“Por qué soy vegano”: Un cardiólogo explica
El Dr. Joel Kahn explica las ventajas de ser vegano
El Dr. Joel Kahn es profesor clínico de medicina de la Wayne State University School of Medicine y es Director Médico de Cardiología Preventiva en el Centro Médico de Detroit. Da seminarios acerca de los beneficios cardiacos de la nutrición vegana así como de prácticas para el cuerpo y mente. (drjkahn.com)
Años atrás cuando era médico residente, leí Dieta para una nueva América de John Robbins y decidí practicar una alimentación vegano con la idea de que fuera un programa para mantener mi salud. Quiero explicar por qué continúo comiendo, comprando y saliendo a cenar de esta manera, teniendo tantas otras opciones, y por qué lo recomiendo a mis pacientes.
V es por Vitalidad
Como muchas verduras ricas en clorofila (incluyendo alimentos crudos como germinados, ensaladas de algas, y otros vegetales de mar), lo que me da suficiente energía por largos días con paso firme y una mente aguda. También obtengo una abundancia de fibra, fitonutrientes, vitaminas, minerales, y antioxidantes, debido a la variedad de colores que conforman mi selección diaria. Esto proporciona protección con vías biológicas mediante bloques de construcción que son necesarios para tener energía y óptima salud. Las especias optimizan mi salud y le dan sabor a mis alimentos. Casi cualquier enfermedad crónica puede mejorar por la vitalidad de un menú vegan.
E es por Entorno
La población del mundo hoy excede los 7 billones de personas y para el año 2050, la cifra será de 9 billones. Una alimentación rica en carne, huevos y lácteos y los métodos necesarios para su producción, simplemente no serán sustentables y van a causar un serio daño a nuestro planeta ocasionando cambios climáticos. Hace pocos años, el programa del medio ambiente de las Naciones Unidas pidió un cambio a una alimentación vegetariana para todo el planeta. Yo voto con mi tenedor y cuchara todos los días al reducir mi huella de carbono y protegiendo al planeta para mis hijos y los tuyos.
G es por Gastronomía
La alimentación son todo menos blandas y aburridas. Sólo algunos productos son excluidos, como la carne animal, huevos, y lácteos. Eso deja miles de opciones como frutas, verduras, cereales, nueces, semillas, especias y leguminosas. Tu paladar puede aprender a apreciar las sutilezas de sabores que nunca se encuentran en comidas tan fuertes por la carne, o los huevos, o lácteos.
A es por los Derechos Animales
Simplemente la pieza promedio de carne, huevo de gallina o lácteo consumido en América es producido mediante crueles métodos tanto en fábricos como en granjas que están a favor del dolor en lugar de la compasión, así como de los números de producción en lugar de cuidar la calidad e higiene. Estoy de acuerdo con Leonardo da Vinci cuando escribió que “llegará el tiempo en que el hombre, así como yo, verá el asesinato de los animales así como ahora ve el asesinato de hombres”.
N es por Natural
Nuestra cadena alimenticia ha sido modificada en los últimos 50 años a una sopa tóxica de pesticidas, herbicidas, antibióticos, y hormonas. Colorantes de comida, conservadores, y “vitaminas” sintéticas.
El vasto número de opciones en los superes no son de granja, son puros químicos responsables de nuestra adicción a la comida.
Aunque una alimentación vegana requiere familiaridad con los Organismos Genéticamente Modificados (GMO’s) y tendencias orgánicas en la cadena alimenticia, en general, una manzana, un bonche de espinaca, o un kilos de semillas linaza representan opciones muchos más cercanas a lo natural, que vienen directamente de un árbol o planta, y están muy lejos de una fábrica y sus tóxicos.
Me siento afortunado de que hace 25 años alguien me prestara el libro de John Robbins para que pudiera embarcar en un viaje saludable y vegano que ha optimizado mi vida y me ha permitido enseñar a tantos personas sus virtudes. Ser vegano es algo para sentirse orgulloso, compartirlo y promocionarlo