

Los Lancia más míticos
Hoy repasamos a las estrellas de la marca italiana

La familia Lancia: Los mitos
En el Rally RAC Lombard de Gran Bretaña de 1991 los Lancia oficiales se despidieron del Mundial de Rallyes, cerrando así una etapa de 19 años que había llevado a la marca a lo más alto en esta especialidad. En ese período, el equipo transalpino había protagonizado récords que todavía hoy siguen vigentes, además de poner en liza coches verdaderamente icónicos en cada era de los rallyes. Coches que se reconocían de un solo vistazo, auténticos clásicos.
Aprovecharemos la ocasión para darnos un recorrido nostálgico rememorando los bólidos más míticos de Lancia en los rallyes. ¡Abróchense los cinturones, vamos allá!
Aprovecharemos la ocasión para darnos un recorrido nostálgico rememorando los bólidos más míticos de Lancia en los rallyes. ¡Abróchense los cinturones, vamos allá!
Fulvia
Victorias en el Mundial: 0

Fulvia: Fin al dominio de la tracción delantera
Aunque no consiguió ningún triunfo en la era del Mundial de Rallyes post-1973, el Fulvia fue un auténtico icono entre finales de los 60 y los primeros años 70; incluso ganó el Campeonato Internacional de Fabricantes para Lancia en 1972 (competición predecesora del Mundial de Rallyes como lo conocemos hoy). Este pequeño coupé tenía su corazoncito: un motor V4 que movía el eje delantero.

Stratos
Victorias en el Mundial: 18

Lancia Stratos: Belleza y velocidad en armonía
En serio, ¿se te ocurre un coche de rally más bonito que el Stratos? ¿O uno que suene mejor? Impulsado por el motor V6 de un Ferrari Dino, el rompedor diseño de Lancia constituía una combinación ideal de belleza y velocidad. Una fuerza devastadora que conquistó tres títulos consecutivos de Constructores para la marca italiana entre 1974 y 1976. Échale un ojo a sus líneas: ¿a que tiene algo de fiera salvaje? Pues según Stig Blomqvist, el Stratos era tan inofensivo “como un gatito”.

037
Victorias en el Mundial: 6

El elegante 037 ganó el título de Constructores 83
Probablemente estemos ante el coche más bonito de la era del Grupo B en el Mundial de Rallyes, aunque no el más laureado. El 037 llevaba tracción trasera y se adjudicó el título de Constructores para Lancia en 1983, con dos leyendas al volante: Walter Röhrl y Markku Alén. Después cedería ante la presión brutal de la competencia, que presentó sus modelos con tracción total; Peugeot con el 205 T16 y Audi con el Sport Quattro perfeccionado. El corazón del 037 era un motor de 2,0 litros y cuatro cilindros sobrealimentado que rendía unos 350 caballos en su última versión. Pero desde luego, el detalle clave para los amantes de los rallyes está en la chapa: fue el primer Lancia que corrió con los míticos colores de Martini.

Delta S4
Victorias en el Mundial: 5

Delta S4 Grupo B: Una bestia de 550 caballos
El villano definitivo, el malo de la película: el Delta S4 era un monstruo que hoy muchos consideran responsable de haber terminado con el Grupo B. ¿El motivo? Henri Toivonen pilotaba precisamente un S4 en el Tour de Corse de 1986. Y apretó al máximo a pesar de que competía bajo la influencia de la gripe, con tan mala fortuna que acabó por salirse de la pista. Como resultado, el coche se incendió y provocó la muerte de Toivonen y su copiloto, Sergio Cresto. Sin embargo, pese a su apariencia brutal, conviene recordar que el S4 era un diseño extraordinariamente sofisticado, que combinaba dos sistemas de sobrealimentación y turbo para rondar los 550 caballos de potencia con su motor de cuatro cilindros montado en posición central. Ya de paso, en cuanto se pisaba a fondo también relucía como el responsable de uno de los ruidos más terroríficos y atronadores jamás escuchados en un rally.

Delta Integrale y HF 4WD
Victorias en el Mundial: 46

Lancia Delta: El coche más laureado del Mundial
Según los registros oficiales, este es el coche con el mejor palmarés jamás acumulado en los rallyes. El Delta labró su leyenda a partir de 1987, tras la prohibición del Grupo B y la introducción del Grupo A, cuyas características técnicas eran menos extremas. Así pudo optimizar su sistema de tracción integral y el motor de 2.0 litros turboalimentado, para superar a rivales como el Mazda 323 y el Ford Sierra. El Delta sumó seis títulos consecutivos de Constructores a partir de 1987, pilotado por auténticos mitos como Juha Kankkunen, Markku Alén y Miki Biaision. A pesar de que el equipo oficial Lancia se retiró de la competición al terminar la temporada 1991, un equipo privado denominado Martini Racing Delta continuó en la brecha y conquistó un décimo título de Constructores para Lancia en 1992. Con ello, los coches de la marca italiana ratificaban que eran los más exitosos en la historia del Mundial de Rallyes.


