Buenas a todos, me parece inportante tener en cuenta esto, ya que muchas veces sin darnos cuenta somos víctimas o nos exponemos a peligro que muchas veces pueden llegar a traer gravísimos trastornos, malos momentos y hasta un desenlace fatal
Son individuos que transgreden los tiempos y espacios de su víctima, imponiendo su presencia, atemorizando, amenazando o presionándola para obtener alguna finalidad, generalmente de orden laboral, social o sexual. Los acosadores con frecuencia presentan desórdenes emocionales, son narcisistas y egocéntricos, y los obsesiona el ejercicio del poder. Los niveles de agresión e intimidación son variables, y van desde comentarios molestos o insinuaciones, espiar a su víctima, seguirla por la calle, llamarla por teléfono, mandarle cartas o mensajes SMS, enviarle regalos, propagar rumores, hasta cometer actos de violencia física.
Un acosador busca acercarse a su víctima aunque ésta lo rechace o ignore, no se detiene ni siquiera ante mandamientos judiciales o la posibilidad de ser arrestado o agredido, y se obsesiona con su objetivo. El grado de acoso va siempre en aumento y muchas víctimas terminan cediendo ante su perseguidor, huyendo o suicidándose. Cuando el acosador se desespera, llega a cometer actos de violencia como agresiones a golpes, allanamiento de morada, violación u homicidio.
Casi siempre son solitarios, pero a veces se presentan casos de acoso en grupo al que se denomina mobbing. Una variante es el bullying o acoso escolar, en el cual uno o varios estudiantes son acosados e intimidados por sus compañeros de escuela, a veces con la complicidad o indiferencia de sus maestros.
Otras formas son el acoso moral (ejercer violencia psicológica y presión contra una persona sobre la cual se tiene ascendente o influencia, como un familiar, para obligarlo a realizar determinados actos); el acoso laboral (se da en el sitio de trabajo, por lo general de un jefe hacia un subordinado o de un compañero hacia otro); el acoso institucional (ocurre cuando una institución acosa a un particular, p.ej., un banco que exige el pago de una deuda); el acoso inmobiliario (lo ejerce una institución que trata de obligar a un ciudadano a vender o desocupar una propiedad); el acoso vecinal (se da cuando un vecino o grupo de vecinos acosan a un ciudadano, para orillarlo a que se cambie de domicilio); el acoso político (se realiza contra los integrantes o simpatizantes de un grupo político diferente al del acosador); el acoso ideológico (consiste en presionar, descalificar, ridiculizar o agredir a quien ostenta ideas o creencias diferentes o contrarias a las del acosador); el acoso gremial (se manifiesta entre un grupo laboral en contra de un miembro que ejerce el mismo trabajo u oficio); y el ciberacoso (aquel que se realiza a través de Internet, y casi siempre posee una connotación sexual o desemboca en amenazas, la mayor parte de las veces, anónimas).
Los acosadores son grafómanos (pueden escribir y enviar docenas de cartas muy extensas, de manera continua, durante meses o años enteros), casi siempre están desempleados, estudian o trabajan en el mismo lugar que su víctima, la conocen de antemano, son solteros o separados, y sus pensamientos y acciones giran en torno al objeto de su obsesión. También son mitómanos y frecuentemente fantasean con que sus deseos son correspondidos por la persona a quien acosan. Mienten con facilidad y cuando se dan cuenta de que no podrán poseer a su víctima, la agreden y llegan a asesinarla.
Se reconocen tres fases en este proceso: durante la primera, el contacto entre víctima y victimario es limitado; se le conoce como acecho. En la segunda fase, el contacto es explícito y se busca un acercamiento molesto, pero inocuo; se le llama acoso. La tercera fase implica violencia verbal, física y psicológica; se le denomina hostigamiento.
El asesino acosador puede matar a otras personas que se encuentren cerca de su víctima, física o emocionalmente (cónyuges, hermanos, padres o hijos). Muchos de ellos continúan el desarrollo de su fantasía inclusive en prisión, o se suicidan después de matar.
Acoso laboral: como distinguirlo, las distintas fases
En todo acoso laboral se establecen, según nuestra experiencia y conocimientos actuales, 6 fases:
1ª fase: desencadenante del conflicto.
2º fase: comienzo del acoso laboral.
3ª fase: Trascendencia y contagio del acoso laboral.
4ª fase: La empresa.
5ª fase: marginación y abandono del trabajo
6ª fase: Recuperación o enfermedad de por vida.
1ª fase: desencadenante del conflicto.
También le llaman la fase de la seducción: Esto hay que interpretarlo en su justa medida, el acosador aún no ha manifestado su potencial violento.
la seducción va dirigida a la víctima.
Lo que busca el futuro acosador, es que viendo a su enemigo potencial, por cualquiera de las causas que la mente del perturbado encuentre, busca seducir, acercar, convertirla a su grupo para que deje de ser un peligro para el pseudo-liderazgo del acosador..
Si funciona la fase de seducción, se acabó el problema. Pero, si no es así, en el caso de que la víctima se resista a ser seducida, ocurre el desencadenante.
