El coma es por tanto un síndrome. En la Clasificación internacional de trastornos de la salud (ICD-10) se le asigna la letra "R" (síntomas y diagnósticos). El coma es una expresión de un fuerte trastorno de las funciones cerebrales y por tanto con peligro de muerte. El desarrollo (pronóstico) del paciente comatoso es dependiente de las enfermedades subyacentes y de la asistencia médica.
Primer Grado - defensa selectiva al dolor, movimiento de pupilas intacto, movimiento de los ojos por estímulo del órgano del equilibrio intacto (vestíbulo- reflejo ocular)
Segundo Grado - desordenada defensa al dolor, movimiento en masa, bizcar (movimiento divergente de los ojos)
Tercer Grado - sin defensa, sólo reflejos fugaces, falta el reflejo vestíbulo-ocular, reacción pupilar debilitada.
Cuarto Grado - sin reacción al dolor, sin reacción de las pupilas, falta de los demás reflejos de protección.
En la tarde del 21 de diciembre de 1980 mientras celebraba la Navidad con su familia en su mansión, Claredndon Court, en Newport, Rhode Island, Sunny de nuevo manifestó confusión y descoordinación. Su familia la acostó en la cama pero por la mañana la descubrieron tirada en el suelo del cuarto de baño, inconsciente. La llevaron al hospital donde se hizo evidente que esta vez el daño cerebral causado era suficiente para producir un estado vegetativo persistente. Aunque las manifestaciones clínicas se asemejaban a una sobredosis algunas de las evidencias del laboratorio sugirieron hipoglucemia. El tribunal de apelaciones solicitó el informe de las notas cogidas por el abogado de menores de Auersperg. Este señaló que Claus no quería terminar el soporte vital como se había alegado. Debido al incremento de las tensiones maritales entre Claus y Sunny en el otoño de 1980, sus hijos sospecharon que el daño cerebral fue el resultado de un acto criminal por parte de Claus. Los dos hijos mayores de Sunny persuadieron a Richard H. Kuh, el antiguo fiscal del distrito, para investigar la posibilidad de que Claus intentara asesinar a su madre. Después de que se juntaran las evidencias, los abogados de Rhode Island presentaron el caso al gran jurado quien devolvió la acusación, y en Julio de 1981, Claus fue culpado de dos intentos de asesinato.
El 25 de febrero de 1990, debido a un ataque cardíaco -provocado probablemente por una bulimia grave y una falta de proteína en la dieta-, sufrió daños cerebrales gravísimos que la dejaron en estado vegetal de por vida, manteniéndose con ésta gracias a una conexión a una máquina que le suministraba alimentación intravenosa.
Luego de permanecer desconectada durante quince días de dicho aparato, cumpliendo una orden judicial, y tras una fuerte discusión sobre valores fundamentales que traspasó fronteras, murió en el hospital Florida Suncoast, ubicado en el estado de Florida, a causa de inanición.
Theresa Marie Schindler (su nombre original, en memoria de Santa Teresa de Ávila), hija de Robert y Mary Schindler, pasó su juventud en la zona de Huntingdon Valley, ubicado en Lower Moreland Township, Pensilvania. Tenía especial interés en los animales, teniendo de mascotas a hamsters y algunas aves domésticas. Al ingresar a la escuela secundaria, sufrió un excesivo aumento de peso, llegando a los 114 kilos. Sin embargo, logró rebajarlos enlistándose en un programa para combatir la obesidad, lo cual le provocó un grave desorden alimenticio.
Un año después de egresar, en 1982, conoce al que sería su marido, Michael Schiavo, en una clase de sociología del Bucks County Community College, en Newtown. Luego de salir por cinco meses, adquirieron el compromiso de casarse, lo que concretaron el 10 de noviembre de 1984. Dos años después, ella se mudó a St. Petersburg, Florida, trasladándose también sus padres tres meses más tarde. Tras pasar 15 años en estado vegetativo por un ataque al corazón a causa de una súbita bajada de potasio en su organismo causada, aparentemente, por la estricta dieta que seguía en su afán de adelgazar, fue desconectada por sus médicos de la máquina que la mantenía con vida y murió el día 31 de marzo de 2005.
El 18 de diciembre de 2005, sufrió una recaída por un leve infarto cerebral. Dos días después se recuperó, y aunque con una serie de restricciones médicas volvió a sus labores diarias. El 4 de enero de 2006, solo días más tarde de su primera recaída, Sharón sufrió una grave hemorragia cerebral mientras descansaba en su residencia en el Desierto del Néguev. Se lo atendió por varias semanas en el Hospital Ha-Dasah de la ciudad de Jerusalén.
Sharón permanece en coma profundo y en virtual estado vegetativo desde entonces.
Meses más tarde, fue trasladado desde el Hospital Ha-Dasah, a otro centro médico ubicado en la ciudad de Tel-Aviv.
Tras meses sin novedades sobre su salud, el 23 de julio de 2006 se informó, desde el Hospital Tel-Hashomer de Tel-Aviv, que su estado de salud había empeorado a raíz de una insuficiencia renal.
