Cuando una pareja, con el tiempo, pasa de la fase de enamoramiento a la de la convivencia, lo que creíamos que era nuestra media naranja se puede volver en el más ácido de los limones. Las relaciones cambian y se deterioran. José Antonio Marina, profesor y filósofo, asegura que las relaciones de pareja son ahora más complicadas que en el siglo pasado, «porque ahora los dos miembros buscan la felicidad mientras que, anteriormente, el matrimonio era para toda la vida y la felicidad no era un objetivo».
José Antonio Marina recalca también que es muy positivo que la pareja dedique una semana a fijarse y en las cosas positivas del otro u otra. Asegura que los estudios demuestran que el 70% de las parejas que lo practican mejoran su relación al cabo de siete días. «Es un efecto lógico —asegura—, puesto que cuando entre dos personas se rompe la conexión emocional se empieza a percibir solo lo malo y desagradable, y es necesario hacer un ejercicio de reflexión para volver a apreciar los aspectos positivos».
La memoria juega un papel importante en toda relación. «Nos juega muchas veces malas pasadas, de tal manera que si estamos tristes solo recordamos lo triste y, si sentimos resentimiento, recordaremos solo aquellos episodios en los que el resentimiento nos ha hecho daño. Por eso, hay que esforzarse por recuperar los buenos recuerdos y poco a poco se sucederán en cadena».
En el momento en que hay un mayor deterioro de la relación, Marina asegura que hay que tener mucho cuidado con los descalificativos «y hay que medir muy bien lo que se dice, porque se pueden decir cosas que no se piensan o que después nos hagan arrepentirnos. Lo que está claro es que la magnitud de lo que se dice demuestra el estado de ánimo de una relación».
Lo que está claro, según afirma José Antonio Marina, es que «somos torpes con el amor» porque si todo el mundo sabe de las dificultades de la convivencia «¿por qué no somos capaces de resolverlas para poder ser felices en una relación duradera?»
José Antonio Marina recalca también que es muy positivo que la pareja dedique una semana a fijarse y en las cosas positivas del otro u otra. Asegura que los estudios demuestran que el 70% de las parejas que lo practican mejoran su relación al cabo de siete días. «Es un efecto lógico —asegura—, puesto que cuando entre dos personas se rompe la conexión emocional se empieza a percibir solo lo malo y desagradable, y es necesario hacer un ejercicio de reflexión para volver a apreciar los aspectos positivos».
La memoria juega un papel importante en toda relación. «Nos juega muchas veces malas pasadas, de tal manera que si estamos tristes solo recordamos lo triste y, si sentimos resentimiento, recordaremos solo aquellos episodios en los que el resentimiento nos ha hecho daño. Por eso, hay que esforzarse por recuperar los buenos recuerdos y poco a poco se sucederán en cadena».
En el momento en que hay un mayor deterioro de la relación, Marina asegura que hay que tener mucho cuidado con los descalificativos «y hay que medir muy bien lo que se dice, porque se pueden decir cosas que no se piensan o que después nos hagan arrepentirnos. Lo que está claro es que la magnitud de lo que se dice demuestra el estado de ánimo de una relación».
Lo que está claro, según afirma José Antonio Marina, es que «somos torpes con el amor» porque si todo el mundo sabe de las dificultades de la convivencia «¿por qué no somos capaces de resolverlas para poder ser felices en una relación duradera?»