"Si no estás conmigo estás contra mi".
Aclaraciones:
- En el caso de ser la Empresa que busca la marcha del trabajador sin cobrar la indemnización: Esta claro que la seducción será la del empresario contándole la pena de que no hay trabajo y que se busque otro trabajo y que tiene toda su comprensión.
- Si es el caso de un compañero de trabajo a otro compañero: La fase de seducción será que baje su ritmo de trabajo o cualquier otro elemento que perturbe al perverso.
-Si es un empleado a su jefe: Se nos ocurren varias opciones de seducción. Pero en estos casos el porcentaje es que pase a la segunda fase.
- Si es de Jefe a empleado, lo dicho, hacerle de su bando e intentar que no le haga sombra, es decir que todo su trabajo quede como logro de él o irá a por él.
Si falla la fase de seducción o si ni siquiera la hay, es decir, el futuro acosador se siente tan dolido/ ofendido /afectado que no perdona la ofensa, cualquiera que sea, (está en su mente), comienza la Fase 2.
2º fase: comienzo del acoso laboral.
Comienza el acoso o comportamiento negativo del acosador = Hostigador, (compañero o superior o inferiores jerárquico o empresa), a causa del cual la víctima es objeto de un ataque sistemático durante un tiempo, (depende), de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o efecto de hacerle un daño psicológico que le vaya mermando su capacidad de reacción.
3ª fase: Trascendencia y contagio del acoso laboral.
La respuesta del entorno laboral será la que determinará la resolución rápida del acoso o bien su implantación permanente, con el consiguiente daño en la salud del acosado.
Por tanto, el entorno es un elemento básico en el desarrollo o en la resolución del acoso laboral. Los cómplices (directos o indirectos) son los que magnifican las consecuencias de la conducta arbitraria, al permitir las actuaciones ilegales e inmorales del causante del acoso: "se le deja hacer".
Además, El superior jerárquico decide voluntariamente no hacer caso de las quejas del acosado y en su lugar da libertad al acosador para que se ensañe con vilezas de todo tipo.
En el caso de que el acosador no sea la propia empresa o el superior jerárquico, es claro que es la propia empresa la principal responsable dentro de la dinámica del acoso laboral. Por lo tanto, es partícipe o es cómplice, por acción u omisión y será, (que lo sepa, si lee estas líneas), el responsable de los daños que sufra la víctima.
4ª fase: La empresa.
El acoso puede surgir en cualquier empresa, pero sobre todo si la organización del trabajo tiene una deficiente planificación y en otras porque forma parte integrante del "hacer" empresarial.
Tanto si se trata de una estrategia empresarial consciente, como inconsciente no debemos olvidar que reposa sobre la empresa el sufrimiento moral y físico del trabajador.
En la administración pública, especialmente en la universidad y en la administración sanitaria, es muy corriente el acoso laboral / mobbing amparándose en las guerras entre grupos de funcionarios.
La impunidad es absoluta si los superiores han decidido que el acosador "trabaje" a gusto sobre el acosado
5ª fase: marginación y abandono del trabajo.
Consiste en la exclusión del acosado del mundo laboral, ya sea por despidos, jubilaciones anticipadas, invalidez, pérdida de la razón y a veces, incluso, con pérdida de la vida (suicidio, accidentes laborales mortales). La marginación es potenciada por "compañeros" deseosos de obtener beneficios o prebendas a expensas de los derechos usurpados al acosado y que serían incapaces de conseguir por los cauces ordinarios.
Además, en esta fase el personal subalterno (administrativos, becarios, residentes, personal en practicas) aprovechan para hacer todo tipo de humillaciones, faltar el respeto al acosado, crear rumores malignos y comentarios vejatorios, falsedades y calumnias: todos quieren hacer "méritos" ante al acosador, al que temen con pavor y es quien reparte favores y consiente las conductas más miserables.
Es típico las pequeñas canalladas que son reídas alegremente a la hora del café en contra de la victima el acosado y son hostigadas ya sea por el acosador o su camarilla creada al efecto.
Para rematar la "faena" el acosado debe estar en un sitio lo más incomodo posible, invisible del público, aislado de los compañeros y haciendo tareas inútiles o lo más rutinarias y repetitivas posible, para que el sentimiento de fracaso se vaya apoderando del acosado.
Al mismo tiempo, se crea un estado de opinión de que "es un personaje conflictivo", que "no se comunica" o "no participa", que "no se integra", etc.
Además de maltratado, se le imputa todo lo negativo que pueda ocurrir...
6ª fase: Recuperación o enfermedad de por vida.
Debido al mayor conocimiento y difusión del proceso destructivo del mobbing, existen personas en la empresa (jefes y compañeros) que se niegan a agredir y también existen personas fuera de la empresa que ayudan a la reparación del daño recibido. Si ese no fuera el caso, es necesario acudir a los tribunales de justicia con toda la documentación acumulada y con buen asesoramiento legal.
Acoso escolar: perfiles de acosadores y víctimas
La violencia escolar es la que se produce en el sistema escolar. Dentro de ella hay un tipo de violencia muy preocupante en nuestros días: el acoso (bullying). El acoso escolar tiene un gran parecido en su modus operandi y consecuencias con el acoso laboral (mobbing).
