Alrededor del mundo existen leyendas para espantar a los espectadores, y tambien para pasar un buen rato, y juegan con nuestra mente al crear miedo, pero hay leyendas que son realmente espeluznantes y nos hacen quedar en nuestra casa por miedo a que nos pase. He aquí las leyendas mas interesantes de... Ámerica y Asia
Asia (¿ASIA ALLÁ?)
Japón
Kuchisake Onna.
Si vas a Japón, ten mucho cuidado si decides salir a caminar por las calles a altas horas de la noche. Se te podría aparecer Kuchisake Onna, cuyo nombre significa “la mujer con la boca rasgada”. Y una sugerencia: no intentes escapar, puede que no le agrade mucho tele transportarse frente a ti. De cualquier manera, las cosas no van a resultar muy agradables para ti.
La leyenda cuenta que se aparece utilizando un tapabocas quirúrgico y un saco, instantes después te pregunta: “¿Soy bonita?” Si dices que no, ella cortará tu cabeza con un enorme par de tijeras que guarda consigo. Si llegas a responder que sí, entonces se quitará el tapabocas, revelando su boca cortada de oreja a oreja.
Y aquí viene la segunda fase. Ella volverá a preguntar: “¿Y ahora?”. Si tu respuesta cambia y dices que no, ella te cortará por la mitad. Y, si respondes que sí, entonces te convertirá en un ser muy parecido a ella, pues Kushisake también te cortará la boca. De igual forma estas jodido.
El infierno de Tomino.
“El Infierno de Tomino” (o “Tomino’s Hell”) es un poema escrito por Yoomta Inuhiko que puede encontrarse en un libro titulado “The Heart Is Like A Rolling Stone”. También fue incluido en la 27º colección de poemas de Saizo Yaso en 1919. Esta obra de la literatura cuenta la historia de Tomino, que muere y va directamente al infierno.
Sin embargo, se dice que es un poema maldito que mata, sin piedad ni misericordia, a cualquier persona que lo lea en voz alta. Si llegas a tener suerte, quizá no mueras, pero seguramente muchas cosas feas empezarán a suceder en tu vida.
En Internet se puede encontrar una versión con la dicción las palabras en japonés, digo, por si alguien se interesa.
Aqui les pondre el poema, no en japones, pero en español
(Ojo, no lo digan en voz alta)
Su hermana mayor vomitó sangre, su hermana menor vomitó fuego
Y el lindo tómino vomitó cuentas de vidrio.
Tomino cayó al infierno solo.
El infierta está envuelto en oscuridad, e incluso las flores no crecen.
¿Es la persona con el látigo la hermana mayor de Tomino?
Me pregundo de quién será ese látigo.
Golpea, golpea, sin golpear.
Un solo camino del infierno familiar.
Lo guiarias al oscuro infierno?
Havía la oveja de oro? hacia el ruiseñor?
Me pregunto cuánto habrá puesto en el bolsillo de cuero
Para la preparación del viaje por el infierno familiar.
La primavera llega incluso en el bosque y vapor.
Incluso en el vapor del oscuro infierno.
El ruiseñor en la jaula, la oveja en el carro.
Lagrimas en los ojos del lindo Tomino.
Llora, ruiseñor, por el bosque lluvioso.
Sus gritos de que ha perdido a su pequeña hermana.
El llanto reberveró por todo el infierno.
Los pimpollos de peonias
Haciendo círculos en torno a las siete montañas y a las siete corrientes del infierno
El viaje solitario del lindo Tomino.
Si están en el infierno, traemelos.
La aguja de las tumbas
No voy a perforarlos con la aguja roja.
En el hito del pequeño Tomino
Rusia
El experimento Ruso (Largo, como siempre les dejare un video al final del mito para resumir de lo que trata) )
Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un gas estimulante. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado con la finalidad de monitorear cuidadosamente su nivel de oxígeno para que el gas no los matara, ya que este solía ser tóxico en altas concentraciones. Esto ocurrió antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y vidrios con grosor de 5 pulgadas para monitorearlos. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes.
Los sujetos de prueba eran prisioneros políticos y de guerra declarados enemigos del estado durante la Segunda Guerra Mundial.
Todo estuvo bien por los primeros 5 días. Los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban cada vez más sobre experiencias traumáticas de su pasado.
Después de 5 días más se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas.
Pasados 9 días más, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que se había destrozado las cuerdas vocales. La parte más sorprendente de este comportamiento fue cómo sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, cómo no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron página tras página de sus propias heces, y tranquilamente, los pegaron en las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente… Al igual que los murmullos de los micrófonos.
Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era igual al que gastan 5 personas que hacen ejercicio extenuante. En la mañana del decimocuarto día, los investigadores hicieron algo que no debían hacer: para llamar la atención de los prisioneros utilizaron el Interfón dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los cautivos, pues temían que estuviesen muertos o en estado vegetal.
Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgará la libertad a uno de ustedes si obedecen”.
Para su sorpresa, escucharon sólo una frase, con voz queda: “No queremos ser liberados”.
Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar más respuestas utilizando el Interfón, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del día número 15.
Se retiró todo el gas del cuarto y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, las voces de los micrófonos empezaron a objetar. Tres voces diferentes comenzaron a suplicar -como si rogaran por la vida de sus seres queridos- que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron más fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”.
