La historia de la enferma sonrisa de Varg, en el momento que le dictaban 21 años de prisión, pena máxima en Noruega, por el asesinato de Euronymous de 20 puñaladas.
Resumen Taringuero lvl5:
EL JUICIO
Historia De Varg Vikernes
Vikernes mantuvo su versión en todo momento, y sigue considerando actualmente que el juicio no fue más que un trámite para aplicarle una pena que estaba decidida desde mucho antes del veredicto; según él, Noruega le había adjudicado el papel de hombre del saco -porque él no se lo había buscado, señores-, y habría de recibir por tanto la pena correspondiente; para ésto sólo necesitaban encontrar la más mínima excusa: que Vikernes cometiera el más mínimo error, y podrían encerrarlo y tirar la llave. Al menos durante unos cuantos años.
Vikernes insistió en que su ataque a Euronymous fue motivado por el temor de que éste llevara a cabo sus supuestos planes de matarle. Supuestamente, cuando fue a visitar a Euronymous no pensaba asesinarle sino, como mucho, darle una paliza si la cosa se ponía tensa, de ahí que no fuera debidamente armado, y que únicamente portase un cuchillo pequeño y sin apenas filo. También defendió que no había habido ensañamiento y aseguró que la mayoría de los cortes que presentaba el cadáver se habían producido al caer Euronymous en calzones sobre cristales rotos.
Parece ser -según Vikernes- que, aunque Snorre había indicado a la policía el lugar exacto del lago donde Vikernes se había deshecho de la ropa ensangrentada, lo único que se pudo encontrar fue una camiseta que no presentaba rastros de sangre y cuya pertenencia a Vikernes no se pudo probar.
Vikernes también aseguró que Snorre no tenía nada que ver con el asesinato y que si había estado presente había sido por pura casualidad, pero Snorre contradijo este testimonio explicando que Varg Vikernes había planificado el asesinato de Euronymous y que le había presionado para que le acompañara. Como imaginarán, Vikernes considera evidente que a Snorre le chantajearon para que ofreciera este falso testimonio.
En el juicio también se dijo que el amigo de Snorre y Vikernes que se había quedado en casa de éstos durante su ausencia no era más que una coartada cuidadosamente planeada: el cometido del chico consistía en hacer ver que en la casa había gente (Vikernes y Snorre) y retirar dinero con las tarjetas de crédito de Vikernes para reafirmar la impresión de que Vikernes había permanecido en Bergen todo el tiempo.
Además del cargo de asesinato se le acusó también de la quema de tres iglesias y del intento de quema de una cuarta; las pruebas que se presentaron para respaldar estas acusaciones fueron los testimonios de varias personas que identificaron a Varg Vikernes como autor de los incendios. Vikernes dijo que estos testigos eran amigos de Euronymous, y que no se habían presentado pruebas que demostrasen que estos testimonios eran ciertos.
Para finalizar, se le acusó también de robo y almacenamiento de explosivos, siendo este último el único de todos los cargos de los que Vikernes se declaró culpable. Confesó que se había hecho con los explosivos para estar preparado en caso de que Estados Unidos decidiese iniciar una guerra fría contra Noruega (!).
El día en que se dictó la sentencia, ardieron dos iglesias más en Noruega. A Vikernes se le aplicó la pena máxima: veintiún años de cárcel de los que sirvió catorce en total. Durante su encarcelamiento se dedicó, sobre todo, a sacar nuevos discos de Burzum, elaborados casi completamente mediante sintetizadores, y a profundizar en el asunto del paganismo nacionalista, escribiendo libros y artículos.
A Snorre Ruch le cayeron ocho años por complicidad.
En 2003, mientras cumplía condena, Vikernes fue transferido a una cárcel de baja seguridad. A finales de octubre de aquel año, Vikernes se dio a la fuga tras un breve permiso. Paró un coche en el que iba una familia y se hizo con él a punta de pistola. Casi un día después la policía consiguió dar con él y arrestarle; en el coche se encontraron con lo siguiente:
-cuchillos
-una máscara de gas
-ropa de camuflaje
-un gps
-mapas
-una brújula
-un portátil
-un móvil
Más adelante dieron también con el lugar donde Vikernes había estado escondido durante su breve escapada, y allí encontraron una pistola y un rifle automático AG3. Llegaron a la conclusión de que la huida había sido bien planeada y que debía de haber contado con la ayuda de varias personas de fuera.
Varg Vikernes salió en libertad el veintidós de mayo de 2009. Apenas una semana después de su salida de la cárcel ardió otra iglesia, esta vez en Valer.
El dieciséis de julio de este mismo año, 2013, la policía detuvo a Vikernes y a su señora, Marie Cachet, después de que ésta comprara cuatro rifles, por sospecha de posibles actividades terroristas, pero se demostró que la señora de Vikernes tenía los permisos necesarios para realizar la compra y se les dejó en libertad.