DEFINICIONES DE VIOLENCIA ESCOLAR Y ACOSO
La violencia escolar es cualquier tipo de violencia que se da en contextos escolares. Puede ir dirigida hacia alumnos, profesores o propiedades.
Estos actos tienen lugar en instalaciones escolares (aula, patio, Lavamanos, etc.), en los alrededores del centro y en las actividades extraescolares.
El término acoso (bullying2) hace referencia a un comportamiento repetitivo de hostigamiento e intimidación, cuyas consecuencias suelen ser el aislamiento y la exclusión social de la víctima.
Hablamos de acoso cuando se cumplen al menos tres de los siguientes criterios:
- La víctima se siente intimidada.
- La víctima se siente excluida.
- La víctima percibe al agresor como más fuerte.
- Las agresiones son cada vez de mayor intensidad.
- Las agresiones suelen ocurrir en privado.
Ordinariamente, suele considerarse que el acoso va acompañado de una “ley del silencio” donde se ve, oye, toca y conoce lo que sucede, pero “NO SE HACE NADA”. Por que? ¿Qué impide tomar acción? ¿A quien o a quienes le corresponde hacer lo correcto para disminuir o ponerle limites a este mal hábito, a esta Plaga Social venenosa que parecería parte de la vida de las personas? Pues bien… Lo primero es hablar de Amor propio, de Seguridad y estabilidad emocional, mental y espiritual. Segundo, Modelos teóricos de Aprendizaje en el niño @, tercero de Educación y enseñanza, cuarto de Evaluación y Ayuda, y Quinto de Implantación de Programas Innovadores de modificación de conducta. Aquí se necesita integrar a todo aquel profesional de todas las ramas en un deseo genuino y verdadero de establecer canales de comunicación asertiva para el mejoramiento académico, personal y psicológico del posible desertor escolar.
Las escuelas públicas o privadas son los lugares favoritos para demostrar estas conductas antisociales tanto en estudiantes, como en adultos. No obstante, son precisamente los niños @s los mas afectados@s e impactados@s en el escenario escolar por actos de violencia o “Bullying” diariamente. Muchos educadores han visto esta mala práctica, como algo que está en la norma del niño@ y más que nada del adolescente. Sus acciones negativas reciben la honrosa justificación de falta de madurez, disciplina, problemas sicológicos o simplemente presiones sociales. Nada más lejos de la realidad. El niño@ “Bullie” o “Abusador” es una bomba de tiempo en la escuela y si no recibe ayuda, tratamiento y disciplina a tiempo se convertirá en una amenaza social para su familia, sus amigos, su trabajo y su país en un futuro.
Señales de peligro “Bullying”
1.Sentirse con poder y control de los demás.
2.Buscar dominar y manipular compañeras.
3.Es muy popular y envidiado @ por sus compañeros.
4.Podría ser físicamente más grande y fuerte que los demás del grupo.
5.Es impulsivo. Le encanta ganar en todo. Odia perder a toda costa.
6.. En ambas cosas, mal ganador y mal perdedor.
7.Parece que deriva placer del dolor, miedo, sienten incomodidad de otros.
8.Parece sobré limitar la línea de respeto.
9.Logra ser respetado con miedo.
Un chico abusado y maltratado en la escuela está desorientado, solo, baja las notas. Siempre esta triste y lo más desolador: Se quiere quitar la vida. No lo aceptan como es y él no quiere vivir. ¡Terrible!
Existen según los expertos dos tipos de “Víctimas de Bullying”, estos son: Las víctimas pasivas y las víctimas provocativas.
Pasivas – son ansiosos, sensitivos, solitarios, apagados, carecen de autodefensas, no piensan rápidamente, y tienen pocos amigos, que les den apoyo.
Provocativas- rápidos de respuestas, impulsivos, molestan a los niñ@s que atacan a los bullies, reciben los huevos y ataques, ellos mismos se ponen de blancos de tiro, no se defienden ellos mismos.
Conductas de las Víctimas en la Escuela
1.Repentinos cambios en asistencia y logros académicos.
2.Asistencia errática.
3.Pérdida total de interés por la escuela.
4.Descenso en calidad del trabajo escolar.
5.Éxitos académicos aparecen como mascotas de maestros.
6.Dificultad de concentración en el salón de clases. Fácilmente distraídos.
7.Van al recreo tarde y regresan rápido.
8.Tienen problemas de aprendizaje o diferencias con el grupo.
9.Carecen de interés de actividades escolares.
10.Se dan de baja de cursos y no aceptan mentores o tutores.
Conducta Social de las Víctimas de “Bullies
1.Solitarios, retirados, aislados.
2.Pobre o ninguna interacción social.
3.No tienen amigos o solo unos pocos.
4. Son no populares en el grupo, pasan desapercibidos. Reciben las migajas de la clase.
Conductas Emocionales de las Víctimas
1.Repentinos cambios de conducta y de humor.
2.Pasividad, timidez, callados, retirados, temerosos, asustados.
