Siete Pecados femeninos en la cama!
¿Hay pecado “malo” a la hora del sexo? Pues sí! Hasta las que creemos ser las “diablillas” más atrevidas en la cama, podemos cometer los pecados más básicos en la intimidad; y como resultado “apagar” a nuestra pareja en un abrir y cerrar de ojos o hacer que su auto estima descienda hasta lo más profundo de los Avernos! Aquí te damos una lista de los Siete Pecados femeninos más comunes que nos impiden convertirnos en la Diosa Erótica que todas queremos ser!
Pecado 1: Creer que nuestra despampanante desnudez es suficiente! Los hombres responden bien a los estímulos visuales, por supuesto! Pero el hecho de que te desnudes y muestres tu torneada y curvilínea silueta de gimnasio no siempre es suficiente! Tal vez, sea una buena motivación para las primeras veces… Pero que no te sorprenda que la belleza ya no alcance!
Chicas, con el paso del tiempo, por más bellas que seamos, el impacto visual ya no es el mismo… Asumámoslo! Nos volvemos algo cotidiano y conocido.
En la cama también tenemos que ser creativas y generosas: saber acariciar, innovar con posturas, preparar de escenarios y por qué no? ser también nosotras las que lo admiremos a él!
Pecado 2: Avergonzarte de tu cuerpo! Así como algunas sienten que son objetos de admiración, otras le tenemos pánico a que nos vean desnudas! Y aunque no nos sintamos una sex-symbol, pues tenemos que dejar los complejos fuera de las sábanas! No importa si creemos que tenemos unos kilitos de más, que nuestros senos no son perfectos o que precisamos de una grúa para levantar nuestros glúteos.
Si él te eligió a ti y quiere tener sexo contigo, es porque te considera bella, así tal cual eres! Imagina lo contrario: que cada vez que tú acaricies sus bíceps él te diga: “No, no los toques, que son pequeños!” o “Seguro que no te gusto porque tengo panza”. Un fastidio, verdad?
Así que aprende a querer cada parte de tu cuerpo y disfruta de todo el placer que tu cuerpo es capaz de brindarte!
Pecado 3: Asumir que él debe saberlo todo. Seamos honestas: complacer a una mujer no es fácil! No es por nada que una de nuestras quejas más comunes sea “no me complace, no logra llevarme al clímax!”. Pero, si no les decimos cómo, ¿por qué asumimos que a juro tienen que saberlo?
Así que evitemos cometer este pecado, dándole direcciones claras: cuándo, cómo, dónde y con qué intensidad!
Claro, hagámoslo con sutileza y sensualidad! A ningún hombre le va a gustar sentir que está en la cama con un sargento de caballería, que lo único que sabe es dar órdenes. Como siempre, el justo equilibrio.
Pecado 4: Horrorizarnos ante nuevas propuestas. Hay ocasiones en que nuestras parejas nos piden probar cosas nuevas. Y ahí reaccionamos enojadas o con suspicacia: “¿Por quién me tomas? ¿Por una callejera que me pides esas cosas? ¿De dónde estás sacando esas ideas locas?”. Chicas, la rutina lleva al aburrimiento… así que si nuestra pareja nos propone innovar, antes de reaccionar negativamente, démosle una oportunidad. Tengamos nuestras mentes abiertas a nuevas experiencias y evaluemos la propuesta. Piensen en lo maravilloso que es que él quiera probarlas con nosotras!
Pecado 5: Criticar su rendimiento. Hay veces que no todo sale como queríamos: dura menos, no se pone tan erecto, o en el momento justo nos sacó de nuestro clímax con un movimiento poco feliz. Pero no es cuestión de hacer un drama por ello, sino de saber conversarlo con compresión y deseos de superarlo. Hay muchas formas de complacernos en la intimidad y no todo pasa por lo puramente genital!
Las frecuentes críticas no harán más que bloquearlo, y lejos de resolver la situación entraremos en un círculo vicioso que irá resquebrajando nuestra vida sexual y sobre todo, la amorosa.
Pecado 6: Pensar que cuando él llega todo acabó! Es frecuente que algunos hombres tengan su orgasmo y nosotras aún estábamos en pleno frenesí amatorio. Pero eso no implica que ya todo terminó. Dile cómo puede seguir estimulándote con sus manos y boca para que tú también llegues al clímax.
Si esto se ha vuelto algo recurrente, pues la próxima vez procuren que seas tú la primera en alcanzar el orgasmo. Hay muchas formas de lograrlo. Infórmense y ponga esos consejos en práctica!
Pecado 7: Fingir Orgasmos. ¿Cómo crees que tu pareja puede llevarte al clímax si jura que lo está logrando? Obviamente, él volverá a hacer lo mismo uno y otra vez, tú te destacarás con nuevas y más deslumbrantes actuaciones, pero el resultado no va a cambiar: te sentirás insatisfecha y rabiosa!
No finjas más y concéntrate en tu propio placer, comunicándote con él para que sepa qué tiene que hacer para que tú llegues al Gran Ooooh!
Aquí te hemos dado una Lista de 7 pecados… Pero hay muchos más… como pretender que siempre él tenga los preservativos; nombrarlo con el nombre de tu ex; poner una toalla para que no manche el tapizado, nunca salir de la rutina… y muchos más etcéteras.
Sexo en lugares inesperados!
Cambio, romper la rutina, variación, innovación… son las claves para mantener el interés en el sexo… Y ésta es una afirmación científicamente probada!!!
Hace un tiempo, la universidad de Michigan en Estados Unidos, realizó un estudio al respecto. La investigación se basó en observar las reacciones de un grupo de estudiantes universitarios de ambos sexos que fueron expuestos al mismo vídeo de sexo explícito durante cuatro días. La mayor parte de los participantes experimentaron excitación la primera vez que miraron el vídeo. Para al tercer día, sus reacciones fueron mucho más contenidas. Al cuarto día, algunos ya estaban aburridos. Reunieron a los estudiantes un quinto día para mostrarles un nuevo vídeo con los mismos actores pero utilizando nuevas técnicas sexuales… y la excitación volvió a aparecer en ellos, tal y como el primer día.
¿Cuál es la lección que aprendemos de este estudio? Que los seres humanos necesitamos variación para no perder el interés en hacer el amor.
Existen muchas maneras de condimentar nuestras relaciones sexuales. Una de ellas es la de aventurarnos a tener sexo en sitios prohibidos o inesperados! ¿Quién dijo que el sexo sólo debe practicarse sobre una cama? Para ayudarles a comenzar el libre flujo de ideas, aquí van las siguientes sugerencias:
Hace un tiempo, la universidad de Michigan en Estados Unidos, realizó un estudio al respecto. La investigación se basó en observar las reacciones de un grupo de estudiantes universitarios de ambos sexos que fueron expuestos al mismo vídeo de sexo explícito durante cuatro días. La mayor parte de los participantes experimentaron excitación la primera vez que miraron el vídeo. Para al tercer día, sus reacciones fueron mucho más contenidas. Al cuarto día, algunos ya estaban aburridos. Reunieron a los estudiantes un quinto día para mostrarles un nuevo vídeo con los mismos actores pero utilizando nuevas técnicas sexuales… y la excitación volvió a aparecer en ellos, tal y como el primer día.
¿Cuál es la lección que aprendemos de este estudio? Que los seres humanos necesitamos variación para no perder el interés en hacer el amor.
Existen muchas maneras de condimentar nuestras relaciones sexuales. Una de ellas es la de aventurarnos a tener sexo en sitios prohibidos o inesperados! ¿Quién dijo que el sexo sólo debe practicarse sobre una cama? Para ayudarles a comenzar el libre flujo de ideas, aquí van las siguientes sugerencias:
El Baño: ¡El baño es uno de los mejores lugares para una escapadita impromptu! Imagínense estar en una fiesta en casa de algunos amigos y desaparecerse juntitos para unos minutos de pasión… ¿Y qué dicen de hacer el amor volando a 30,000 pies de altura? Claro, los servicios sanitarios en los aviones son muy pequeñitos… pero eso es parte del reto, ¿no?
El auto: Este es un clásico. Son muchas las parejas que pierden su virginidad dentro de un auto… ¿por qué no recordar viejos tiempos? Hacer el amor en un carro tiene el valor añadido de estar “fuera” y a la vez dentro de un espacio contenido. Claro está, siempre está el riesgo de ser encontrados, lo que resulta sumamente excitante para algunas parejas. ¿Y qué tal una vueltita por la ciudad en limosina? Mmmmm… Para aquellas parejas más tímidas o que sencillamente no deseen tomar el riesgo de que alguien los encuentre ‘in fraganti’ es que se aventuren en el auto dejándolo estacionado dentro del garaje de la casa. De igual manera, se sentirán como adolescentes.
La playa: Uno de los lugares más románticos por excelencia es la playa… en la parte llanita del agua, de noche bajo un cielo estrellado… sobre una sábana en la arena… hamacándose con las olas del mar anclados en un bote…
El techo: ¿Alguna vez subieron a la azotea de algún edificio con su pareja? La vista puede ser espectacular, generalmente hay mucha privacidad, y están al aire libre. ¿Qué más se puede pedir? Otra buena opción es subir al techo de la casa… llevar una lona, unas copas, una botella de vino, y tirarse a mirar las estrellas… el resto queda en su imaginación.
Al aire libre: ¿Hay algo muy seductor ante la idea de hacer el amor al aire libre? La posibilidad de poder ser descubiertos excita a más de uno, y para otros, el contacto cercano con la naturaleza es sumamente sensual. Hagan el amor sobre la grama, en un parque de día… o en el ‘green’ de un campo de golf…
En el ascensor: ¿Recuerdan la canción de Aerosmith, ‘Love in an Elevator’? Pues ya ven, hasta se han escrito canciones sobre este inesperado y excitante lugar para la intimidad sexual. ¿Por qué no dejar de lado por unos minutos su uso común y experimentarlo? Eso sí, no se demoren mucho, que si los pesca la señora del 5° B, van a tener que rendir cuentas al Consorcio…
La oficina: Una fantasía muy común es sostener relaciones sexuales en lugares o situaciones que generalmente no se asocian con sexualidad. ¿Qué menos sexy que la oficina? Y a la vez, ¿existe algo más sexy? Imaginen una hora de almuerzo, haciendo el amor sobre un escritorio… (con la puerta trancada, claro está).
La casa: nuestros hogares tienen un sinnúmero de posibilidades para encontrar variedad sexual. ¡Salgan de la habitación! “Bauticen” cada rinconcito de sus hogares, desde el pasillo al sofá, el lavadero, la mesa del comedor, el patio interior, el ‘home office’, el balcón, ¡¡¡y hasta la mesada de la cocina!!! (mientras hierve el agua de la pasta…)
Siete razones para tener sexo…Hoy!!!
Es rico, es divertido, nos encanta, nos hace sentir sensuales, deseados, queridos… En fin! El sexo puro placer, y nos transporta a la vía láctea!!!
¿Puede todavía haber más razones para tener sexo que éstas? Sí!!!!!!
Como si todo lo anterior fuera poco, el sexo además es excelente para tu salud!
La actividad sexual regular brinda varios beneficios a la salud humana y potencia algunas de sus funciones. Aquí te damos siete excelentes razones para que esta noche, sin dudarlo, te entregues a la pasión! O en la mañanita o la tardecita… no importa el momento, sólo hazlo! Te caerá de maravillas!
1. Reduce el colesterol: como regla general, la actividad sexual regular puede reducir el nivel general de colesterol en el cuerpo, y específicamente puede ayudar a que exista un balance más saludable entre los niveles de colesterol bueno y malo de cada persona.
2. Aumenta la energía: no podemos olvidar que el sexo es un ejercicio físico, que tiende a ser bastante activo. Aún con la variación de intensidad que pudiera existir en cada relación sexual, existen beneficios a nivel cardiovascular, de flexibilidad, y de fortalecimiento muscular. Y estos beneficios, por supuesto, afectan directamente el impulso enérgico que vemos en personas que sostienen relaciones sexuales regulares (aproximadamente tres veces por semana). En las mujeres, la actividad sexual regular aumenta sus niveles hormonales, reduciendo así el riesgo de enfermedades coronarias. El sexo también tiene el beneficio añadido de mantener vital la genitalia femenina, lubricando y suavizando las paredes vaginales que con el tiempo y falta de uso, podrían atrofiarse.
3. Aumenta la oxigenación: al ser una actividad que estimula movimiento cardiovascular en el cuerpo, el sexo aumenta la cantidad de oxígeno que puede llegar a las células y, como consecuencia, potencia y optimiza la actividad de varios órganos y sistemas corporales. La actividad sexual también resulta en efectos antihistamínicos, aliviando al menos temporeramente, la congestión nasal.
4. Es analgésico: la famosa excusa de que “Hoy no, mi amor… tengo dolor de cabeza” pierde total y absoluta validez ante los estudios que han encontrado que el sexo puede ayudar a disminuir dolores de cabeza, menstruales y pre-menstruales, y de las coyunturas (como la artritis). Esto sucede como consecuencia de las endorfinas liberadas por el cuerpo, que naturalmente alivian las sensaciones de dolor y, en ocasiones, pueden transformarlas en placer.
5. Protege la glándula prostática: los desórdenes prostáticos pueden ser causados (o podrían agravarse) como resultado de las mismas secreciones expedidas por la glándula prostática. La actividad sexual regular elimina estas secreciones, aliviando así dichos desórdenes. Además, las eyaculaciones frecuentes ayudan a mantener la próstata saludable y podrían evitar el agrandamiento prostático (muy común en hombres mayores de 50 años) y, eventualmente también, la incidencia de cáncer de la próstata para algunos hombres.
6. Disminuye las tensiones, el estrés y ayuda a conciliar el sueño: la relajación y el estado de bienestar que se genera en el cuerpo luego de la actividad sexual tienen beneficios importantes para el estado anímico de la persona. Las relaciones de pareja también se ven positivamente afectadas, ya que existe un aumento en los niveles de oxitocina, una de las hormonas que precipita el deseo sexual. A mayores niveles de oxitocina en el cuerpo, mayor frecuencia de encuentros sexuales en la pareja. Y el sexo, ya sabemos, es un importante componente para mantener la intimidad emocional en pareja. Por otra parte, la relajación del cuerpo al concluir la actividad sexual nos permite conciliar el sueño más fácil y profundamente.
7. Suplemento y aumento hormonal: todo tipo de ejercicio físico tiene el beneficio de aumentar los niveles de testosterona en el cuerpo, tanto para hombres como para mujeres. Esta hormona ayuda a fortalecer los músculos y los huesos del cuerpo humano, y también es la principal hormona encargada de desatar el deseo sexual del ser humano. Otra hormona cuya producción aumenta significativamente como consecuencia de la actividad sexual es la DHEA. Esta hormona esteroide está asociada con un aumento en libido (es un andrógeno, como la testosterona), y hace las veces de antidepresivo natural.
Como ves, sobran las razones para practicar el sexo!!! Además de brindarte el mayor de los placeres, es buenísimo para tu salud!
Cuentanos tu secreto para encender el fuego en tu pareja
Todos tenemos algún secretito de seducción o alguna actividad erótica para encender el deseo en nuestras parejas…
Algunos sabemos dar esos besos que dejan una huella imborrable; otros tenemos el don de las caricias, y sabemos cuándo y cómo aplicarlas… Tal vez, nuestro talento esté en las posturas que inventamos o en la forma en que nos movemos; o somos expertos en el arte de armar el mejor escenario para el amor…
En Universo Alessandra queremos que todos y todas compartan sus secretos mejor guardados, para así aumentar nuestro arsenal de seducción y conocer nuevas experiencias.
* “Yo tengo un truco infalible: cuando salgo con mi pareja al cine o a un restaurante, sin que nadie lo note, trato de rozarle sus genitales con mis manos o con mis piernas. Como estamos en público, a él no le queda más remedio que aguantarse. Pero cuando llegamos a casa, se abalanza sobre mí, y tenemos un sexo maravilloso!!!” __Valentina
* “Yo soy un maestro en la previa!!! Primero le doy besos muy “cándidos”, los combino con pequeños soplidos en el oído y en la base de la nuca… y cuando siento que no da más, le doy un beso húmedo y profundo en la boca!!! Le encanta!!!”__Pedro
* “Una cosa que noté que mata a los hombres es que una también sea “mirona”. Cuando estamos teniendo sexo, yo me pongo arriba de él, y cuando sé que él me está mirando, desvío mi mirada hacia abajo, para ver cómo me está penetrando. Su reacción es inmediata…”__Tatiana
* “Yo logré vencer mi vergüenza y le hago tremendos stripteases. No dejo que me toque hasta que me quito toda la ropa, y eso a él lo enciende como nada!!!”__ Patricia
* “Yo le mando mensajitos a su celular, diciéndole todo lo que estoy pensando en hacer cuando estemos juntos… Le encanta, pero ojo! Yo siempre cumplo lo que prometo, aunque no todo…!!!” __Marisa
* “Yo creo que nada le gusta más a una mujer que mientras le haces el amor, le digas cuánto te gusta y te excita. A mí siempre me da resultado, porque les da confianza y las desinhibe, y nada mejor que una mujer desbocada”__ Jorge
* “Mi secreto es el sexo oral… Para no cansarme, uso mi boca, pero no me introduzco todo el pene, sino que voy por pedacitos, y uso mucho mi lengua… Además me ayudo con mis manos y nunca dejo de acariciarle sus testículos”.__Laura
* “Mientras estamos en la previa, empiezo a contarle cómo fantaseo con ella cuando no estamos juntos… especialmente que me he masturbado pensando en ella esta misma mañana. Es un truco que nunca falla! Le excita muchísimo saber que es mi objeto de deseo!!!__ Gustavo
Un arte amatoria que ellos adoran
A ellos les encanta y para nosotros es un excitante placer poder brindarlo. ¿A qué nos referimos? Pues al sexo oral! Cuando se lo practican al hombre se llama felatio; y cuando lo reciben las mujeres se denomina cunnilingus.