Las raciones de comida de los últimos 5 días no habían sido tocadas. Había pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumularan en el piso. Los cuatro “sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus propios cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de huesos en la punta de sus dedos indicaban que las heridas fueron infligidas con las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto- infligidas en su mayoría.
Los órganos abdominales detrás de las costillas de los cuatro sujetos fueron removidos. Mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar; la piel y la mayoría de los músculos pegados a las costillas fue arrancada, exponiendo los pulmones a través del esternón. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, misma que ellos arrancaron y comieron en el transcurso de los días.
La mayoría de los soldados en las instalaciones pertenecían a las Fuerzas Especiales Rusas, sin embargo, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los sujetos de prueba. Por su parte, estos últimos insistían a gritos que los dejaran dentro, y al mismo tiempo rogaban que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos.
Para sorpresa de todos, los sujetos opusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello y otro resultó gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Cinco soldados más perdieron la vida, si se toman en cuenta a aquellos que se quitaron la vida durante las semanas siguientes al incidente.
Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, desangrándose de manera casi inmediata. Se intento sedar al sujeto, pero fue imposible. Se le inyectó más de 10 veces de la dosis humana de morfina, y aún así lucho como un animal atrapado, rompiendo las costillas y el brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuó gritando por más de 3 minutos, atacando a quien se le acercara, repitiendo la palabra “más”, cada vez más débil, hasta que quedó en silencio.
Los otros 3 sobrevivientes fueron inmovilizados fuertemente y llevados a las instalaciones médicas. Dos de ellos, con las cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente más gas para permanecer despiertos.
El más herido de los tres fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente los órganos en su lugar, se notó que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleó furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesitó un poco más de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. Durante la autopsia, se encontró el triple de la cantidad normal de oxigeno en su sangre. También se rompieron 9 huesos en la lucha para evitar ser controlado.
El segundo sobreviviente, era el que primero gritó del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, él no pudo objetar la cirugía, y sólo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmó violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió en hacer la cirugía sin anestesia, y no reaccionó durante la misma, que duró 6 horas. Se intentaron reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmó que era médicamente posible mantener al sujeto con vida. Una enfermera aterrada que ayudó en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban.
Cuando la cirugía terminó, el sujeto miró al cirujano y empezó a emitir sonidos fuertes, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió…
Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez más el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar por qué se lastimaron de esa forma a sí mismos, y por qué querían el gas nuevamente.La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”.
Se aseguraron a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, mientras se determinaba qué se debía hacer con ellos. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares, por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comándate, un ex KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver qué pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar bajo presión.
En la preparación para ser aislados nuevamente dentro del cuarto, los prisioneros fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este punto, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros, estaba murmurando una canción; el sujeto mudo peleaba con sus ataduras de cuero, primero a la derecha, luego a la izquierda, luego a la derecha de nuevo, como tratando de enfocarse en algo.
El último sujeto mantenía su cabeza en la almohada y parpadeaba rápidamente. Siendo éste el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, algunas veces aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera notó que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultánea, su corazón se detuvo.
El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraban las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomó un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apunto al prisionero mudo, y le voló la cabeza.
Apuntó al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escapaban del cuarto. “¡No me encerrarán con estas cosas! ¡No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “¿QUÉ ERES?” Demandó. “¡Necesito saberlo!” El prisionero sonrío.
“¿Te has olvidado tan fácilmente de mi?”, preguntó el prisionero. “Somos ustedes”. “Somos la locura que está encerrada en todos ustedes, rogando por ser liberada en cada momento de su vida, desde lo más profundo de su mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que silencias y paralizas cuando te vas a tu refugio nocturno, donde no te podemos alcanzar”.
El investigador hizo una pausa. Apuntó al corazón del prisionero y disparó. El EEG mostró una línea recta mientras el sujeto débilmente murmuró: “¡Tan… cerca… de… ser… libre!.
La parte real
La historia
Ámerica
Latino Ámerica
Melisa ´´La Sayona´´
Una historia venezolana.
Cuenta la historia que hace mucho tiempo, vivía una mujer muy hermosa, llamada melisa. desde chiquita melisa había sido muy celosa.
melisa creció, y se casó con un maravilloso hombre quien era incapaz de herir a nadie.
pronto tuvieron un hermoso hijo.
pero en su pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego que se enloquecía por ella. este la espiaba cada día mientras ella nadaba desnuda en el río, hasta que ella un día lo descubrió.
¿qué haces aquí espiándome?, de ti me lo podía esperar.
a lo que este contesto.
no, yo vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra, tu marido te esta traicionando con tu propia madre. algo totalmente incierto.
al oír esto melisa palideció de repente y salió corriendo hacia su casa. al llegar encontró a su esposo y a su hijo, llena de celos, prendió fuego a su propia casa en la cual se encontraba su esposo y su bebe de 9 meses, desde lejos se podían escuchaban los llantos del bebé y los gritos del esposo pero para cuando llegaron los vecinos ya era demasiado tarde.
mientras los vecinos se lamentaban melisa ya había llegado a casa de su mamá, a la cual le contó lo que había hecho y porque lo hizo, la madre horrorizada diciéndole que ella no la había traicionado mientras huía hacia el patio, pero no pudo escapar y melisa la atacó con un machete dándole tres cuchillazos en el vientre, ésta antes de morir dijo: jamás te mentí, y tu cometiste el peor pecado, matar, pero yo te condeno sayona.
desde entonces se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro.
pero no lo hagan porque al hacerlo verán su espectral rostro, el rostro de la propia muerte y si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto hacer que se caigan por un barranco o cualquier otra horrenda muerte.