3.Baja o ninguna autoestima y auto confianza.
4.Sobre reactivos ante peligro, hipersensibles.
5.Nerviosos, preocupados, miedosos, inseguros.
6.Lloran fácilmente delante de otros. Demuestran su debilidad a los otros.
7.Bajas o ningunas destrezas asertivas.
8.Irritables, destructivos, agresivos, pierden rápido el temperamento, pelean, pero siempre pierden.
Víctimas del acoso cibernético
MEDIANOCHE. Está sola. En la pantalla aparece un e-mail . Experimenta una sensación desagradable en la boca del estómago. Debbie, una joven consultora de comercialización, aún siente náuseas al recordar los meses durante los cuales un chiflado la acosó por Internet. Trabaja en su casa y utiliza a diario la red para establecer contactos o buscar información. También ha trabado amistad con usuarios de lugares remotos.
Los primeros mensajes del futuro acosador (o acosadora) cibernético fueron comentarios inocentes sobre el tiempo, el teatro o el cine. "Respondí sólo por cortesía -explica Debbie-, pero fue un grave error, pues con eso convalidé nuestra amistad."
Los mensajes pronto se tornaron groseros y hasta obscenos. "Recibía diez, quince o veinte, todos con direcciones distintas pero, evidentemente, enviados por la misma persona. Parecía saberlo todo: qué hacía, cuándo estaba en casa y cuándo salía. Empecé a ponerme paranoide. Si no respondía a un mensaje sobre las posiciones sexuales, venía otro preguntándome por qué no había contestado. Me sentía aislada, asustada. En el acoso telefónico, al menos hay una voz; en el postal, un texto manuscrito. Aquí no hay pista alguna sobre la personalidad del acosador. Eso lo hace más aterrador."
Nueva figura jurídica
El primer acosador cibernético norteamericano, Gary Dellapenta, un custodio quincuagenario, fue acusado de merodeo y acoso por Internet (una nueva figura delictiva), fraude electrónico y solicitación con fines ilícitos. Cuando Randi Barber, una joven californiana, rechazó sus insinuaciones, la aterrorizó abriendo cuentas falsas de e-mail en su nombre y enviando mensajes a hombres deseosos de satisfacer sus perversiones sexuales. Los "clientes" empezaron a llamarla por teléfono y a presentarse en la puerta de su casa.
En 1998, la empresa británica Novell, una de las principales proveedoras mundiales de programas para redes, se abocó a investigar el spam ( e-mail con material pornográfico no solicitado) para calcular tentativamente su costo empresario en tiempo y dinero. De paso, descubrió que el 41 por ciento de las usuarias habituales de Internet declaraban haberlo recibido, o bien haber sido víctimas de acoso o merodeo electrónicos.
Otra joven, Sarah, describe los extraños mensajes personales que recibió por e-mail durante seis meses. Al principio, se limitaban a preguntarle cómo andaba o qué estaba haciendo. Después, empezaron a tomar un cariz siniestro: "Mira por la ventana; te estoy observando", o "Muéstranos tu bombacha". Al cabo de una veintena de mensajes, empezó a asustarse y consultó al gerente de informática de su empresa. Este envió un e-mail disuasivo. De nada sirvió: los mensajes se volvieron más agresivos, hasta que el gerente amenazó con recurrir a la policía. El acosador respondió con un último mensaje: "Gracias por arruinarlo todo. Adiós".
Riesgo de malentendidos
Hay quienes creen que en la Red pueden mostrarse realmente "tal como son" porque no tienen delante al interlocutor. Esto genera un enorme riesgo de caer en malentendidos.
Becky conoció a un hombre en un espacio de conversación para angustiados y deprimidos. "Yo tenía problemas, pero no soy psicópata y pensé que allí sólo habría gente como yo", aclara. Empezaron por contarse cómo vivían, pero los mensajes pronto giraron hacia el flirteo. Luego de cuatro meses de charlas frecuentes, Becky lo invitó a su casa. "¡Ojalá no lo hubiera hecho! -se lamenta-. Habían venido otros amigos y, al presentárselos, advertí su decepción. El quería estar a solas conmigo."
También notó de inmediato que su visitante, tan amistoso y parlanchín por Internet, era un hombre extraño. A la mañana siguiente, muy temprano, el hombre llamó a su puerta. Los meses siguientes fueron una pesadilla. Por mucho que le explicara que no le interesaba trabar relación con él, su admirador no se daba por vencido. Le envió centenares de e-mails y empezó a rondar su casa. Un día le pedía disculpas y al siguiente se ponía agresivo. "Una noche, estuvo tres horas golpeando la puerta, dando timbrazos y gritando "Becky, ¡sólo quiero verte!" -recuerda-. Yo lloraba."
La experiencia le dejó una lección: "Jamás volveré a franquearme tanto con alguien"
Muchas veces por creer en el otro o para no armar conflicto nos callamos y nos bancamos miles de situaciones. SI CREES QUE SOS VICTIMA DE UN ACOSO BUSCA AYUDA!!
