Friends
Esta serie es, posiblemente, la mejor sitcom que jamás se ha creado. Diez temporadas en las que el equipo de guionistas, capitaneado por David Crane y Marta Kauffman, escribió un episodio desternillante tras otro. Las andanzas de este grupo de amigos encarnados por Courteney Cox, David Schwimmer, Jennifer Aniston, Mathew Perry y Matt LeBlanc muestran, en tono de comedia, las preocupaciones de una generación, todo ello aderezado con las correspondientes relaciones amorosas y el mejor humor blanco. Ganadora de todos los Globos de Oro y Emmys posibles.
How I met your Mother
Para muchos, considerada la mejor sucesora de Friends, narra la historia de Ted Mosby y su interminable historia sobre los acontecimientos que le llevaron a conocer a la madre de sus hijos. El gran acierto de sus creadores, Carter Bays y Craig Thomas, fue desmarcarse de su predecesora para ofrecer un humor propio, en algunos casos de maravilloso surrealismo y, sobre todo, ofrecernos un personaje absolutamente legendario como Barney Stinson, interpretado por Neil Patrick Harris.
Cheers / Frasier
James Burrows y los hermanos Les y Glen Charles crearon una de las series más míticas de la historia con Cheers, una sitcom cuyo eje central era el bar homónimo. Enormes personajes contaban sus aventuras y desventuras delante de la barra regentada por Ted Danson. El bar “donde todo el mundo sabe tu nombre” contaba con parroquianos de altura, posiblemente los mejores cómicos de su generación: John Ratzenberger (doblador de Pixar en títulos como Wall-E o Toy Story), George Wendt (el legendario Norm), Woody Harrelson (Bienvenidos a Zombieland, Asesinos Natos), Rhea Perlman o Kelsey Grammer. Sería precisamente este último el que, a modo de spinoff, protagonizaría otra sitcom de categoría: Frasier. Esta serie, de humor mordaz e inteligente es una auténtica rareza en el mundo de las sitcoms, si bien es una de las más recordadas por los seguidores de este género. Reconocimiento para David Hyde Pierce (El Rey Pescador, Algo para Recordar) en el papel del estirado hermano de Frasier.
El príncipe de Bel Air
Hablar de El Príncipe de Bel Air es hablar de una parte de las sobremesas de los 90 en España. Esta sitcom narra las aventuras de Will Smith, que es enviado a la casa de sus tíos en Bel Air tras su conflictiva adolescencia en el oeste de Philadelphia (donde crecía y vivía sin hacer mucho caso a la policía). Esta serie, a parte de ser la producción que lanzó al estrellato a Will Smith cuenta con un buen puñado de secundarios memorables, empezando por el mayordomo Geoffrey y pasando por la familia capitaneada por el Tío Phil y secundada por los primos Carton, Ashley o Hillary. Mención especial para Jazz, amigo de Smith y artífice de los momentos más desternillantes y surrealistas de la serie.
The Big Bang Theory
Una de las mejores sitcoms de lo que llevamos de siglo. La ficción creada por Chuck Lorre y Bill Prady nos lleva hasta un apartamento de Pasadena y su universidad, donde dos compañeros de piso (de asombrosas capacidades intelectuales y conocimientos frikis), se enfrentan a su mayor desafío: socializarse. La vecina de al lado Penny se encargará de ser el contrapunto entre su mundo de átomos y Star Trek y el mundo real. Humor absurdo y divulgación científica en esta sitcom que cuenta con un personaje inconfundible, Sheldon Cooper, que ha logrado para Jim Parsons los premios de comedia más destacados del panorama televisivo.
The Office
Esta serie contradice el hecho, cada vez más habitual, de que cualquier remake americano de algo hecho en el extranjero es inferior al modelo original. A la versión británica, creada y protagonizada por Ricky Gervais y con Martin Freeman (El Hobbit) en el elenco se unió una versión estadounidense con Steve Carell y Rainn Wilson a la cabeza. Tanto la versión británica como la proveniente de EEUU gozan de un humor que va desde el que se centra en la estupidez y vergüenza ajena (Steve Carell o Ricky Gervais) al absurdo, personificado en el pelota y excéntrico Dwight, encarnado por Rainn Wilson (a reivindicar en esa joyita que es Super).