Pintado de sangre
Cuenta la leyenda , que hace mucho tiempo habia un payaso llamado "Morfy" que vivia en misiones (Argentina) y alegraba a todo el pueblo . Tenia una hija de aproximadamente unos 5 años y habia perdido a su mujer en el parto , por una imprudencia del medico.
Un dia al regresar a su casa despues de dar su funcion cotidiana, descubre a su hija tirada en el suelo del comedor , muerta por un ataque de asma.
Desde ese dia el payaso dejo de sonreir y andaba por el pueblo , como un muerto en vida.
Se encerro en su casa y no volvio a salir jamas.
Al cabo de 2 meses empezaron a desaparecer varios chicos del pueblo y todas las culpas recaian en el payaso. Un grupo de vecinos fueron a la casa del payaso y derribaron la puerta, y encontraron los cuerpos sin vida de las criaturas , pero no encontraron rastro del payaso. entonces sacaron los cuerpos mutilados de los niños e incendiaron la casa, con la escusa de que estaba maldita. Solo quedo de la casa un cuadro con la cara endemoniada de un payaso riendose , que fue enterrada en ese mismo lugar. Se dice que los dias de tormenta se forma una nube negra con forma de payaso sobre donde fue enterrado el cuadro y siempre muere un niño a causa de asma. De el payaso nunca se supo mas nada , ni se ha encontrado el cuerpo.
La llorona
La leyenda de la llorona es 100% y orgullosamente mexicana, que ha prevalecido de generación en generación desde la época de la colonia hasta nuestros días, el origen de los hechos de esta leyenda es desconocido y con el pasar del tiempo se van cambiando las versiones, pero todas coinciden en lo mismo; “una mujer de vestido blanco que vaga por las orillas de los ríos y los cementerios, llorando su condena por haber cometido el peor de los pecados”.
La llorona
A principios del siglo xvii existió en la ciudad de durango una hermosa mujer de nombre doña susana de leyva y borja, cuya extraordinaria belleza tenía deslumbrados a todos los jóvenes de la ciudad que la cortejaban incesantemente y deseaban correspondencia a su amor. La dama que pisaba los veinte abriles, era consciente de su singular hermosura y con desdén poco usado descorazonaba a sus admiradores.
Por esos años llegó a estos lugares, proveniente de la capital de la nueva españa, don gilberto hernández y rubio de martínez y nevárez, joven apuesto y elegante, de rancio abolengo y noble linaje, caballero de la orden de santiago y oidor del santo oficio, quien cabalgando un corcel negro de pura sangre, se encontró con doña susana precisamente en la plaza mayor frente a la catedral, lo que ahora es la plaza de armas. al contemplar el caballero la belleza única de doña susana, bajó de su caballo y extendió su capa sobre el piso para que pisara sobre ella la mujer del relato.
El hecho y los decires del noble origen de don gilberto, impresionaron a la dama que correspondió con femenil sonrisa a la gallarda acción del joven pretendiente. El noviazgo se formalizó, pero al advertirlo don pedro de leyva y quirino, padre de la muchacha, la reprendió severamente prohibiéndole de manera terminante toda pretensión de matrimonio con un hombre español de sangre pura. aunque la joven exigió las razones de tal prohibición, don pedro se concretó a contestar:
"no tengo por qué darte explicaciones ni se las daré a nadie, simplemente es una orden que debes cumplir."
Doña susana se encontraba perdidamente enamorada de don gilberto, razón por la que optó por huir en brazos de su amado una noche oscura y lluviosa. En las afueras de la ciudad el enamorado improvisó una casa de campo, situada más o menos en lo que ahora es el crucero de las calles negrete y regato, donde estableció su nido de amor con la encantadora dama.
El tiempo pasó y pronto la pareja en amasiato procreó tres hijos que eran el encanto de la madre, quien frecuentemente le pedía al varón legalizar la unión marital para poder dar nombre sin afrenta a sus tres vástagos. don gilberto como única respuesta, solamente le daba un beso ala amada y le ponía en sus manos algunas monedas de oro. Un domingo, cuando la mujer asistía a misa al templo mayor de la ciudad, después del evangelio escuchó correr las amonestaciones, en las que el cura con voz serena anunció:
"la noble señorita doña marcela jiménez de alanís y ballesteros se propone contraer matrimonio con don gilberto hernández y rubio de martínez y nevárez, caballero de la orden de santiago y oidor del santo oficio... etc."
Doña susana no creía lo que escuchaba, al mismo tiempo que todas las miradas de la concurrencia se concentraron en su persona y los cuchicheos en coro la señalaban burlonamente. Al salir del templo, tomó un coche y ordenó al cochero conducirla a casa de don gilberto, situada en ese tiempo más o menos en lo que ahora es la calle de hidalgo entre pino y cinco de febrero. No le reclamó la traición, solamente le pidió que no la abandonara a ella por sus hijos, que siguiera sosteniendo a quienes eran de su sangre.
