
Hace algunos años un tatuaje era para toda la vida, pero actualmente y gracias al láser Q-switch es posible eliminar los tatuajes.
Este láser refleja en un corto periodo de tiempo una gran cantidad de luz. Esta luz penetra por la piel como si fuera transparente, y cuando se encuentra con partículas de tinta, se absorbe y se transforma en calor.
Gracias a este láser es posible calentar las partículas coloreadas del tatuaje y dejar intacta el resto de la piel. La alta temperatura que tiene la tinta durante este proceso es de cientos de grados centígrados; por lo que las partículas a altas temperaturas se estallan y se dispersan en la piel para poder ser eliminadas de forma más sencilla.
No todos los colores se eliminan con la misma facilidad. Un buen ejemplo, son los colores naranjas, amarillos y rosas que ofrecen una mayor dificultad para hacerlos desaparecer.
Existen una serie de claves a tener en cuenta durante el proceso de eliminación del tatuaje:
• En ocasiones es posible que sean necesarias varias sesiones.
• Es fundamental realizar las sesiones en intervalos de 4 a 6 semanas.
• Se utiliza anestesia local.
• Al finalizar la sesión puede aparecer inflamación, exudación o costras que pueden durar de 1 a 2 semanas.
• Los efectos secundarios suelen ser mínimos, pero a veces la piel puede cambiar su textura o su pigmentación.
No debes olvidar que este tipo de tratamientos debe prescribirlos un especialista.
El antes y despues:
Gracias por visitar,deja tu comentario.
comentarios mala onda, seran eliminados. Gracias