Modern Family
La mejor sitcom de los últimos años tiene encantada a la audiencia gracias a algunos de los ingredientes que hacen a una sitcom pasar a la posteridad: actores experimentados en el mundo de las comedias de situación como Ed O´Neill (Matrimonio con Hijos) o Ty Burrell (Terapia en Familia), diálogos frescos, dinámicos y, sobre todo, graciosos (y además, Sofía Vergara). La serie, creada por Steven Levitan (Dame un respiro) y Christopher Lloyd (Frasier) ha ganado multitud de Globos de Oro y Emmys para gran parte de un elenco que cuenta con algunos de los personajes más divertidos que podemos encontrar en el panorama televisivo actual.
Seinfeld
Al igual que Bill Cosby, Jerry Seinfeld se convirtió en uno de los monologuistas/cómicos más conocidos de los Estados Unidos. Su vehículo de lucimiento fue esta mítica sitcom de 9 temporadas en las que se narra el día a día del cómico y sus amigos. En esta serie encontramos algunos de los mejores secundarios de las últimas décadas, como el excéntrico Kramer (espectacular Michael Richards) o la neurótica ex-novia de Seinfeld (sensacional Julia Louis Dreyfus). Junto a Jerry Seinfeld, en tareas de creación encontramos a Larry David, otro gran cómico estadounidense que tiene su propia serie, la magnífica Curb Your Enthusiasm.
Two and a half men
La sitcom de más éxito de los últimos años es esta serie en la que vemos a un Charlie Sheen que hace de…Charlie Sheen. Un compositor de jingles publicitarios amante del sexo, el alcohol y el no hacer nada. Como réplica de Sheen encontramos a su hermano Alan, un perdedor divorciado que se aloja, junto a su hijo, en casa de Charlie ante su precaria situación económica. Otra serie en la que su gran baza era la química entre los hermanos Harper (Charlie Sheen y John Cryer, que ya coincidieron en la infravalorada Hot Shots) y unos secundarios con chispa, con especial mención para la asistenta Berta (la gran Conchata Ferrell). Tras la marcha de Sheen de la producción, el relevo sería cogido por Ashton Kutcher (Dude, ¿Where is my car?) con un nefasto resultado de crítica y audiencia.
Malcom in the Middle
Esta serie dio un giro a las sitcom familiares tradicionales. Su retrato de una familia perturbada supuso un hito, convirtiendo a esta serie protagonizada por Bryan Cranston (Breaking Bad) y Frankie Muniz (Superagente Cody Banks) en un clásico de culto. Las relaciones entre todos los miembros de la familia, especialmente con su esposa y madre (soberbia Jane Kaczmarek) nos llevaban a los territorios del humor absurdo e incluso surrealista. Niños dignos de reformatorio militar, madre desquiciada y padre excéntrico en una de las mejores comedias de los últimos años.
Arrested Development
Sitcom de culto en la que una familia de acaudalados empresarios se enfrenta a la quiebra y a la detención del patriarca de la familia. Michael Bluth, el más responsable de los hijos se hará cargo de las finanzas de la compañía familiar con el objetivo de recuperar la imagen, el dinero y la libertad de su padre. El resto de la familia no será de gran ayuda, pues Michael se enfrenta a un neurótico hermano, otro cuyo único objetivo es ser un mago profesional y una hermana derrochadora adicta a las causas humanitarias (sean cuales sean). Jason Bateman (Juno, Hancock), Portia de Rossi (Ally McBeal) y Michael Cera (Scott Pilgrim contra el Mundo) encabezan el reparto de una producción que hace gala de un humor absurdo y desternillante como pocas veces se recuerdan.
