Materiales:
- Lana de acero.
- Un cable.
- fuego
Procedimiento:
Para realizar este sencillo experimento, lo primero que tenemos que hacer es un nudo corredizo al cable, en el cual introduciremos la lana de acero.
Depende del efecto que queramos conseguir deberemos poner la lana de una forma. Para obtener muchas chispas hay que descompactarla, aunque el efecto durará menos; si lo que queremos es una mayor duración, habrá que dejarla prensada.
Finalmente, apretamos el nudo para fijar bien la lana.
Ahora sólo queda acercarle la llama del mechero y... ¡a darle vueltas!
Explicación:
La explicación de este experimento es muy sencilla. El hierro es tan fino que, al entrar en contacto con una llama y oxígeno, reacciona entrando en combustión, dando lugar así a la gran cantidad de chispas y generándose óxido de hierro.
- Lana de acero.
- Un cable.
- fuego
Procedimiento:
Para realizar este sencillo experimento, lo primero que tenemos que hacer es un nudo corredizo al cable, en el cual introduciremos la lana de acero.
Depende del efecto que queramos conseguir deberemos poner la lana de una forma. Para obtener muchas chispas hay que descompactarla, aunque el efecto durará menos; si lo que queremos es una mayor duración, habrá que dejarla prensada.
Finalmente, apretamos el nudo para fijar bien la lana.
Ahora sólo queda acercarle la llama del mechero y... ¡a darle vueltas!
Explicación:
La explicación de este experimento es muy sencilla. El hierro es tan fino que, al entrar en contacto con una llama y oxígeno, reacciona entrando en combustión, dando lugar así a la gran cantidad de chispas y generándose óxido de hierro.