Esta historia me pasó hace aproximadamente 4 años.
Mi vida no distaba mucho de lo que es hoy en día, solo que tenía más pelo, menos barba y estaba más flaco. Aún así estaba sumido una profunda miseria, socialmente hablando.
Una vez yendo para la fotocopiadora del colegio un recreo, mis ojos se cruzaron con una lincesa que me dió vuelta la cabeza.
Era hermosa, pero obviamente en esos casos, la creía inalcanzable para mi pobre ser.
(imagen ilustrativa)
Empecé a salir en los recreos, solo para verla pasar por los pasillos. A pesar de que nunca me animaba a hablarle, y me quedaba solo parado mirando a la nada, cuál antisocial en una multitud de seres sociables.
A veces iba al kiosco a hacer que compraba algo cuando ella iba, solo para cruzármela y estar más cerca, y tal vez por esas cosas de la vida, se iniciaba una conversación. Pero nunca se dio
Hasta que un día me reuní de valor, y me dije "ya está, es ahora o nunca". Esperé el recreo, suena el timbre, y fui a buscarla, como lince que busca a la gacela para cenar.
Hasta que la vi, hablaba con unas amigas. En un momento ella se aparta y va caminando sola para el lado de su curso. "Es el momento" me dije.
La crucé, y le hice la famosa pregunta "Hola, siempre te veo pasando por aquí en los recreos, ¿cómo te llamas?"
Ella me responde "Carolina, y vos?".
En el momento en el que quise responderle, sentí como una sensación extraña en mi estómago, pero no eran mariposas.
Tal vez producto del mal estado en el que estaba el pebete de crudo y queso que me comí en el primer recreo, casi sin previo aviso de mis intestinos, me defequé en los pantalones.
Sin mediar palabra alguna ni mirar atrás, fui corriendo hasta el baño. Mientras corría escuchaba murmullos de las personas diciendo cosas como "uh que olor a muerto", o "quién se cagó?" entre otras cosas.
Tuvieron que venirme a buscar mis padres. Al día siguiente todos me miraban y se reían. De alguna forma se habían enterado de mi desafortunado hecho.
Nunca más salí en los recreos, ni volví a hablarle a la chica, y quedó como una platónica más, en mi fracasada vida.
Resumen para taringueros lvl 5: Me gustaba una chica en el colegio, fui a hablarle, y en el medio me cagué encima
Mi vida no distaba mucho de lo que es hoy en día, solo que tenía más pelo, menos barba y estaba más flaco. Aún así estaba sumido una profunda miseria, socialmente hablando.
Una vez yendo para la fotocopiadora del colegio un recreo, mis ojos se cruzaron con una lincesa que me dió vuelta la cabeza.
Era hermosa, pero obviamente en esos casos, la creía inalcanzable para mi pobre ser.
(imagen ilustrativa)
Empecé a salir en los recreos, solo para verla pasar por los pasillos. A pesar de que nunca me animaba a hablarle, y me quedaba solo parado mirando a la nada, cuál antisocial en una multitud de seres sociables.
A veces iba al kiosco a hacer que compraba algo cuando ella iba, solo para cruzármela y estar más cerca, y tal vez por esas cosas de la vida, se iniciaba una conversación. Pero nunca se dio
Hasta que un día me reuní de valor, y me dije "ya está, es ahora o nunca". Esperé el recreo, suena el timbre, y fui a buscarla, como lince que busca a la gacela para cenar.
Hasta que la vi, hablaba con unas amigas. En un momento ella se aparta y va caminando sola para el lado de su curso. "Es el momento" me dije.
La crucé, y le hice la famosa pregunta "Hola, siempre te veo pasando por aquí en los recreos, ¿cómo te llamas?"
Ella me responde "Carolina, y vos?".
En el momento en el que quise responderle, sentí como una sensación extraña en mi estómago, pero no eran mariposas.
Tal vez producto del mal estado en el que estaba el pebete de crudo y queso que me comí en el primer recreo, casi sin previo aviso de mis intestinos, me defequé en los pantalones.
Sin mediar palabra alguna ni mirar atrás, fui corriendo hasta el baño. Mientras corría escuchaba murmullos de las personas diciendo cosas como "uh que olor a muerto", o "quién se cagó?" entre otras cosas.
Tuvieron que venirme a buscar mis padres. Al día siguiente todos me miraban y se reían. De alguna forma se habían enterado de mi desafortunado hecho.
Nunca más salí en los recreos, ni volví a hablarle a la chica, y quedó como una platónica más, en mi fracasada vida.
Resumen para taringueros lvl 5: Me gustaba una chica en el colegio, fui a hablarle, y en el medio me cagué encima