El hombre iracundo le dijo:
"No vuelvas a cruzarte en mi camino, eres indigna de mi linaje… tú eres una mestiza… hija de una india indeseable. tu padre hizo mal en darte el nombre que no mereces."
Le dio un golpe con la pesada bota, cuando la mujer postrada de rodillas lo abrazaba de las piernas implorándole su protección. La mujer rodó por el suelo, humillada y herida en lo más profundo de la dignidad humana. Dos domingos después, cuando los esponsales se realizaban con toda elegancia y solemnidad, en el preciso momento en que el sacerdote pedía a los contrayentes que manifestaran su voluntad para la unión, una dama elegante se acercó discretamente a la pareja y simulando que pretendía colocar el lazo, sepultó en repetidas ocasiones un afilado puñal sobre el pecho y espalda del novio y la novia, que cayeron pesadamente sobre el suelo, bañados en sangre. La mujer se escurrió entre la confundida multitud, salió del templo y enloquecida corrió por la calle hasta llegar a su casa. tanto por el rencor del despecho, como porque sabía lo que le esperaba ante el tribunal del santo oficio, doña susana llegó a su casa, tomó a sus tres hijos y, antes de ser aprehendida por el alguacil y su gente, corrió rumbo al poniente tratando de ocultarse de la justicia.
No avanzó mucho, cuando llegó al arroyo entonces caudaloso, lo que ahora es la acequia grande, los perseguidores casi le dan alcance y en supremo intento de protesta contra las absurdas costumbres de la sociedad de la época, la mujer enloquecida degolló a sus hijos, los arrojó al arroyo y sepultándose la daga en el corazón puso fin a la quíntuple tragedia.
la ciudad entera enmudeció por lo ocurrido y, al anochecer de esa tarde de mayo en plenilunio, escuchó asombrada el aterrador lamento:
''¡aaaaayyy! ¡aaaaayyy! ¡miiiis hijooooos! ¿¡donde están mis hijos!? ¡aaaaayyy!''
el llanto recorrió toda la calle que ahora es negrete, y desde ese tiempo por más de dos siglos se llamó calle de la llorona. Hoy en dia la llorona se roba a los niños que sean descuidados (Bueno, eso se dice aqui en Mexico jeje).
Ya que la mayoria de la comunidad taringuera consiste de personas argentinas, ¿Por que no darles un video de nuestro querido Dross? Y si HORA DEL VIDEO.
Asia (¿ASIA ALLÁ?)
Japón
Kuchisake Onna.
Si vas a Japón, ten mucho cuidado si decides salir a caminar por las calles a altas horas de la noche. Se te podría aparecer Kuchisake Onna, cuyo nombre significa “la mujer con la boca rasgada”. Y una sugerencia: no intentes escapar, puede que no le agrade mucho tele transportarse frente a ti. De cualquier manera, las cosas no van a resultar muy agradables para ti.
La leyenda cuenta que se aparece utilizando un tapabocas quirúrgico y un saco, instantes después te pregunta: “¿Soy bonita?” Si dices que no, ella cortará tu cabeza con un enorme par de tijeras que guarda consigo. Si llegas a responder que sí, entonces se quitará el tapabocas, revelando su boca cortada de oreja a oreja.
Y aquí viene la segunda fase. Ella volverá a preguntar: “¿Y ahora?”. Si tu respuesta cambia y dices que no, ella te cortará por la mitad. Y, si respondes que sí, entonces te convertirá en un ser muy parecido a ella, pues Kushisake también te cortará la boca. De igual forma estas jodido.
El infierno de Tomino.
“El Infierno de Tomino” (o “Tomino’s Hell”) es un poema escrito por Yoomta Inuhiko que puede encontrarse en un libro titulado “The Heart Is Like A Rolling Stone”. También fue incluido en la 27º colección de poemas de Saizo Yaso en 1919. Esta obra de la literatura cuenta la historia de Tomino, que muere y va directamente al infierno.
Sin embargo, se dice que es un poema maldito que mata, sin piedad ni misericordia, a cualquier persona que lo lea en voz alta. Si llegas a tener suerte, quizá no mueras, pero seguramente muchas cosas feas empezarán a suceder en tu vida.
En Internet se puede encontrar una versión con la dicción las palabras en japonés, digo, por si alguien se interesa.
Aqui les pondre el poema, no en japones, pero en español

(Ojo, no lo digan en voz alta)
Su hermana mayor vomitó sangre, su hermana menor vomitó fuego
Y el lindo tómino vomitó cuentas de vidrio.
Tomino cayó al infierno solo.
El infierta está envuelto en oscuridad, e incluso las flores no crecen.
¿Es la persona con el látigo la hermana mayor de Tomino?
Me pregundo de quién será ese látigo.
Golpea, golpea, sin golpear.
Un solo camino del infierno familiar.
Lo guiarias al oscuro infierno?
Havía la oveja de oro? hacia el ruiseñor?
