De la misma manera en la que puedes mejorar tu físico usando tus músculos para algo más que teclear, puedes mejorar tu salud general aprendiendo técnicas de siglos de antigüedad para respirar profundamente. Éstas te ayudarán a aliviar el estrés, bajar la presión sanguínea, tener más energía y aumentar tu sensación de bienestar. La respiración adecuada también es necesaria para prevenir la neumonía cuando tienes una tos severa o una lesión en el pecho, a pesar de que nuestro instinto es respirar superficialmente en esas situaciones. Este artículo te mostrará algunas técnicas que te ayudarán a mejorar tu respiración.
1.- Comienza por revisar tu pulso. Antes de comenzar con este ejercicio de respiración, tómate el pulso. Esto te ayudará a establecer una base para medir el efecto de tus ejercicios de respiración.
2.- Inhala. Inhala lenta y profundamente a través de la nariz mientras cuentas hasta cuatro, manteniendo tu boca cerrada, y sostén por unos segundos. Sentirás tu pecho (o abdomen, si estás respirando por tu diafragma) expandirse.
3.- Exhala. Libera el aire soltándolo lentamente entre tus labios mientras cuentas hasta 10
1.- Comienza por revisar tu pulso. Antes de comenzar con este ejercicio de respiración, tómate el pulso. Esto te ayudará a establecer una base para medir el efecto de tus ejercicios de respiración.
2.- Inhala. Inhala lenta y profundamente a través de la nariz mientras cuentas hasta cuatro, manteniendo tu boca cerrada, y sostén por unos segundos. Sentirás tu pecho (o abdomen, si estás respirando por tu diafragma) expandirse.
3.- Exhala. Libera el aire soltándolo lentamente entre tus labios mientras cuentas hasta 10