Ring, ring, suena el teléfono a las cuatro de la mañana, al descolgar se oye una voz que pregunta:
Aló, aló, ¿La familia Silva?
Una voz dormilona contesta:
¡No tarado, la familia duerme!
Hola, ¿Está Armando?
No, todavía estoy en las instrucciones.
Suena el teléfono:
Hola, ¿Está Agustín?
No, estoy incomodón.
suena el telefono
hola esta felix?
no, estoy tristex
Ring, ring...
¿Diga?
¿Los servicios secretos?
Lo siento no puedo decírselo.
Un hombre telefonea al periódico local para anuncia que él y su mujer han sido padres de quintillizos.
-¿Puede repetirlo?- Le dice la telefonista.
-No, no puedo, con cinco ya tengo bastante.
¡Ring! ¡Ring!
¿Está José María?
No, está María José.
Upps, ¡He marcado el número de teléfono al revés!
El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo, baja tan rápido que ni los ves.
El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida.
...
Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz.
Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es?
-La diarrea. Una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado.
Aló, aló, ¿La familia Silva?
Una voz dormilona contesta:
¡No tarado, la familia duerme!
Hola, ¿Está Armando?
No, todavía estoy en las instrucciones.
Suena el teléfono:
Hola, ¿Está Agustín?
No, estoy incomodón.
suena el telefono
hola esta felix?
no, estoy tristex
Ring, ring...
¿Diga?
¿Los servicios secretos?
Lo siento no puedo decírselo.
Un hombre telefonea al periódico local para anuncia que él y su mujer han sido padres de quintillizos.
-¿Puede repetirlo?- Le dice la telefonista.
-No, no puedo, con cinco ya tengo bastante.
¡Ring! ¡Ring!
¿Está José María?
No, está María José.
Upps, ¡He marcado el número de teléfono al revés!
El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo, baja tan rápido que ni los ves.
El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida.
...
Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz.
Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es?
-La diarrea. Una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado.