Por el Dr. Oscar Espino
Urólogo y Médico Sexólogo
Ex secretario General de la Sociedad Nicaragüense de Urología
Hace 20 años estudios epidemiológicos señalaron que cada 15 minutos se moría un hombre por cáncer de próstata convirtiéndolo en el terror del mundo masculino. Pero la información actualizada en base a datos del estudio PCOS del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU parece indicar que no es tan letal como se cree. No obstante, tal preocupación dio lugar a la modernización del estudio y tratamiento de las enfermedades prostáticas que abarca desde el tratamiento farmacológico hasta la cirugía aplicando robots. Al Dr. Róger Duarte Chamorro y este suscrito nos cupo el honor de ser quienes introdujimos e impulsamos en nuestro país el uso del examen de sangre PSA (Antígeno Prostático Específico) para la detección precoz del cáncer prostático y de los primeros tratamientos médicos para la hiperplasia prostática benigna.
Hace algunos años el Dr. Joseph Oesterling me comunicó personalmente que: “Un hombre que a los 75 años se le diagnostica cáncer prostático morirá con un cáncer de la próstata y no de un cáncer de la próstata”. De hecho, las tasas de mortalidad por cáncer prostático son más bajas si se comparan con otros cánceres como el de pulmón y mama; y la edad al momento del diagnóstico revela que a los 85 años, el riesgo acumulado de tener un diagnóstico clínico de cáncer de próstata varía entre el 0.5 y el 20%, a pesar de que en la autopsia se detectan lesiones microscópicas en más del 75% en los mayores de 85 años.
Aunque el PSA ha significado un gran avance, estudios sobre los riesgos del rastreo de pacientes y la valoración riesgo-beneficio han dado lugar a desacuerdos entre las organizaciones médicas en cuanto a si realizar el rastreo es correcto o no. Los estudios muestran que el 75% de los hombres con PSA anormal en la biopsia no tienen cáncer de próstata y un alto porcentaje de los cánceres encontrados por el rastreo no van a producir la muerte del paciente. Es decir que, aunque el rastreo encuentre un cáncer de forma temprana, no es seguro que sea necesario tratar dicho cáncer.
Ante esa evidencia la Asociación Americana de Urología (AUA) en su última reunión anual publicó las Nuevas Guías de Detección Precoz del Cáncer de Próstata que deben ser dadas a conocer tanto a los prestadores de servicios de salud como a la población en general y que resumidamente establecen lo siguiente:
1. No se recomienda el rastreo de rutina en hombres menores de 54 años.
2. En los hombres de 55 a 69 años, sopesar los beneficios de la prevención de la mortalidad por cáncer de próstata contra los daños potenciales conocidos asociados con el rastreo y tratamiento, tomando una decisión compartida.
3. Se recomienda un intervalo de detección de rutina de dos años o más. Se espera que los intervalos de control de dos años conserven la mayoría de los beneficios y reduzcan el sobre-diagnóstico y los falsos positivos.
4. No se recomienda exámenes de rutina de PSA en hombres mayores de 70 años o en un hombre con menos de 10 años de esperanza de vida. El límite del PSA para un hombre de 70 años es 10 ng/mL.
Managua, Junio 4 del 2013