Nadie mejor que tus amigos y tu familia, no tengas verguenza, conta con ellos
Bueno, espero que le sirva a alguien... estas cosas existen y a veces uno no les da bola hasta que es demasiado tarde
Saludos!!
Son individuos que transgreden los tiempos y espacios de su víctima, imponiendo su presencia, atemorizando, amenazando o presionándola para obtener alguna finalidad, generalmente de orden laboral, social o sexual. Los acosadores con frecuencia presentan desórdenes emocionales, son narcisistas y egocéntricos, y los obsesiona el ejercicio del poder. Los niveles de agresión e intimidación son variables, y van desde comentarios molestos o insinuaciones, espiar a su víctima, seguirla por la calle, llamarla por teléfono, mandarle cartas o mensajes SMS, enviarle regalos, propagar rumores, hasta cometer actos de violencia física.
Un acosador busca acercarse a su víctima aunque ésta lo rechace o ignore, no se detiene ni siquiera ante mandamientos judiciales o la posibilidad de ser arrestado o agredido, y se obsesiona con su objetivo. El grado de acoso va siempre en aumento y muchas víctimas terminan cediendo ante su perseguidor, huyendo o suicidándose. Cuando el acosador se desespera, llega a cometer actos de violencia como agresiones a golpes, allanamiento de morada, violación u homicidio.
Casi siempre son solitarios, pero a veces se presentan casos de acoso en grupo al que se denomina mobbing. Una variante es el bullying o acoso escolar, en el cual uno o varios estudiantes son acosados e intimidados por sus compañeros de escuela, a veces con la complicidad o indiferencia de sus maestros.
Otras formas son el acoso moral (ejercer violencia psicológica y presión contra una persona sobre la cual se tiene ascendente o influencia, como un familiar, para obligarlo a realizar determinados actos); el acoso laboral (se da en el sitio de trabajo, por lo general de un jefe hacia un subordinado o de un compañero hacia otro); el acoso institucional (ocurre cuando una institución acosa a un particular, p.ej., un banco que exige el pago de una deuda); el acoso inmobiliario (lo ejerce una institución que trata de obligar a un ciudadano a vender o desocupar una propiedad); el acoso vecinal (se da cuando un vecino o grupo de vecinos acosan a un ciudadano, para orillarlo a que se cambie de domicilio); el acoso político (se realiza contra los integrantes o simpatizantes de un grupo político diferente al del acosador); el acoso ideológico (consiste en presionar, descalificar, ridiculizar o agredir a quien ostenta ideas o creencias diferentes o contrarias a las del acosador); el acoso gremial (se manifiesta entre un grupo laboral en contra de un miembro que ejerce el mismo trabajo u oficio); y el ciberacoso (aquel que se realiza a través de Internet, y casi siempre posee una connotación sexual o desemboca en amenazas, la mayor parte de las veces, anónimas).
Los acosadores son grafómanos (pueden escribir y enviar docenas de cartas muy extensas, de manera continua, durante meses o años enteros), casi siempre están desempleados, estudian o trabajan en el mismo lugar que su víctima, la conocen de antemano, son solteros o separados, y sus pensamientos y acciones giran en torno al objeto de su obsesión. También son mitómanos y frecuentemente fantasean con que sus deseos son correspondidos por la persona a quien acosan. Mienten con facilidad y cuando se dan cuenta de que no podrán poseer a su víctima, la agreden y llegan a asesinarla.
Se reconocen tres fases en este proceso: durante la primera, el contacto entre víctima y victimario es limitado; se le conoce como acecho. En la segunda fase, el contacto es explícito y se busca un acercamiento molesto, pero inocuo; se le llama acoso. La tercera fase implica violencia verbal, física y psicológica; se le denomina hostigamiento.
El asesino acosador puede matar a otras personas que se encuentren cerca de su víctima, física o emocionalmente (cónyuges, hermanos, padres o hijos). Muchos de ellos continúan el desarrollo de su fantasía inclusive en prisión, o se suicidan después de matar.
Acoso laboral: como distinguirlo, las distintas fases
En todo acoso laboral se establecen, según nuestra experiencia y conocimientos actuales, 6 fases:
1ª fase: desencadenante del conflicto.
2º fase: comienzo del acoso laboral.
3ª fase: Trascendencia y contagio del acoso laboral.
4ª fase: La empresa.
5ª fase: marginación y abandono del trabajo
6ª fase: Recuperación o enfermedad de por vida.
1ª fase: desencadenante del conflicto.
También le llaman la fase de la seducción: Esto hay que interpretarlo en su justa medida, el acosador aún no ha manifestado su potencial violento.
la seducción va dirigida a la víctima.
Lo que busca el futuro acosador, es que viendo a su enemigo potencial, por cualquiera de las causas que la mente del perturbado encuentre, busca seducir, acercar, convertirla a su grupo para que deje de ser un peligro para el pseudo-liderazgo del acosador..
Si funciona la fase de seducción, se acabó el problema. Pero, si no es así, en el caso de que la víctima se resista a ser seducida, ocurre el desencadenante.
"Si no estás conmigo estás contra mi".