Esta serie es, posiblemente, la mejor sitcom que jamás se ha creado. Diez temporadas en las que el equipo de guionistas, capitaneado por David Crane y Marta Kauffman, escribió un episodio desternillante tras otro. Las andanzas de este grupo de amigos encarnados por Courteney Cox, David Schwimmer, Jennifer Aniston, Mathew Perry y Matt LeBlanc muestran, en tono de comedia, las preocupaciones de una generación, todo ello aderezado con las correspondientes relaciones amorosas y el mejor humor blanco. Ganadora de todos los Globos de Oro y Emmys posibles.
How I met your Mother
Para muchos, considerada la mejor sucesora de Friends, narra la historia de Ted Mosby y su interminable historia sobre los acontecimientos que le llevaron a conocer a la madre de sus hijos. El gran acierto de sus creadores, Carter Bays y Craig Thomas, fue desmarcarse de su predecesora para ofrecer un humor propio, en algunos casos de maravilloso surrealismo y, sobre todo, ofrecernos un personaje absolutamente legendario como Barney Stinson, interpretado por Neil Patrick Harris.
Cheers / Frasier
James Burrows y los hermanos Les y Glen Charles crearon una de las series más míticas de la historia con Cheers, una sitcom cuyo eje central era el bar homónimo. Enormes personajes contaban sus aventuras y desventuras delante de la barra regentada por Ted Danson. El bar “donde todo el mundo sabe tu nombre” contaba con parroquianos de altura, posiblemente los mejores cómicos de su generación: John Ratzenberger (doblador de Pixar en títulos como Wall-E o Toy Story), George Wendt (el legendario Norm), Woody Harrelson (Bienvenidos a Zombieland, Asesinos Natos), Rhea Perlman o Kelsey Grammer. Sería precisamente este último el que, a modo de spinoff, protagonizaría otra sitcom de categoría: Frasier. Esta serie, de humor mordaz e inteligente es una auténtica rareza en el mundo de las sitcoms, si bien es una de las más recordadas por los seguidores de este género. Reconocimiento para David Hyde Pierce (El Rey Pescador, Algo para Recordar) en el papel del estirado hermano de Frasier.
El príncipe de Bel Air
Hablar de El Príncipe de Bel Air es hablar de una parte de las sobremesas de los 90 en España. Esta sitcom narra las aventuras de Will Smith, que es enviado a la casa de sus tíos en Bel Air tras su conflictiva adolescencia en el oeste de Philadelphia (donde crecía y vivía sin hacer mucho caso a la policía). Esta serie, a parte de ser la producción que lanzó al estrellato a Will Smith cuenta con un buen puñado de secundarios memorables, empezando por el mayordomo Geoffrey y pasando por la familia capitaneada por el Tío Phil y secundada por los primos Carton, Ashley o Hillary. Mención especial para Jazz, amigo de Smith y artífice de los momentos más desternillantes y surrealistas de la serie.
The Big Bang Theory
Una de las mejores sitcoms de lo que llevamos de siglo. La ficción creada por Chuck Lorre y Bill Prady nos lleva hasta un apartamento de Pasadena y su universidad, donde dos compañeros de piso (de asombrosas capacidades intelectuales y conocimientos frikis), se enfrentan a su mayor desafío: socializarse. La vecina de al lado Penny se encargará de ser el contrapunto entre su mundo de átomos y Star Trek y el mundo real. Humor absurdo y divulgación científica en esta sitcom que cuenta con un personaje inconfundible, Sheldon Cooper, que ha logrado para Jim Parsons los premios de comedia más destacados del panorama televisivo.
The Office
Esta serie contradice el hecho, cada vez más habitual, de que cualquier remake americano de algo hecho en el extranjero es inferior al modelo original. A la versión británica, creada y protagonizada por Ricky Gervais y con Martin Freeman (El Hobbit) en el elenco se unió una versión estadounidense con Steve Carell y Rainn Wilson a la cabeza. Tanto la versión británica como la proveniente de EEUU gozan de un humor que va desde el que se centra en la estupidez y vergüenza ajena (Steve Carell o Ricky Gervais) al absurdo, personificado en el pelota y excéntrico Dwight, encarnado por Rainn Wilson (a reivindicar en esa joyita que es Super).