Me pregunto cuánto habrá puesto en el bolsillo de cuero
Para la preparación del viaje por el infierno familiar.
La primavera llega incluso en el bosque y vapor.
Incluso en el vapor del oscuro infierno.
El ruiseñor en la jaula, la oveja en el carro.
Lagrimas en los ojos del lindo Tomino.
Llora, ruiseñor, por el bosque lluvioso.
Sus gritos de que ha perdido a su pequeña hermana.
El llanto reberveró por todo el infierno.
Los pimpollos de peonias
Haciendo círculos en torno a las siete montañas y a las siete corrientes del infierno
El viaje solitario del lindo Tomino.
Si están en el infierno, traemelos.
La aguja de las tumbas
No voy a perforarlos con la aguja roja.
En el hito del pequeño Tomino
Rusia
El experimento Ruso (Largo, como siempre les dejare un video al final del mito para resumir de lo que trata) )
Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un gas estimulante. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado con la finalidad de monitorear cuidadosamente su nivel de oxígeno para que el gas no los matara, ya que este solía ser tóxico en altas concentraciones. Esto ocurrió antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y vidrios con grosor de 5 pulgadas para monitorearlos. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes.
Los sujetos de prueba eran prisioneros políticos y de guerra declarados enemigos del estado durante la Segunda Guerra Mundial.
Todo estuvo bien por los primeros 5 días. Los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban cada vez más sobre experiencias traumáticas de su pasado.
Después de 5 días más se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas.
Pasados 9 días más, el primero de ellos empezó a gritar. Corría por todo el cuarto gritando repetidamente por 3 horas seguidas. Después, trato de continuar gritando, pero solo podía dar un grito ocasional. Los científicos postularon que se había destrozado las cuerdas vocales. La parte más sorprendente de este comportamiento fue cómo sus compañeros reaccionaron a esto. O mejor dicho, cómo no reaccionaron… Continuaban murmurando en los micrófonos hasta que el segundo de los prisioneros comenzó a gritar. Dos de los prisioneros que no gritaban, tomaron los libros y llenaron página tras página de sus propias heces, y tranquilamente, los pegaron en las ventanas del cuarto. Los gritos cesaron de repente… Al igual que los murmullos de los micrófonos.
Pasaron otros 3 días. Los investigadores checaban los micrófonos constantemente para asegurarse de que trabajaban, porque creían que era imposible no escuchar sonidos con 5 personas dentro. El consumo de oxigeno indicaba que los 5 debían seguir vivos. De hecho, el consumo de oxigeno era igual al que gastan 5 personas que hacen ejercicio extenuante. En la mañana del decimocuarto día, los investigadores hicieron algo que no debían hacer: para llamar la atención de los prisioneros utilizaron el Interfón dentro del cuarto, esperando provocar respuestas de los cautivos, pues temían que estuviesen muertos o en estado vegetal.
Anunciaron: “Abriremos el cuarto para probar los micrófonos. Aléjense de las puertas y acuéstense con las manos atrás en el piso o se les disparara. Se le otorgará la libertad a uno de ustedes si obedecen”.
Para su sorpresa, escucharon sólo una frase, con voz queda: “No queremos ser liberados”.
Hubo gran debate entre los investigadores y fuerzas militares que financiaban el proyecto; sin poder provocar más respuestas utilizando el Interfón, finalmente se decidió abrir el cuarto a la media noche del día número 15.
Se retiró todo el gas del cuarto y se lleno de aire fresco. Inmediatamente, las voces de los micrófonos empezaron a objetar. Tres voces diferentes comenzaron a suplicar -como si rogaran por la vida de sus seres queridos- que encendieran el gas nuevamente. Se abrió el cuarto para sacar a los prisioneros. Gritaron más fuerte que nunca, al igual que los soldados, cuando vieron lo que había dentro: Cuatro de los sujetos seguían “vivos”.
Las raciones de comida de los últimos 5 días no habían sido tocadas. Había pedazos de carne de las costillas y pantorrillas del sujeto muerto colocados dentro del drenaje del centro del cuarto bloqueándolo, permitiendo que 4 pulgadas de agua se acumularan en el piso. Los cuatro “sobrevivientes” también tenían pedazos de piel y carne arrancada de sus propios cuerpos. La destrucción de tejidos y la exposición de huesos en la punta de sus dedos indicaban que las heridas fueron infligidas con las manos, y no con los dientes, como era de suponerse. Al examinarlos, se descubrió que la mayoría de las heridas fueron auto- infligidas en su mayoría.
Los órganos abdominales detrás de las costillas de los cuatro sujetos fueron removidos. Mientras que el corazón, los pulmones y el diafragma seguían en su lugar; la piel y la mayoría de los músculos pegados a las costillas fue arrancada, exponiendo los pulmones a través del esternón. El tracto digestivo de los cuatro sujetos podía verse trabajar, digiriendo comida. Rápidamente se hizo aparente estaban digiriendo su propia carne, misma que ellos arrancaron y comieron en el transcurso de los días.
La mayoría de los soldados en las instalaciones pertenecían a las Fuerzas Especiales Rusas, sin embargo, muchos se negaron a regresar al cuarto para sacar a los sujetos de prueba. Por su parte, estos últimos insistían a gritos que los dejaran dentro, y al mismo tiempo rogaban que se encendiera el gas nuevamente, para evitar quedarse dormidos.