Aclaraciones:
- En el caso de ser la Empresa que busca la marcha del trabajador sin cobrar la indemnización: Esta claro que la seducción será la del empresario contándole la pena de que no hay trabajo y que se busque otro trabajo y que tiene toda su comprensión.
- Si es el caso de un compañero de trabajo a otro compañero: La fase de seducción será que baje su ritmo de trabajo o cualquier otro elemento que perturbe al perverso.
-Si es un empleado a su jefe: Se nos ocurren varias opciones de seducción. Pero en estos casos el porcentaje es que pase a la segunda fase.
- Si es de Jefe a empleado, lo dicho, hacerle de su bando e intentar que no le haga sombra, es decir que todo su trabajo quede como logro de él o irá a por él.
Si falla la fase de seducción o si ni siquiera la hay, es decir, el futuro acosador se siente tan dolido/ ofendido /afectado que no perdona la ofensa, cualquiera que sea, (está en su mente), comienza la Fase 2.
2º fase: comienzo del acoso laboral.
Comienza el acoso o comportamiento negativo del acosador = Hostigador, (compañero o superior o inferiores jerárquico o empresa), a causa del cual la víctima es objeto de un ataque sistemático durante un tiempo, (depende), de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o efecto de hacerle un daño psicológico que le vaya mermando su capacidad de reacción.
3ª fase: Trascendencia y contagio del acoso laboral.
La respuesta del entorno laboral será la que determinará la resolución rápida del acoso o bien su implantación permanente, con el consiguiente daño en la salud del acosado.
Por tanto, el entorno es un elemento básico en el desarrollo o en la resolución del acoso laboral. Los cómplices (directos o indirectos) son los que magnifican las consecuencias de la conducta arbitraria, al permitir las actuaciones ilegales e inmorales del causante del acoso: "se le deja hacer".
Además, El superior jerárquico decide voluntariamente no hacer caso de las quejas del acosado y en su lugar da libertad al acosador para que se ensañe con vilezas de todo tipo.
En el caso de que el acosador no sea la propia empresa o el superior jerárquico, es claro que es la propia empresa la principal responsable dentro de la dinámica del acoso laboral. Por lo tanto, es partícipe o es cómplice, por acción u omisión y será, (que lo sepa, si lee estas líneas), el responsable de los daños que sufra la víctima.
4ª fase: La empresa.
El acoso puede surgir en cualquier empresa, pero sobre todo si la organización del trabajo tiene una deficiente planificación y en otras porque forma parte integrante del "hacer" empresarial.
Tanto si se trata de una estrategia empresarial consciente, como inconsciente no debemos olvidar que reposa sobre la empresa el sufrimiento moral y físico del trabajador.
En la administración pública, especialmente en la universidad y en la administración sanitaria, es muy corriente el acoso laboral / mobbing amparándose en las guerras entre grupos de funcionarios.
La impunidad es absoluta si los superiores han decidido que el acosador "trabaje" a gusto sobre el acosado
5ª fase: marginación y abandono del trabajo.
Consiste en la exclusión del acosado del mundo laboral, ya sea por despidos, jubilaciones anticipadas, invalidez, pérdida de la razón y a veces, incluso, con pérdida de la vida (suicidio, accidentes laborales mortales). La marginación es potenciada por "compañeros" deseosos de obtener beneficios o prebendas a expensas de los derechos usurpados al acosado y que serían incapaces de conseguir por los cauces ordinarios.
Además, en esta fase el personal subalterno (administrativos, becarios, residentes, personal en practicas) aprovechan para hacer todo tipo de humillaciones, faltar el respeto al acosado, crear rumores malignos y comentarios vejatorios, falsedades y calumnias: todos quieren hacer "méritos" ante al acosador, al que temen con pavor y es quien reparte favores y consiente las conductas más miserables.
Es típico las pequeñas canalladas que son reídas alegremente a la hora del café en contra de la victima el acosado y son hostigadas ya sea por el acosador o su camarilla creada al efecto.
Para rematar la "faena" el acosado debe estar en un sitio lo más incomodo posible, invisible del público, aislado de los compañeros y haciendo tareas inútiles o lo más rutinarias y repetitivas posible, para que el sentimiento de fracaso se vaya apoderando del acosado.
Al mismo tiempo, se crea un estado de opinión de que "es un personaje conflictivo", que "no se comunica" o "no participa", que "no se integra", etc.
Además de maltratado, se le imputa todo lo negativo que pueda ocurrir...
6ª fase: Recuperación o enfermedad de por vida.
Debido al mayor conocimiento y difusión del proceso destructivo del mobbing, existen personas en la empresa (jefes y compañeros) que se niegan a agredir y también existen personas fuera de la empresa que ayudan a la reparación del daño recibido. Si ese no fuera el caso, es necesario acudir a los tribunales de justicia con toda la documentación acumulada y con buen asesoramiento legal.
Acoso escolar: perfiles de acosadores y víctimas
La violencia escolar es la que se produce en el sistema escolar. Dentro de ella hay un tipo de violencia muy preocupante en nuestros días: el acoso (bullying). El acoso escolar tiene un gran parecido en su modus operandi y consecuencias con el acoso laboral (mobbing).
