Mal que nos pese a algunos, muchas de nuestras obligaciones son a la mañana, independientemente de que uno se sienta más cómodo trabajando por la tarde o por la noche. Aunque digan que “Al que madruga, Dios lo ayuda”, muchas veces esto no alcanza, por eso, les traigo 10 tips muy útiles para poder aprovechar al 100% el principio del día.

● Aprovechar la mañana para pensar

Por las mañanas el ambiente suele ser más tranquilo y eso nos permite pensar con mayor claridad acerca de los problemas y desafíos a afrontar, nuevos proyectos o tareas que requieren de especial atención. Tal vez esto no lo puedas hacer todos los días, pero siempre se puede encontrar un rato para pensar en estos temas. Muchos CEO y dueños de grandes empresas usan esta técnica para hacer crecer sus negocios.
● Controlar tu rutina matutina
¿Sos de llegar siempre tarde? Probablemente eso se deba a que estás consumiendo más tiempo que el previsto en estar listo para salir. En estos casos lo mejor es registrar el tiempo que tardás en desayunar, vestirte, leer las noticias (o darte una vuelta por WebAyunate ) durante algunos días. Una vez hecho esto, podrás determinar cuánto tiempo antes de tu primer compromiso tenés que despertarte para poder llegar a tiempo y tranquilo. Pocas cosas son más feas que arrancar el día a los apurones.
● Establecer un itinerario para tus hijos
Los pequeños suelen ser una fuente de retrasos y disgustos tempraneros para la mayoría de los padres. El famoso “Un ratito más” que todos nosotros hemos usado para quedarnos en la cama cuando eramos chicos puede ser desastroso para un buen arranque de tu día. Una manera de encarar este tema es estableciendo un itinerario bien definido y preciso para tus hijos, basado en tiempos límites para bañarse, desayunar y cambiarse.
● Cenar liviano
El dicho “Desayunar como un Rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo” tiene su razón de ser. Si comemos mucho por la noche, nuestro sueño será liviano y poco reparador. En consecuencia, al estar mal dormidos, no podremos estar bien despiertos a la mañana siguiente. Esto afecta enormemente nuestra productividad. Una cena para dormir bien puede incluir: Pavo, bananas, miel, papas o almendras.
● Priorizar tareas
Se recomienda hacer esto la noche anterior si es posible. De todas las tareas que tenés asignada para el día siguiente, determinar cuál es la más importante y comenzar el día trabajando sobre ella durante al menos una hora seguida, sin chequear tu correo (¡por más que suene como una locura total!). De esta manera, tu día empieza de la manera más productiva posible, al emplear tu tiempo en las cosas más relevantes.
● Fragmentar la ingesta de cafeína
Si utilizás bebidas cafeinadas para estar alerta por las mañanas, es mucho mejor consumir pequeñas dosis con mayor frecuencia a incorporar una gran cantidad de cafeína de un solo golpe. El efecto rebote es mucho más perjudicial y tendremos un pico de atención, seguido por un bajón, muy díficil de remontar.
● No utilizar cafeína
Ya les he mostrado en un post anterior, varias maneras de despertarse sin necesidad de consumir cafeína. Como les comenté en el tip previo, el principal problema que tiene la ingesta de cafeína es el efecto Montaña Rusa, algunas alternativas son iluminar bien el ambiente ni bien nos levantamos, refregarnos la cara con una tela áspera (tipo toalla o frazada) mojada con agua fría y desayunar apropiadamente.
● Preparar recordatorios la noche anterior
Esta técnica es muy sencilla y útil. Consiste en reservarse un momento, todas las noches, a una determinada hora (ej: 10 PM) para realizar una lista de todas las cosas que necesitamos para la mañana siguiente, compromisos y citas que tengamos programadas. Así no nos olvidaremos de nada y podremos arrancar el día sin problemas.
● Hacer flexiones de brazos
¿Nunca les pasó despertarse sobresaltados por algún ruido y sentir que están lúcidos? Esto se debe a un primitivo mecanismo, que nos pone en alerta máxima cuando nos sacan abruptamente del sueño. Bueno, para engañar a nuestro cerebro y hacerle creer que estamos en peligro, ni bien salgas de la cama, hacé unas cuantas flexiones de brazos (hasta que te dejes de sentir cómodo, 6 -8 repeticiones es un buen comienzo). Hacer 3 series en total con 30 segundos de pausa. Este tip puede sonar un poco extraño, pero hace unos 10 días que lo estoy probando y ¡realmente se puede sentir la diferencia!. ADVERTENCIA: Si no son de hacer ejercicio o tienen algún problema físico, no les recomiendo que hagan esto sin antes haber consultado a un médico.
● Determinar tus picos de rendimiento
No todos somos igualmente productivos por la mañana. Muchas personas se sienten mejor para trabajar por la tarde o a la noche. Lo importante es conocer en qué grupo estamos nosotros. La mejor manera es ir llevando un registro de nuestras sensaciones a lo largo del día para detectar cuándo nos sentimos con más energía y así poder asignarle a esos momentos las tareas que requieren de mayor atención y concentración.


