruta diferente para llegar al trabajo, dé un paseo breve, en vez de hacer un receso para tomar café.
Opte por otras cosas para su boca: utilice sustitutos que pueda colocar en su boca, tales como chicle sin azúcar, caramelos macizos, vegetales crudos, tales como trozos de zanahoria o semillas de girasol. Algunas personas mastican un popote (sorbete o pajilla) o un palillo para agitar café.
Mantenga sus manos activas: haga algo que reduzca su estrés. Practique actividades o haga algo que le mantengan las manos ocupadas (tejer, carpintería ligera, etc.) y que le ayuden a distraerse del deseo de fumar. Tome un baño con agua caliente, salga a caminar, o lea un libro.
Respire profundamente: cuando usted fumaba, respiraba profundamente al inhalar el humo. Ahora, cuando sienta deseos de fumar, respire profundamente e imagínese que sus pulmones se están llenando de aire fresco y limpio. Recuerde las razones que tuvo para dejar de fumar y los beneficios que obtendrá como ex fumador.
Posponga: si siente la necesidad de prender un cigarrillo, pospóngalo. Dígase a sí mismo que tiene que esperar por lo menos diez minutos. A menudo, este truco sencillo le permitirá superar el fuerte deseo de fumar.
Recompénsese. Lo que usted está haciendo no es fácil, por lo que merece una recompensa. Deposite diariamente en un frasco de cristal el dinero que gastaría en cigarrillos y luego cómprese cada semana algo que le dé gusto. Compre un libro, música, salga a comer fuera, desarrolle un nuevo pasatiempo o acuda a un gimnasio. O bien, ahorre el dinero para comprar algo importante.
También puede recompensarse de una forma que no cueste dinero: visite un parque o acuda a la biblioteca. Verifique en los medios de comunicación locales el listado de museos, centros comunitarios y colegios donde se ofrecen clases, películas y exposiciones gratis, así como otras cosas para hacer.
4-Manténgase sin fumar.
¿Recuerda la cita de Mark Twain? Quizá usted también haya dejado de fumar muchas veces anteriormente, así que sabe que el mantenerse sin fumar constituye la etapa final, más prolongada y más importante del proceso. Usted puede usar los mismos métodos que utilizó para superar los síntomas que se presentaron mientras dejaba el hábito. Reflexione con anticipación sobre los momentos en que pueda sentir la tentación de fumar, y planifique cómo utilizará otras maneras de enfrentarse a esas situaciones.
Más peligrosos, quizá, sean los fuertes deseos inesperados de fumar que a veces se pueden presentar meses o incluso años después de haber dejado el hábito. Las justificaciones también pueden aparecer. Para superarlos sin sufrir una recaída, haga lo siguiente:
Recuerde las razones por las cuales usted dejó de fumar y considere todos los beneficios que esto ha representado para su salud, sus finanzas y su familia.
Recuerde que no existe tal cosa como un cigarrillo solo, ni siquiera una sola inhalada.
Reprima el deseo de fumar. Éste desaparecerá, pero no se engañe usted mismo pensando que puede fumarse un solo cigarrillo.
Evite el alcohol, cuyo consumo reduce sus probabilidades de éxito.
Si se preocupa sobre el aumento de peso, esfuércese para planear una alimentación sana y encontrar maneras para ejercitarse y mantenerse activo.
Recuperación de las recaídas
¿Y qué pasaría si fumara? La diferencia entre un solo cigarrillo y una recaída es la siguiente: fumar un solo cigarrillo es un error de una sola vez que se corrige rápidamente, mientras que una recaída es volver al hábito de fumar. Usted puede utilizar como excusa un solo cigarrillo para volver a fumar, o puede analizar en qué falló y renovar su compromiso de mantenerse sin fumar definitivamente.
Aun si usted tiene una recaída, trate de no desanimarse. Muy pocas personas pueden dejar de fumar definitivamente en el primer intento. De hecho, a la mayoría de las personas le toma varios intentos antes de dejar de fumar por siempre. Lo que importa es descubrir lo que le ha ayudado cuando ha tratado de dejar de fumar y aquello que no le ha funcionado. Entonces, usted puede usar esta información para hacer un intento más fuerte de dejar de fumar la próxima vez.
Más peligrosos, quizá, sean los fuertes deseos inesperados de fumar que a veces se pueden presentar meses o incluso años después de haber dejado el hábito. Las justificaciones también pueden aparecer. Para superarlos sin sufrir una recaída, haga lo siguiente:
Recuerde las razones por las cuales usted dejó de fumar y considere todos los beneficios que esto ha representado para su salud, sus finanzas y su familia.
Recuerde que no existe tal cosa como un cigarrillo solo, ni siquiera una sola inhalada.
Reprima el deseo de fumar. Éste desaparecerá, pero no se engañe usted mismo pensando que puede fumarse un solo cigarrillo.
Evite el alcohol, cuyo consumo reduce sus probabilidades de éxito.
Si se preocupa sobre el aumento de peso, esfuércese para planear una alimentación sana y encontrar maneras para ejercitarse y mantenerse activo.
Recuperación de las recaídas
¿Y qué pasaría si fumara? La diferencia entre un solo cigarrillo y una recaída es la siguiente: fumar un solo cigarrillo es un error de una sola vez que se corrige rápidamente, mientras que una recaída es volver al hábito de fumar. Usted puede utilizar como excusa un solo cigarrillo para volver a fumar, o puede analizar en qué falló y renovar su compromiso de mantenerse sin fumar definitivamente.
Aun si usted tiene una recaída, trate de no desanimarse. Muy pocas personas pueden dejar de fumar definitivamente en el primer intento. De hecho, a la mayoría de las personas le toma varios intentos antes de dejar de fumar por siempre. Lo que importa es descubrir lo que le ha ayudado cuando ha tratado de dejar de fumar y aquello que no le ha funcionado. Entonces, usted puede usar esta información para hacer un intento más fuerte de dejar de fumar la próxima vez.
Otra solución podrían ser los famosos parches.
Sinceramente de éstos no conozco del todo, les pongo una imagen por poner un ejemplo:
Los parches y chicles de nicotina no aumentarían las posibilidades de éxito de los fumadores que buscan dejar el hábito, al menos en el largo plazo. A dichas conclusiones llegó un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), que halló que las personas que buscan abandonar definitivamente el cigarrillo no necesitan usar productos que reemplacen a la nicotina.
Bueno Taringuero espero hayas aprendido algo con este post ya que eso me haría sentir que estoy ayudando a la comunidad =) recuerden que el tabaco es una de las adicciones mas difíciles de dejar, pero recuerda buscar apoyo de tu familia y amigos, a mí fue lo que más me ayudo para dejar ese maldito habito.