DEFINICIONES DE VIOLENCIA ESCOLAR Y ACOSO
La violencia escolar es cualquier tipo de violencia que se da en contextos escolares. Puede ir dirigida hacia alumnos, profesores o propiedades.
Estos actos tienen lugar en instalaciones escolares (aula, patio, Lavamanos, etc.), en los alrededores del centro y en las actividades extraescolares.
El término acoso (bullying2) hace referencia a un comportamiento repetitivo de hostigamiento e intimidación, cuyas consecuencias suelen ser el aislamiento y la exclusión social de la víctima.
Hablamos de acoso cuando se cumplen al menos tres de los siguientes criterios:
- La víctima se siente intimidada.
- La víctima se siente excluida.
- La víctima percibe al agresor como más fuerte.
- Las agresiones son cada vez de mayor intensidad.
- Las agresiones suelen ocurrir en privado.
Ordinariamente, suele considerarse que el acoso va acompañado de una “ley del silencio” donde se ve, oye, toca y conoce lo que sucede, pero “NO SE HACE NADA”. Por que? ¿Qué impide tomar acción? ¿A quien o a quienes le corresponde hacer lo correcto para disminuir o ponerle limites a este mal hábito, a esta Plaga Social venenosa que parecería parte de la vida de las personas? Pues bien… Lo primero es hablar de Amor propio, de Seguridad y estabilidad emocional, mental y espiritual. Segundo, Modelos teóricos de Aprendizaje en el niño @, tercero de Educación y enseñanza, cuarto de Evaluación y Ayuda, y Quinto de Implantación de Programas Innovadores de modificación de conducta. Aquí se necesita integrar a todo aquel profesional de todas las ramas en un deseo genuino y verdadero de establecer canales de comunicación asertiva para el mejoramiento académico, personal y psicológico del posible desertor escolar.
Las escuelas públicas o privadas son los lugares favoritos para demostrar estas conductas antisociales tanto en estudiantes, como en adultos. No obstante, son precisamente los niños @s los mas afectados@s e impactados@s en el escenario escolar por actos de violencia o “Bullying” diariamente. Muchos educadores han visto esta mala práctica, como algo que está en la norma del niño@ y más que nada del adolescente. Sus acciones negativas reciben la honrosa justificación de falta de madurez, disciplina, problemas sicológicos o simplemente presiones sociales. Nada más lejos de la realidad. El niño@ “Bullie” o “Abusador” es una bomba de tiempo en la escuela y si no recibe ayuda, tratamiento y disciplina a tiempo se convertirá en una amenaza social para su familia, sus amigos, su trabajo y su país en un futuro.
Señales de peligro “Bullying”
1.Sentirse con poder y control de los demás.
2.Buscar dominar y manipular compañeras.
3.Es muy popular y envidiado @ por sus compañeros.
4.Podría ser físicamente más grande y fuerte que los demás del grupo.
5.Es impulsivo. Le encanta ganar en todo. Odia perder a toda costa.
6.. En ambas cosas, mal ganador y mal perdedor.
7.Parece que deriva placer del dolor, miedo, sienten incomodidad de otros.
8.Parece sobré limitar la línea de respeto.
9.Logra ser respetado con miedo.
Un chico abusado y maltratado en la escuela está desorientado, solo, baja las notas. Siempre esta triste y lo más desolador: Se quiere quitar la vida. No lo aceptan como es y él no quiere vivir. ¡Terrible!
Existen según los expertos dos tipos de “Víctimas de Bullying”, estos son: Las víctimas pasivas y las víctimas provocativas.
Pasivas – son ansiosos, sensitivos, solitarios, apagados, carecen de autodefensas, no piensan rápidamente, y tienen pocos amigos, que les den apoyo.
Provocativas- rápidos de respuestas, impulsivos, molestan a los niñ@s que atacan a los bullies, reciben los huevos y ataques, ellos mismos se ponen de blancos de tiro, no se defienden ellos mismos.
Conductas de las Víctimas en la Escuela
1.Repentinos cambios en asistencia y logros académicos.
2.Asistencia errática.
3.Pérdida total de interés por la escuela.
4.Descenso en calidad del trabajo escolar.
5.Éxitos académicos aparecen como mascotas de maestros.
6.Dificultad de concentración en el salón de clases. Fácilmente distraídos.
7.Van al recreo tarde y regresan rápido.
8.Tienen problemas de aprendizaje o diferencias con el grupo.
9.Carecen de interés de actividades escolares.
10.Se dan de baja de cursos y no aceptan mentores o tutores.
Conducta Social de las Víctimas de “Bullies
1.Solitarios, retirados, aislados.
2.Pobre o ninguna interacción social.
3.No tienen amigos o solo unos pocos.
4. Son no populares en el grupo, pasan desapercibidos. Reciben las migajas de la clase.
Conductas Emocionales de las Víctimas
1.Repentinos cambios de conducta y de humor.
2.Pasividad, timidez, callados, retirados, temerosos, asustados.
3.Baja o ninguna autoestima y auto confianza.
4.Sobre reactivos ante peligro, hipersensibles.
