¿Pueden beber los cristianos?
Esta es quizás una de las preguntas más controversiales con respecto a la vida cristiana. Pregunta que le acaba de hacer Rubén a su pastor. Y esto es lo que pasó:
Rubén: Pastor, ¿quería saber si los cristianos pueden beber? ¿Es pecado beber alcohol?
Pastor: Querido hijo, tomar bebidas alcohólicas es pecado. El cristiano que quiere mantenerse puro debe abstenerse de ingerir alcohol. La biblia dice en 1 Corintios 6:10 que los borrachos no heredarán el reino de los cielos.
Rubén: Pero pastor, allí dice que “los borrachos” no entrarán. Una persona que se emborracha es alguien que bebe en exceso. ¿Qué pasa si solo es una copita de vino o un vaso de cerveza?
Pastor: Rubén, permíteme enseñarte un poco de esto. La palabra borracho derivó de la palabra “borracha”. Borracha es una bota (bolsa) de vino. Por lo tanto, borracho puede ser alguien quien ingiere vino y no necesariamente en exceso.
Un sinónimo de la palabra borracho es “embriagarse”. Que quiere decir: Atontar, perturbar, adormecer. Mejor dicho, una persona borracha es alguien que esta perturbada o atontada por algo. En este caso por ingerir cualquier tipo de alcohol. Porque eso es precisamente lo que hace el alcohol: perturbar tu mente, tus emociones y tu manera de pensar. Por eso un profeta del antiguo testamento decía que “el vino quita el juicio” (Oseas 4:11). En otras palabras, el vino tiene la capacidad de quitarte la habilidad de discernir entre lo bueno y lo malo. Y eso es muy riesgoso para un creyente.
Además, si bebes solo un vaso de cerveza y un policía te detiene manejando, con toda seguridad te sancionará o en algunos casos te pueden arrestar. Porque ellos consideran, que un poco de alcohol puede afectar de una manera negativa tus habilidades y tus reflejos para conducir.
Ahora, si ellos siendo una entidad secular, creen que el alcohol (aun en pequeñas medidas), tiene un impacto negativo en un individuo, ¿cuanto más nos exigirá Dios estar alejados de eso?
Rubén: Pero pastor, Jesús bebió vino y también convirtió el agua en vino.
Pastor: Creo que sería importante entender la esencia de ese vino. Porque más que una bebida alcohólica era más bien una especie de jugo de uva. Porque sería una contradicción bíblica, que Pablo condenara una práctica de nuestro Señor Jesucristo. Pues la biblia nos dice que el bebió vino en varias oportunidades. Si Jesús bebió vino, entonces ese vino no era una bebida alcohólica. ¿No crees?
Rubén: Además de Jesús, varios en la biblia bebieron y se emborracharon.
Pastor: Pero también varias personas en la biblia fornicaron, adulteraron y robaron y eso no quiere decir que yo también puedo hacerlo.
Pastor: Si has notado, cuando la biblia habla de borracheras, también habla de las consecuencias.Pues la primera vez que alguien bebió vino y se emborrachó en la biblia fue Noé y eso derivó en una maldición. Eso está en Génesis 9:24-25. La segunda vez la encuentras cuando Lot se emborrachó y luego tuvo relaciones sexuales con sus dos hijas y el producto de eso fueron dos hijos que luego se convirtieron en enemigos del pueblo de Dios. ¿Ya ves que el vino quita el juicio?
Además, el alcohol te hace ver y hablar perversidades, como lo dijo el rey Salomón en Proverbios 23:31-33. Esto es solo una evidencia bíblica de los frutos de este pecado. Asimismo, ingerir bebidas alcohólicas han ocasionado accidentes, muertes, violencia, divorcios y muchas otras cosas. Por donde quieras verlo, el vino no trae nada bueno. Recuerda que el árbol se conoce por sus frutos. Y los frutos del alcohol son evidentes.
Rubén: Pastor, ayer estuve con unos amigos que no son de la iglesia y fuimos a comer. Y cuando comíamos, ellos pidieron una botella de vino y yo tomé junto a ellos. No tomo siempre, pero cuando lo hago, me cuido de no emborracharme.
Pastor: Pero hubieras empezado por allí. Ahora entiendo tu insistencia. Quienes beben, tienen esa necesidad de encontrar escrituras bíblicas para justificar y defender su conducta.Nunca quieras justificar un pecado. Antes bien, se humilde y abierto a la palabra. Dios siempre es claro y elocuente. La confusión y la controversia vienen cuando alguien quiere justificar la maldad. El apóstol Pablo, dijo que los borrachos no entrarán en el reino de los cielos. Ahora yo te hago una pregunta: ¿quién tiene la última palabra para definir quien es un borracho?
Rubén: Creo que Dios.
Pastor: Exacto.
Rubén: Por eso cuando llegue al cielo, esa es una de las preguntas que le voy hacer a Dios.
Pastor: ¿y qué pasa si no llegas?