Para sorpresa de todos, los sujetos opusieron una resistencia feroz durante la extracción. Un soldado ruso falleció cuando un sujeto le mordió el cuello y otro resultó gravemente herido cuando otro de los prisioneros le mordió la arteria femoral y los testículos. Cinco soldados más perdieron la vida, si se toman en cuenta a aquellos que se quitaron la vida durante las semanas siguientes al incidente.
Durante la lucha, uno de los prisioneros daño su bazo, desangrándose de manera casi inmediata. Se intento sedar al sujeto, pero fue imposible. Se le inyectó más de 10 veces de la dosis humana de morfina, y aún así lucho como un animal atrapado, rompiendo las costillas y el brazo de un doctor. Se veía latir su corazón al máximo por dos minutos completos, mientras se desangraba, y continuó gritando por más de 3 minutos, atacando a quien se le acercara, repitiendo la palabra “más”, cada vez más débil, hasta que quedó en silencio.
Los otros 3 sobrevivientes fueron inmovilizados fuertemente y llevados a las instalaciones médicas. Dos de ellos, con las cuerdas vocales intactas, demandaban continuamente más gas para permanecer despiertos.
El más herido de los tres fue llevado al único cuarto de cirugía que había en las instalaciones. En el proceso de su preparación para colocar nuevamente los órganos en su lugar, se notó que el sujeto era totalmente inmune a los sedantes. Peleó furiosamente cuando el gas anestésico se le estaba colocando. Se necesitó un poco más de anestesia de la normal para sedarlo, pero al momento que sus ojos se cerraron, su corazón se detuvo. Durante la autopsia, se encontró el triple de la cantidad normal de oxigeno en su sangre. También se rompieron 9 huesos en la lucha para evitar ser controlado.
El segundo sobreviviente, era el que primero gritó del grupo. Con sus cuerdas vocales destruidas, él no pudo objetar la cirugía, y sólo reaccionaba agitando violentamente la cabeza en desacuerdo cuando se le administraba el gas anestésico. Afirmó violentamente con la cabeza cuando alguien sugirió en hacer la cirugía sin anestesia, y no reaccionó durante la misma, que duró 6 horas. Se intentaron reemplazar sus órganos abdominales y cubrirlo con lo que quedaba de su piel. El cirujano afirmó que era médicamente posible mantener al sujeto con vida. Una enfermera aterrada que ayudó en la cirugía, comento que la boca del paciente formaba una sonrisa cada vez que sus ojos se encontraban.
Cuando la cirugía terminó, el sujeto miró al cirujano y empezó a emitir sonidos fuertes, como tratando de hablar. Asumiendo que esto era de gran importancia, el cirujano le entrego un papel y una pluma, para que el paciente pudiera comunicarse. “Sigue cortando” escribió…
Se le hizo la misma cirugía sin anestesia a los otros dos sujetos. Se les tuvo que inyectar un paralítico, pues ellos reían constantemente, y le era imposible realizar la operación al cirujano. Una vez paralizados, solo podían interactuar con sus ojos. En el momento en que pudieron hablar nuevamente, exigieron una vez más el gas estimulante. Los investigadores trataron de averiguar por qué se lastimaron de esa forma a sí mismos, y por qué querían el gas nuevamente.La única respuesta fue: “Debo permanecer despierto”.
Se aseguraron a los 3 sujetos y los devolvieron al cuarto, mientras se determinaba qué se debía hacer con ellos. Los investigadores, enfrentando la furia de sus “benefactores” militares, por haber fallado las metas del proyecto, consideraron dar eutanasia a los prisioneros. El comándate, un ex KGB vio potencial en el proyecto, y en su lugar decidió ver qué pasaría si ponían el gas nuevamente. Los científicos se negaron rotundamente, pero al final, tuvieron que aceptar bajo presión.
En la preparación para ser aislados nuevamente dentro del cuarto, los prisioneros fueron conectados a un monitor EEG. Para sorpresa de todos, los tres dejaron de pelear en el momento que se dieron cuenta que los regresarían al gas. En este punto, era obvio que los tres estaban haciendo un gran esfuerzo por mantenerse despiertos. Uno de los prisioneros, estaba murmurando una canción; el sujeto mudo peleaba con sus ataduras de cuero, primero a la derecha, luego a la izquierda, luego a la derecha de nuevo, como tratando de enfocarse en algo.
El último sujeto mantenía su cabeza en la almohada y parpadeaba rápidamente. Siendo éste el primero al que se le puso el EEG, la mayoría de los investigadores monitoreaban sus ondas cerebrales con sorpresa. Eran normales la mayor parte del tiempo, algunas veces aparecía una línea recta de manera inexplicable. Parecía que repetidamente sufrían de muerte cerebral. Mientras analizaban los datos, una enfermera notó que los ojos del sujeto se cerraron. Sus ondas cerebrales cambiaron inmediatamente por las de sueño profundo, luego se pusieron rectas, y de manera simultánea, su corazón se detuvo.