5.Nerviosos, preocupados, miedosos, inseguros.
6.Lloran fácilmente delante de otros. Demuestran su debilidad a los otros.
7.Bajas o ningunas destrezas asertivas.
8.Irritables, destructivos, agresivos, pierden rápido el temperamento, pelean, pero siempre pierden.
Víctimas del acoso cibernético
MEDIANOCHE. Está sola. En la pantalla aparece un e-mail . Experimenta una sensación desagradable en la boca del estómago. Debbie, una joven consultora de comercialización, aún siente náuseas al recordar los meses durante los cuales un chiflado la acosó por Internet. Trabaja en su casa y utiliza a diario la red para establecer contactos o buscar información. También ha trabado amistad con usuarios de lugares remotos.
Los primeros mensajes del futuro acosador (o acosadora) cibernético fueron comentarios inocentes sobre el tiempo, el teatro o el cine. "Respondí sólo por cortesía -explica Debbie-, pero fue un grave error, pues con eso convalidé nuestra amistad."
Los mensajes pronto se tornaron groseros y hasta obscenos. "Recibía diez, quince o veinte, todos con direcciones distintas pero, evidentemente, enviados por la misma persona. Parecía saberlo todo: qué hacía, cuándo estaba en casa y cuándo salía. Empecé a ponerme paranoide. Si no respondía a un mensaje sobre las posiciones sexuales, venía otro preguntándome por qué no había contestado. Me sentía aislada, asustada. En el acoso telefónico, al menos hay una voz; en el postal, un texto manuscrito. Aquí no hay pista alguna sobre la personalidad del acosador. Eso lo hace más aterrador."
Nueva figura jurídica
El primer acosador cibernético norteamericano, Gary Dellapenta, un custodio quincuagenario, fue acusado de merodeo y acoso por Internet (una nueva figura delictiva), fraude electrónico y solicitación con fines ilícitos. Cuando Randi Barber, una joven californiana, rechazó sus insinuaciones, la aterrorizó abriendo cuentas falsas de e-mail en su nombre y enviando mensajes a hombres deseosos de satisfacer sus perversiones sexuales. Los "clientes" empezaron a llamarla por teléfono y a presentarse en la puerta de su casa.
En 1998, la empresa británica Novell, una de las principales proveedoras mundiales de programas para redes, se abocó a investigar el spam ( e-mail con material pornográfico no solicitado) para calcular tentativamente su costo empresario en tiempo y dinero. De paso, descubrió que el 41 por ciento de las usuarias habituales de Internet declaraban haberlo recibido, o bien haber sido víctimas de acoso o merodeo electrónicos.
Otra joven, Sarah, describe los extraños mensajes personales que recibió por e-mail durante seis meses. Al principio, se limitaban a preguntarle cómo andaba o qué estaba haciendo. Después, empezaron a tomar un cariz siniestro: "Mira por la ventana; te estoy observando", o "Muéstranos tu bombacha". Al cabo de una veintena de mensajes, empezó a asustarse y consultó al gerente de informática de su empresa. Este envió un e-mail disuasivo. De nada sirvió: los mensajes se volvieron más agresivos, hasta que el gerente amenazó con recurrir a la policía. El acosador respondió con un último mensaje: "Gracias por arruinarlo todo. Adiós".
Riesgo de malentendidos
Hay quienes creen que en la Red pueden mostrarse realmente "tal como son" porque no tienen delante al interlocutor. Esto genera un enorme riesgo de caer en malentendidos.
Becky conoció a un hombre en un espacio de conversación para angustiados y deprimidos. "Yo tenía problemas, pero no soy psicópata y pensé que allí sólo habría gente como yo", aclara. Empezaron por contarse cómo vivían, pero los mensajes pronto giraron hacia el flirteo. Luego de cuatro meses de charlas frecuentes, Becky lo invitó a su casa. "¡Ojalá no lo hubiera hecho! -se lamenta-. Habían venido otros amigos y, al presentárselos, advertí su decepción. El quería estar a solas conmigo."
También notó de inmediato que su visitante, tan amistoso y parlanchín por Internet, era un hombre extraño. A la mañana siguiente, muy temprano, el hombre llamó a su puerta. Los meses siguientes fueron una pesadilla. Por mucho que le explicara que no le interesaba trabar relación con él, su admirador no se daba por vencido. Le envió centenares de e-mails y empezó a rondar su casa. Un día le pedía disculpas y al siguiente se ponía agresivo. "Una noche, estuvo tres horas golpeando la puerta, dando timbrazos y gritando "Becky, ¡sólo quiero verte!" -recuerda-. Yo lloraba."
La experiencia le dejó una lección: "Jamás volveré a franquearme tanto con alguien"
Muchas veces por creer en el otro o para no armar conflicto nos callamos y nos bancamos miles de situaciones. SI CREES QUE SOS VICTIMA DE UN ACOSO BUSCA AYUDA!!
Nadie mejor que tus amigos y tu familia, no tengas verguenza, conta con ellos
Bueno, espero que le sirva a alguien... estas cosas existen y a veces uno no les da bola hasta que es demasiado tarde
Saludos!!

