Hola gente!! Aca les traigo como hacer un buen asado.
Voy a tratar de explicarte de como hacer un asado tipico argentino y familiar.
Lo que vamos a precisar es:
* Leña (en su defecto carbon y listo)
* Ramitas de árbol muy secas
* Papel de diario
* Parrilla
Primer paso:
No olvidemos de calentar la parrilla previamente para que toda la grasa del asado anterior se derrita y no nos de mal gusto al nuevo.
Tenemos que preparar con los tronquitos en una torre de mas o menos 5 pisos, para hacerla debemos poner como base dos troncos paralelos y luego
poner a 90º otros dos, así sucesivamente hasta completar los 5 pisos.
En la base de la misma tenemos que poner unos bollitos de papel de diario del día anterior, y en el centro unas ramitas secas, para que podamos prender fácilmente el fuego.
Al encender el fuego notaremos que este toma fuerza inmediatamente, esto se debe al sistema de tiraje que produce esta torre de troncos.
Para que el mismo no se apague deberemos estar continuamente agregándole las ramitas, así de esta manera los troncos de piquillín comenzaran a tomar temperatura y convertirse en brazas.
Vamos a notar que cuando el tronco haga braza la torre se derrumbara, en este momento deberemos acomodar los troncos de manera que el fuego no se apague. Para que esto no suceda aconsejo poner más ramas sobre ellos y seguir haciendo llama.
Cuando logramos buena braza, la desparramamos debajo de la parrilla, colocamos la carne bien acomodada y la tapamos con hojas de diario del día anterior.
Ahora solo tenemos que esperar que la carne comience a dorarse, cuando vemos que los huesos de las costillas están negritos en los bordes ya es hora que demos vuelta la carne.
No olvidemos de ir poniendo siempre brazas debajo de la carne para que esta no pierda calor y la cocción sea pareja
Cuando este dorado del otro lado lo damos vuelta una vez mas y volvemos a ponerle chimichurri, este procedimiento lo repetimos varias veces hasta que notemos que la carne se termino de cocinar.
Servimos la carne en una tabla y hacemos unos cortes pequeños para que la porción en cada plato sea pareja, una costilla, un trozo de vacío y chorizos y todo lo demás que hayamos puesto a asar.
Es recomendable tomar un vino tinto, a mi gusto un Cabernet Sauvignon o un Syrah, pero no olvidar, el mejor vino es el que mas nos gusta a nuestro paladar.
*Si no hay madera seca, usa carbon
*Y si no conseguis estos vinos usa un malbec, tambien va bien.
YAPA:
Diez cosas que jamás tenes que hacer cuando preparás un asado:
1. Usar alcohol para prender el fuego
Los asadores consagrados consideran esto una verdadera mariconeada. Utilizar alcohol para invocar a la diosa de las llamas no sólo acelera el proceso de incineración del fuego y nos priva de una gloriosa "previa" -con vino y quesito mientras el asunto se pone en marcha-, sino que también resulta muy peligroso.
2. Echar al fuego cualquier leña
El fuego no es el hipopótamo de Pumper Nic, al que se le puede echar cualquier cosa. Hay que cuidarlo, avivarlo, verlo crecer como a un niño sin que se convierta en un monstruo. En este sentido, es muy común que el fuego se apague porque la leña no es buena o porque uno tira pedazos demasiado grandes. Aquí, tres datos a tener en cuenta: primero, que la leña que se va a utilizar debe estar siempre estacionada, sin humedad; segundo, que las dos mejores variedades para hacer un asado son la de espinillo y la ñandubay (no el quebracho); tercero, que hay que tener paciencia porque un leño grande tarda una hora y media hasta que está listo para calentar nuestro asado.
3. Tapar la carne con papel de diario
Uno de los grandes temores de cualquier asador es que la brasa no alcance para cocinar la carne. Por eso utilizan toda clase de artilugios para lograr el ansiado "efecto hornito". Uno de ellos es tapar la carne con papel de diario. Sin embargo, los expertos consultados afirman que esto no es recomendable desde el punto de vista sanitario.
4. Cortar la carne para ver si está jugosa
Cortar la carne para "ver si está jugosa" debería ser caratulado por la Justicia de los asadores como un crimen de lesa humanidad. Ese tajo (por más leve que sea) provoca un drenaje de los jugos más sabrosos y hace que termine seca como suela de zapato. Este error se aprecia especialmente en lomos y bifes de chorizo, que pierden toda gracia cuando no están jugosos.
5. Poner la carne congelada en la parrilla
Sucede con frecuencia. Uno hizo las compras la noche anterior y decide que la carne se quedará en el freezer hasta el día siguiente, "para que se conserve mejor"; y luego, directo a la parrilla. Error grave. El que haga esto comerá un asado duro. Antes de echar la carne a la parrilla hay que estabilizar temperaturas: sacarla del congelador, que pase al frío de la heladera y recién ahí llevarla a la parrilla.
6. Bajar demasiado la parrilla
Como dijimos, el asador amateur convive a diario con el miedo a que se le apague el fuego y que la brasa no alcance para cocinar la carne. Por eso baja la parrilla hasta que los fierros casi tocan el carbón. El resultado es, indefectiblemente, que la carne quede arrebatada. Esto es: carne cocida por fuera -inclusive calcinada- y roja por dentro.
7. Poner la tira de asado así nomás
La tira de asado es el corazón de toda buena parrillada y prepararla es tan simple que resulta increíble que, al momento de echarla a las brasas, muchos cometan el error de colocarla de costado o, peor aún, con el lado del hueso hacia arriba. La tira siempre se coloca con los huesos hacia abajo y puede permanecer así durante horas. Recién poco antes de servirla se la rota para que se terminen de cocinar los otros costados.
8. Servir la carne en bandejas metálicas
El asado puede quedar perfecto, pero si se come frío, todo el esfuerzo habrá sido en vano. Eso le pasa a los amateurs que llevan la carne a la mesa en bandejas metálicas que bajan la temperatura de la carne. Lo correcto es utilizar tablas de madera, aunque lo ideal es usar braseros que aseguran que los cortes lleguen a la mesa calentitos, como debe ser.
9. Apurar mollejas y chinchulines
Uno de los errores más comunes es apurar mollejas y chinchulines colocando bajo ellas gran cantidad de brasas, lo cual genera una detestable "gomosidad" de la achura en cuestión. Una buena alternativa en el caso de las mollejas es calentarlas y, una vez que están lo suficientemente sólidas para cortar, echarlas como lonjas para que queden bien crocantitas.
10. Ser ansioso
Dejamos este último punto para el final porque sin dudas es el más importante. Todo lo que apunte a acelerar el proceso del asado terminará saliendo mal: poner pastillas para prender el fuego, usar briquetas, reavivar las brasas con secadores de pelo o darle a la carne más vueltas que una calesita. El asado es el elogio de la lentitud y el disfrute sagrado se encuentra en dedicar al proceso el tiempo que merece.