El único sujeto que quedaba que podía hablar comenzó a gritar para que lo encerraran en ese momento. Sus ondas cerebrales mostraban las líneas rectas del sujeto que acababa de morir por quedarse dormido. El comandante dio la orden de sellar el cuarto con los dos prisioneros dentro, junto con 3 de los científicos. Uno de los 3, inmediatamente tomó un arma y abrió fuego contra el comandante, matándolo de un tiro entre los ojos. Después apunto al prisionero mudo, y le voló la cabeza.
Apuntó al prisionero que quedaba vivo, mientras que los demás investigadores escapaban del cuarto. “¡No me encerrarán con estas cosas! ¡No contigo!”, le gritaba al prisionero que estaba atado al camastro. “¿QUÉ ERES?” Demandó. “¡Necesito saberlo!” El prisionero sonrío.
“¿Te has olvidado tan fácilmente de mi?”, preguntó el prisionero. “Somos ustedes”. “Somos la locura que está encerrada en todos ustedes, rogando por ser liberada en cada momento de su vida, desde lo más profundo de su mente animal. Somos aquello de lo que te escondes en tu cama todas las noches. Somos lo que silencias y paralizas cuando te vas a tu refugio nocturno, donde no te podemos alcanzar”.
El investigador hizo una pausa. Apuntó al corazón del prisionero y disparó. El EEG mostró una línea recta mientras el sujeto débilmente murmuró: “¡Tan… cerca… de… ser… libre!.
La parte real
La historia
Ámerica
Latino Ámerica
Melisa ´´La Sayona´´
Una historia venezolana.
Cuenta la historia que hace mucho tiempo, vivía una mujer muy hermosa, llamada melisa. desde chiquita melisa había sido muy celosa.
melisa creció, y se casó con un maravilloso hombre quien era incapaz de herir a nadie.
pronto tuvieron un hermoso hijo.
pero en su pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego que se enloquecía por ella. este la espiaba cada día mientras ella nadaba desnuda en el río, hasta que ella un día lo descubrió.
¿qué haces aquí espiándome?, de ti me lo podía esperar.
a lo que este contesto.
no, yo vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra, tu marido te esta traicionando con tu propia madre. algo totalmente incierto.
al oír esto melisa palideció de repente y salió corriendo hacia su casa. al llegar encontró a su esposo y a su hijo, llena de celos, prendió fuego a su propia casa en la cual se encontraba su esposo y su bebe de 9 meses, desde lejos se podían escuchaban los llantos del bebé y los gritos del esposo pero para cuando llegaron los vecinos ya era demasiado tarde.
mientras los vecinos se lamentaban melisa ya había llegado a casa de su mamá, a la cual le contó lo que había hecho y porque lo hizo, la madre horrorizada diciéndole que ella no la había traicionado mientras huía hacia el patio, pero no pudo escapar y melisa la atacó con un machete dándole tres cuchillazos en el vientre, ésta antes de morir dijo: jamás te mentí, y tu cometiste el peor pecado, matar, pero yo te condeno sayona.
desde entonces se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro.
pero no lo hagan porque al hacerlo verán su espectral rostro, el rostro de la propia muerte y si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto hacer que se caigan por un barranco o cualquier otra horrenda muerte.
Pintado de sangre
Cuenta la leyenda , que hace mucho tiempo habia un payaso llamado "Morfy" que vivia en misiones (Argentina) y alegraba a todo el pueblo . Tenia una hija de aproximadamente unos 5 años y habia perdido a su mujer en el parto , por una imprudencia del medico.
Un dia al regresar a su casa despues de dar su funcion cotidiana, descubre a su hija tirada en el suelo del comedor , muerta por un ataque de asma.
Desde ese dia el payaso dejo de sonreir y andaba por el pueblo , como un muerto en vida.
Se encerro en su casa y no volvio a salir jamas.
Al cabo de 2 meses empezaron a desaparecer varios chicos del pueblo y todas las culpas recaian en el payaso. Un grupo de vecinos fueron a la casa del payaso y derribaron la puerta, y encontraron los cuerpos sin vida de las criaturas , pero no encontraron rastro del payaso. entonces sacaron los cuerpos mutilados de los niños e incendiaron la casa, con la escusa de que estaba maldita. Solo quedo de la casa un cuadro con la cara endemoniada de un payaso riendose , que fue enterrada en ese mismo lugar. Se dice que los dias de tormenta se forma una nube negra con forma de payaso sobre donde fue enterrado el cuadro y siempre muere un niño a causa de asma. De el payaso nunca se supo mas nada , ni se ha encontrado el cuerpo.
La llorona
La leyenda de la llorona es 100% y orgullosamente mexicana, que ha prevalecido de generación en generación desde la época de la colonia hasta nuestros días, el origen de los hechos de esta leyenda es desconocido y con el pasar del tiempo se van cambiando las versiones, pero todas coinciden en lo mismo; “una mujer de vestido blanco que vaga por las orillas de los ríos y los cementerios, llorando su condena por haber cometido el peor de los pecados”.
La llorona
A principios del siglo xvii existió en la ciudad de durango una hermosa mujer de nombre doña susana de leyva y borja, cuya extraordinaria belleza tenía deslumbrados a todos los jóvenes de la ciudad que la cortejaban incesantemente y deseaban correspondencia a su amor. La dama que pisaba los veinte abriles, era consciente de su singular hermosura y con desdén poco usado descorazonaba a sus admiradores.