Nuevamente, el 14 de agosto de 2006 se volvió a informar desde el Hospital Tel-Hashomer, que el estado de salud de Sharón había empeorado. En esta ocasión se informó que Sharón sufría de una doble neumonía, y que su vida corría grave peligro.
El 3 de noviembre de 2006, se volvió a informar que Sharon había recaído nuevamente. En esta ocasión, fue por una infección que atacó al corazón.
El 23 de septiembre de 2010 vuelve a casa, a la Granja de Shikmim en el desierto del Neguev, en estado vegetativo tras la petición de sus hijos. Su permanencia será temporal dependiendo de su evolución.
El joven británico fallece la noche del 05/03/1993 en el hospital de Airedale, Keighley, centro de Inglaterra, donde había permanecido en estado vegetativo permanente desde hace cuatro años.
En abril de 1975, la joven Karen A. Quinlan comenzó una dieta estricta para poder usar un vestido que había comprado recientemente para lucir en una fiesta. El 15 de abril, no habiendo comido nada, excepto unas rebanadas de pan, en un período de 48 horas, asistió a una fiesta en casa de un amigo.
Durante el transcurso de la fiesta, tras consumir una sobredosis alcohol y Valium (un tranquilizante), Quinlan dijo a sus amigos que se sentía mareada, y fue a recostarse en la cama de su amigo. Más tarde fue encontrada por los que asistieron a la fiesta, inconsciente y sin respirar. Fue llevada de urgencia a un hospital, donde se le diagnosticó una anoxia prolongada por falla del sistema autónomo y carencia respiratoria; fue puesta en un respirador artificial en el hospital. Sin embargo, el daño cerebral era tal que quedó en estado vegetativo.
No se precisó la causa de la falla respiratoria, aunque su madre dijo que el diagnóstico médico fue que se quedó dormida o inconsciente, y que se ahogó con su propio vómito. Esto también pudo haber sucedido por la combinación de alcohol, barbitúricos y la autoimpuesta privación de comida.
Después de algunos meses, sus padres solicitaron que fuera retirada del respirador que la mantenía viva, pero el personal hospitalario se negó.
En 1976, los Quinlan llevaron su caso a la Corte Suprema de Nueva Jersey, que autorizó la decisión de los padres. Cuando fue quitada del respirador, Quinlan sorprendió al mundo porque continuó respirando de forma no asistida, alimentando la remota posibilidad de recuperación, siendo alimentada artificialmente por nueve años más.
Vivió en estado vegetativo persistente hasta su muerte por neumonía en 1985; pesaba apenas 36 kilos.
Su caso sirvió para abrir un debate a la pregunta sobre la licitud moral del rechazo o limitación de ciertas intervenciones médicas en el estado actual de desarrollo tecnológico, atrayendo el interés de la opinión pública hacia este problema, poniendo de manifiesto la necesidad de identificar los criterios morales que legitiman las decisiones de limitar terapias médicas en determinadas circunstancias y sobre el consumo de medicamentos en forma no medicada.
Este caso fue relevante debido a que, a raíz de la sentencia judicial, se constituyeron por primera vez en la historia los comités de ética hospitalaria.
Dockery, un oficial de policía en Walden, Tennessee, recibió un disparo en la cabeza por un hombre borracho al responder a una llamada el 17 de septiembre de 1988. Había vivido desde entonces en un estado de coma en un hogar de ancianos. Sin embargo, después de someterse a una cirugía de pulmón a principios de 1996, Dockery se despertó de repente y empezó a hablar sin parar. Según los familiares, fue capaz de recordar los nombres y los segundos nombres de varios amigos y familiares, los nombres de los caballos y el color de su coche. Los médicos sostienen que mientras que él había vivido en un estado vegetativo durante unos siete años, no era técnicamente un estado de coma, pero más cerca de un "Estado de encierramiento" donde el paciente conserva alguna conciencia, pero es incapaz de responder. Un médico lo describió como "estado de vigilia sin conciencia", en el que la persona puede parpadear y mover los ojos e incluso comprender las palabras habladas. No fueron capaces de explicar su repentino regreso al mundo, pero el milagro no duró mucho tiempo, después de 18 horas de verborrea, Dockery comenzaron a volver a caer en la falta de respuesta. Murió al mes de abril siguiente.
Uno de sus primeros saltos fue en Gardena , California, sobre 16 autos; evento cubierto por la televisora ABC. En 1968, en el día de año nuevo, saltó 151 pies a través de las fuentes del hotel Caesars Palace de Las Vegas, pero su aterrizaje fue aparatoso; tanto, que fue llevado al hospital y estuvo en estado de coma durante 30 días. Su fama ya se había incrementado.
En enero de 1971 saltó frente a 60,000 espectadores en el Houston Astrodome donde sorteó trece automóviles. El mes siguiente, en Canadá, impuso una marca al saltar diecinueve. Knievel alternaba sus espectáculos con mensajes al público y a la juventud para alejarla de las drogas con mensajes positivos. Era ya todo un icono estadounidense.