¿Cómo convertirnos en verdaderas maestras en este arte amatoria? Aquí les damos las claves!
Tal vez, el mejor modo de pensar en el sexo oral es como una mastur¬bación a la que se le añade el lamer y el chupar. En otras palabras, mientras que la boca de la mujer es ideal para estimular la cabeza del pene, las ma¬nos suelen ser más eficaces para estimular el tronco del pene y los testículos. La combinación de chupar, lamer y acariciar puede ser exquisitamente pla¬centera.
* Para lamer, la parte inferior del glan¬de, o frenillo, suele ser el punto más sensi¬ble, aunque la mujer debe explorar los ge¬nitales del hombre de un extremo a otro y con detenimiento.
* No se olviden de lamer y apretar ligeramente sus testículos.
* Estimulen el “punto G masculino” presionando y masajean¬do con la lengua entre sus testículos y la base del pene. También puede llegarle a esta zona, introduciendo un dedito por el ano de su pareja, si es que a él y a ustedes les agrada esta práctica. Usen lubricante y sean muy suaves cuando lo hagan. Luego presionen con el dedo en dirección al abdomen. Tengan cuidado de no ser bruscas o impacientes: sientan las reacciones de su pareja!
* Con respecto a chupar, un lugar muy sensible es la cabeza del pene. La¬mer esa zona puede hacer maravillas.
Cómo hacerlo sin morir en el intento
Uno de los problemas que más frecuentemente exponen las mujeres, a la hora de practicar el sexo oral, es que se atragantan, que sienten arcadas.
* Bueno, es muy importante chicas, que no crean que tienen que hacerlo como en las películas Triple X, en el que las mujeres se introducen el pene completo en sus bocas. Concéntrese con la boca y la lengua en la zona del glande; y que usen sus manitas para estimular con caricias y masajitos el tronco del pene.
* El sexo oral no implica que deban introducir el pene en sus bocas y ponerla a disposición como si fuera una vagina. A quienes esto les moleste, recuerden que el sexo oral requiere exclusivamente de lamer y chupar. De hecho, la alternancia entre ambos tipos de contacto suele ser una buena idea.
* Acerca de tragar el semen o no… Chicas, eso es cuestión de gusto y como más cómodas se sientan. A algunas les encanta, otras adoran que el semen salpique algunas zonas de sus cuerpos y hay quienes, simplemente prefieren utilizar el sexo oral como una parte de la previa, pero sin que el hombre llegue al clímax.
Los No del Sexo oral
* Jamás estiren con violencia hacia abajo la piel que recubre al pene. Piensen que así como a ustedes les gusta que las acaricien y las traten suavemente, a ellos también, y más tratándose de una zona taaan sensible.
* No se trata de apretar, sino de generar movimientos rítmicos que acompañan la excitación masculina.
* Tampoco crean que acariciar el pene de un hombre significa hacer movimientos arriba y abajo a toda velocidad. Si los movimientos se intensifican, obviamente generarán que él eyacule. Por lo tanto, vayan graduando los movimientos y las velocidades.
* Jamás muerdan, a menos que se lo pidan!
* Pueden estimular el glande sin el prepucio, muchos sienten un increíble placer, pero si lo hacen con delicadeza y lubricación.
* Y una advertencia: también se pueden contraer enfermedades de transmisión sexual a través del sexo oral. Así que aquí rigen las mismas reglas de cuidados que con la penetración vaginal. Usen preservativo!