Ingredientes:
3/4 taza de azúcar
1 lata de leche condensada
3 3/4 taza de leche
5 huevos grandes
4 1/2 cditas de café instantáneo
(disuelto en 4 cditas de agua caliente)
1 cdita de esencia de vainilla
1/8 de cdita de sal
Preparación:
Precalentá el horno a unos 200ºC (temperatura media).
Cociná el azúcar en un sarten pequeño seco sobre fuego moderado, sin tocarla hasta que empiece a fundirse. Seguí cocinándola, mezclando ocasionalmente con un tenedor, hasta que todo el azúcar se haya fundido y convertido en un caramelo dorado. Inmediatamente pasalo a un molde para hornear redondo de unos 20 cm de diámetro o budinera de al menos 5 cm de alto, inclinandolo las veces que haga falta para que se cubra toda la base. Enfrialo hasta que se endurezca.
Combiná el resto de los ingredientes en un bowl hasta que obtengas una mezcla suave y homogénea. Vertí esa mezcla –pasándola por un colador de malla fina– sobre el molde con el caramelo.
Colocá ese molde sobre una asadera que tenga al menos 4 centímetros de profundidad. Tapá el flan con papel de aluminio. Poné unos 2,5 cm de agua hirviendo en la asadera, y así –a baño maría- colocá el flan en el horno. Dejaló cocinar hasta que cuaje pero siga estando moviéndose en el centro si se lo sacude un poco, y si le metés un cuchillo en el centro éste salga limpio. Más o menos, una hora y cuarto.
Cuando esté listo, sacá la asadera del horno, transferí el molde a algún estante o mesada, y dejalo enfriar unos 40 minutos. Después ponelo en la heladera hasta que este frío, al menos unas 8 horas.
Para desmoldar el flan, despegalo del molde pasando un cuchillo finito por el borde, colocá un plato grande sobre el molde (invertido) y dalo vuelta. El caramelo se desparramará sobre el flan hasta el plato.

Cociná el azúcar en un sarten pequeño seco sobre fuego moderado, sin tocarla hasta que empiece a fundirse. Seguí cocinándola, mezclando ocasionalmente con un tenedor, hasta que todo el azúcar se haya fundido y convertido en un caramelo dorado. Inmediatamente pasalo a un molde para hornear redondo de unos 20 cm de diámetro o budinera de al menos 5 cm de alto, inclinandolo las veces que haga falta para que se cubra toda la base. Enfrialo hasta que se endurezca.
Combiná el resto de los ingredientes en un bowl hasta que obtengas una mezcla suave y homogénea. Vertí esa mezcla –pasándola por un colador de malla fina– sobre el molde con el caramelo.
Colocá ese molde sobre una asadera que tenga al menos 4 centímetros de profundidad. Tapá el flan con papel de aluminio. Poné unos 2,5 cm de agua hirviendo en la asadera, y así –a baño maría- colocá el flan en el horno. Dejaló cocinar hasta que cuaje pero siga estando moviéndose en el centro si se lo sacude un poco, y si le metés un cuchillo en el centro éste salga limpio. Más o menos, una hora y cuarto.
Cuando esté listo, sacá la asadera del horno, transferí el molde a algún estante o mesada, y dejalo enfriar unos 40 minutos. Después ponelo en la heladera hasta que este frío, al menos unas 8 horas.
Para desmoldar el flan, despegalo del molde pasando un cuchillo finito por el borde, colocá un plato grande sobre el molde (invertido) y dalo vuelta. El caramelo se desparramará sobre el flan hasta el plato.