Modern Family
La mejor sitcom de los últimos años tiene encantada a la audiencia gracias a algunos de los ingredientes que hacen a una sitcom pasar a la posteridad: actores experimentados en el mundo de las comedias de situación como Ed O´Neill (Matrimonio con Hijos) o Ty Burrell (Terapia en Familia), diálogos frescos, dinámicos y, sobre todo, graciosos (y además, Sofía Vergara). La serie, creada por Steven Levitan (Dame un respiro) y Christopher Lloyd (Frasier) ha ganado multitud de Globos de Oro y Emmys para gran parte de un elenco que cuenta con algunos de los personajes más divertidos que podemos encontrar en el panorama televisivo actual.
Seinfeld
Al igual que Bill Cosby, Jerry Seinfeld se convirtió en uno de los monologuistas/cómicos más conocidos de los Estados Unidos. Su vehículo de lucimiento fue esta mítica sitcom de 9 temporadas en las que se narra el día a día del cómico y sus amigos. En esta serie encontramos algunos de los mejores secundarios de las últimas décadas, como el excéntrico Kramer (espectacular Michael Richards) o la neurótica ex-novia de Seinfeld (sensacional Julia Louis Dreyfus). Junto a Jerry Seinfeld, en tareas de creación encontramos a Larry David, otro gran cómico estadounidense que tiene su propia serie, la magnífica Curb Your Enthusiasm.
Two and a half men
La sitcom de más éxito de los últimos años es esta serie en la que vemos a un Charlie Sheen que hace de…Charlie Sheen. Un compositor de jingles publicitarios amante del sexo, el alcohol y el no hacer nada. Como réplica de Sheen encontramos a su hermano Alan, un perdedor divorciado que se aloja, junto a su hijo, en casa de Charlie ante su precaria situación económica. Otra serie en la que su gran baza era la química entre los hermanos Harper (Charlie Sheen y John Cryer, que ya coincidieron en la infravalorada Hot Shots) y unos secundarios con chispa, con especial mención para la asistenta Berta (la gran Conchata Ferrell). Tras la marcha de Sheen de la producción, el relevo sería cogido por Ashton Kutcher (Dude, ¿Where is my car?) con un nefasto resultado de crítica y audiencia.
Malcom in the Middle
Esta serie dio un giro a las sitcom familiares tradicionales. Su retrato de una familia perturbada supuso un hito, convirtiendo a esta serie protagonizada por Bryan Cranston (Breaking Bad) y Frankie Muniz (Superagente Cody Banks) en un clásico de culto. Las relaciones entre todos los miembros de la familia, especialmente con su esposa y madre (soberbia Jane Kaczmarek) nos llevaban a los territorios del humor absurdo e incluso surrealista. Niños dignos de reformatorio militar, madre desquiciada y padre excéntrico en una de las mejores comedias de los últimos años.
Arrested Development
Sitcom de culto en la que una familia de acaudalados empresarios se enfrenta a la quiebra y a la detención del patriarca de la familia. Michael Bluth, el más responsable de los hijos se hará cargo de las finanzas de la compañía familiar con el objetivo de recuperar la imagen, el dinero y la libertad de su padre. El resto de la familia no será de gran ayuda, pues Michael se enfrenta a un neurótico hermano, otro cuyo único objetivo es ser un mago profesional y una hermana derrochadora adicta a las causas humanitarias (sean cuales sean). Jason Bateman (Juno, Hancock), Portia de Rossi (Ally McBeal) y Michael Cera (Scott Pilgrim contra el Mundo) encabezan el reparto de una producción que hace gala de un humor absurdo y desternillante como pocas veces se recuerdan.