Peugeot
Hoggar:
Peugeot Hoggar: el hijo del desierto
Potente musculatura, volumen compacto, proporciones
reducidas. Una fiera lista para saltar. Ése es Peugeot
Hoggar. “Había que imaginar un vehículo fuera de lo
común, con un lado salvaje, como de felino. Pero quería
ir más allá de la simple idea, expresando la potencia de la
fiera mediante elementos mecánicos visibles”, recuerda
Somvang Sinhsattanak, diseñador del prototipo.
Con sus 3,96 metros de largo y dos de ancho, Hoggar es
ante todo un biplaza descapotable, sin techo ni lunas
laterales. Sus formas –la mecánica visible, el diseño de los
faros, y otros elementos– evocan a un animal poderoso en
plena caza. “Al igual que el león marca su territorio, Hoggar
deja su impronta en el suelo con ruedas imponentes
esculpidas en forma de león”, agrega Sinhsattanak.
La fiereza de su apariencia refleja la potencia que le otorgan
sus dos grupos motopropulsores, que le hacen disponer de
una tracción total, apta para condiciones off road. “En cuanto
a su doble motor y sus materiales, Hoggar es un vehículo
lúdico de gama alta, muy potente y eficaz. Ya se habían visto
otros coches con doble motor, pero nosotros deseábamos
innovar. En este caso todo es electrónico, no hay ninguna
unión mecánica. Así que hemos creado un coche con cuatro
ruedas motrices sin las limitaciones normalmente asociadas
a este tipo de vehículo, y fácilmente ejecutable”, apunta
Jean-Christophe Bolle Reddat, responsable del proyecto.
La fiereza exterior y de los motores se compensa con un
interior sobrio y tecnológico, con tapicerías de cuero
marrón y ciertos acabados en aluminio. Se distingue
también por dos grandes tacómetros que, como garras,
emergen del capó delantero. El panel de instrumentos trae
dos cuentarrevoluciones, uno para cada motor. Tiene,
además, una consola central de pantalla táctil que
dispone de velocímetro, odómetro, brújula, control de los
motores y otras opciones de navegación para la
conducción, incluido GPS.
Luego de tres meses de diseño y dos de ensamblaje,
Hoggar quedó listo para mostrarse en el Salón de
Ginebra. El asombro que sucitó en esta presentación se
repitió unos meses más tarde, durante la tercera edición
del Supercar Rally. Este año, la tradicional competencia
entre vehículos deportivos exclusivos se disputó durante
cuatro días entre Ginebra y Biarritz, atravesando Megéve,
Mónaco y Carcassonne. El prototipo francés, que recorrió
sin problemas los 2.000 kilómetros de la prueba, recibió
el Premio Especial del Jurado al considerarle el vehículo
más asombroso de la plataforma 2003.
¿Y por qué Hoggar? Tal es el nombre de un desierto
situado en el sur de Argelia, salvaje y espectacular.
Peugeot Hoggar: el hijo del desierto
Potente musculatura, volumen compacto, proporciones
reducidas. Una fiera lista para saltar. Ése es Peugeot
Hoggar. “Había que imaginar un vehículo fuera de lo
común, con un lado salvaje, como de felino. Pero quería
ir más allá de la simple idea, expresando la potencia de la
fiera mediante elementos mecánicos visibles”, recuerda
Somvang Sinhsattanak, diseñador del prototipo.
Con sus 3,96 metros de largo y dos de ancho, Hoggar es
ante todo un biplaza descapotable, sin techo ni lunas
laterales. Sus formas –la mecánica visible, el diseño de los
faros, y otros elementos– evocan a un animal poderoso en
plena caza. “Al igual que el león marca su territorio, Hoggar
deja su impronta en el suelo con ruedas imponentes
esculpidas en forma de león”, agrega Sinhsattanak.
La fiereza de su apariencia refleja la potencia que le otorgan
sus dos grupos motopropulsores, que le hacen disponer de
una tracción total, apta para condiciones off road. “En cuanto
a su doble motor y sus materiales, Hoggar es un vehículo
lúdico de gama alta, muy potente y eficaz. Ya se habían visto
otros coches con doble motor, pero nosotros deseábamos
innovar. En este caso todo es electrónico, no hay ninguna
unión mecánica. Así que hemos creado un coche con cuatro
ruedas motrices sin las limitaciones normalmente asociadas
a este tipo de vehículo, y fácilmente ejecutable”, apunta
Jean-Christophe Bolle Reddat, responsable del proyecto.
La fiereza exterior y de los motores se compensa con un
interior sobrio y tecnológico, con tapicerías de cuero
marrón y ciertos acabados en aluminio. Se distingue
también por dos grandes tacómetros que, como garras,
emergen del capó delantero. El panel de instrumentos trae
dos cuentarrevoluciones, uno para cada motor. Tiene,
además, una consola central de pantalla táctil que
dispone de velocímetro, odómetro, brújula, control de los
motores y otras opciones de navegación para la
conducción, incluido GPS.
Luego de tres meses de diseño y dos de ensamblaje,
Hoggar quedó listo para mostrarse en el Salón de
Ginebra. El asombro que sucitó en esta presentación se
repitió unos meses más tarde, durante la tercera edición
del Supercar Rally. Este año, la tradicional competencia
entre vehículos deportivos exclusivos se disputó durante
cuatro días entre Ginebra y Biarritz, atravesando Megéve,
Mónaco y Carcassonne. El prototipo francés, que recorrió
sin problemas los 2.000 kilómetros de la prueba, recibió
el Premio Especial del Jurado al considerarle el vehículo
más asombroso de la plataforma 2003.
¿Y por qué Hoggar? Tal es el nombre de un desierto
situado en el sur de Argelia, salvaje y espectacular.
Fotos Exclusivas:





Video de Presentación:
Este es mi primer post de Autos,
ESPERO SEA DE SU AGRADO AMIGOS.


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