Por esos años llegó a estos lugares, proveniente de la capital de la nueva españa, don gilberto hernández y rubio de martínez y nevárez, joven apuesto y elegante, de rancio abolengo y noble linaje, caballero de la orden de santiago y oidor del santo oficio, quien cabalgando un corcel negro de pura sangre, se encontró con doña susana precisamente en la plaza mayor frente a la catedral, lo que ahora es la plaza de armas. al contemplar el caballero la belleza única de doña susana, bajó de su caballo y extendió su capa sobre el piso para que pisara sobre ella la mujer del relato.
El hecho y los decires del noble origen de don gilberto, impresionaron a la dama que correspondió con femenil sonrisa a la gallarda acción del joven pretendiente. El noviazgo se formalizó, pero al advertirlo don pedro de leyva y quirino, padre de la muchacha, la reprendió severamente prohibiéndole de manera terminante toda pretensión de matrimonio con un hombre español de sangre pura. aunque la joven exigió las razones de tal prohibición, don pedro se concretó a contestar:
"no tengo por qué darte explicaciones ni se las daré a nadie, simplemente es una orden que debes cumplir."
Doña susana se encontraba perdidamente enamorada de don gilberto, razón por la que optó por huir en brazos de su amado una noche oscura y lluviosa. En las afueras de la ciudad el enamorado improvisó una casa de campo, situada más o menos en lo que ahora es el crucero de las calles negrete y regato, donde estableció su nido de amor con la encantadora dama.
El tiempo pasó y pronto la pareja en amasiato procreó tres hijos que eran el encanto de la madre, quien frecuentemente le pedía al varón legalizar la unión marital para poder dar nombre sin afrenta a sus tres vástagos. don gilberto como única respuesta, solamente le daba un beso ala amada y le ponía en sus manos algunas monedas de oro. Un domingo, cuando la mujer asistía a misa al templo mayor de la ciudad, después del evangelio escuchó correr las amonestaciones, en las que el cura con voz serena anunció:
"la noble señorita doña marcela jiménez de alanís y ballesteros se propone contraer matrimonio con don gilberto hernández y rubio de martínez y nevárez, caballero de la orden de santiago y oidor del santo oficio... etc."
Doña susana no creía lo que escuchaba, al mismo tiempo que todas las miradas de la concurrencia se concentraron en su persona y los cuchicheos en coro la señalaban burlonamente. Al salir del templo, tomó un coche y ordenó al cochero conducirla a casa de don gilberto, situada en ese tiempo más o menos en lo que ahora es la calle de hidalgo entre pino y cinco de febrero. No le reclamó la traición, solamente le pidió que no la abandonara a ella por sus hijos, que siguiera sosteniendo a quienes eran de su sangre.
El hombre iracundo le dijo:
"No vuelvas a cruzarte en mi camino, eres indigna de mi linaje… tú eres una mestiza… hija de una india indeseable. tu padre hizo mal en darte el nombre que no mereces."
Le dio un golpe con la pesada bota, cuando la mujer postrada de rodillas lo abrazaba de las piernas implorándole su protección. La mujer rodó por el suelo, humillada y herida en lo más profundo de la dignidad humana. Dos domingos después, cuando los esponsales se realizaban con toda elegancia y solemnidad, en el preciso momento en que el sacerdote pedía a los contrayentes que manifestaran su voluntad para la unión, una dama elegante se acercó discretamente a la pareja y simulando que pretendía colocar el lazo, sepultó en repetidas ocasiones un afilado puñal sobre el pecho y espalda del novio y la novia, que cayeron pesadamente sobre el suelo, bañados en sangre. La mujer se escurrió entre la confundida multitud, salió del templo y enloquecida corrió por la calle hasta llegar a su casa. tanto por el rencor del despecho, como porque sabía lo que le esperaba ante el tribunal del santo oficio, doña susana llegó a su casa, tomó a sus tres hijos y, antes de ser aprehendida por el alguacil y su gente, corrió rumbo al poniente tratando de ocultarse de la justicia.
No avanzó mucho, cuando llegó al arroyo entonces caudaloso, lo que ahora es la acequia grande, los perseguidores casi le dan alcance y en supremo intento de protesta contra las absurdas costumbres de la sociedad de la época, la mujer enloquecida degolló a sus hijos, los arrojó al arroyo y sepultándose la daga en el corazón puso fin a la quíntuple tragedia.
la ciudad entera enmudeció por lo ocurrido y, al anochecer de esa tarde de mayo en plenilunio, escuchó asombrada el aterrador lamento:
''¡aaaaayyy! ¡aaaaayyy! ¡miiiis hijooooos! ¿¡donde están mis hijos!? ¡aaaaayyy!''
el llanto recorrió toda la calle que ahora es negrete, y desde ese tiempo por más de dos siglos se llamó calle de la llorona. Hoy en dia la llorona se roba a los niños que sean descuidados (Bueno, eso se dice aqui en Mexico jeje).
Ya que la mayoria de la comunidad taringuera consiste de personas argentinas, ¿Por que no darles un video de nuestro querido Dross? Y si HORA DEL VIDEO.