Porque el cigarro produce cancer?
Polonio-210 en el tabaco
En 1964 se publicó que el Polonio-210 era un ingrediente del humo del tabaco. El Polonio-210 emite radiación alfa que es una de las formas de radiación carcinógena. Experimentos con animales mostraron que la inhalación de humo de tabaco era una causa de cáncer de pulmón en animales.
Se cree que el Polonio-210 se deposita en las bifurcaciones bronquiales, resultando que hay dosis sustanciales de radiación alfa en los lugares donde los carcinomas aparecen con frecuencia.
La radiación alfa también se ha demostrado que induce caminos de señales en células que no están directamente expuestas (el llamado efecto transeúnte).
Las concentraciones medias de Polonio-210 en el tejido de los fumadores se han observado que son más del doble que las de los no-fumadores. Se calcula que los fumadores de 1,5 cajetillas (30 cigarrillos) diarias están expuestos a tanta radiación como si fueran sometidos a 300 radiografías al año.
Se ha calculado que el Polonio-210 es responsable del 1% de todos los cánceres de pulmón de los Estados Unidos. Como cada año se calcula que 162460 muertes en Estados Unidos y 1,3 millones de muertes en todo el mundo son atribuibles al cáncer de pulmón, el Polonio-210 puede ser el responsable cada año de más de 1600 muertes en los Estados Unidos y 11700 en todo el mundo. Aunque la atmósfera contiene Polonio-210 proveniente del Radio-226 naturalmente presente en la corteza terrestre, la mayoría del Polonio-210 en las plantas de tabaco probablemente viene de los fertilizantes con alto contenido en fosfatos que se usan en las cosechas de tabaco.
Los cultivadores de tabaco de los países desarrollados usan fundamentalmente fertilizantes manufacturados con alto contenido en fosfatos producidos a partir del mineral apatita, que contiene Radio-226 y radioisótopos descendientes como el Plomo-210 y el Polonio-210 . La cosecha de tabaco tiene la particularidad de que su aroma depende de la reducción de nitrógeno, que ocurre con la aplicación repetida de fertilizantes con alto contenido en fosfatos.
Cuanto mayor sea el contenido de fosfatos en el fertilizante, mayor será la concentración de Polonio-210 en la planta de tabaco. El tabaco cultivado en algunos países en vías de desarrollo contiene aproximadamente un tercio menos de radiactividad que el tabaco cultivado en los países desarrollados. La radiactividad del tabaco cultivado en los Estados Unidos ha crecido con los años. Cuando para las cosechas de tabaco se usan fertilizantes de alto contenido en fosfatos, el Polonio-210 es absorbido por las raíces de la planta.
El Polonio-210 también se deposita en la superficie de las hojas del tabaco, en unos pelillos pegajosos, que aglutinan las partículas de polvo radiactivo generadas durante la aplicación de los fertilizantes. Se cree que el 210Po se encapsula con fosfato de calcio y Plomo-210 en partículas radiactivas insolubles, que más adelante se transfieren directamente al humo de tabaco que es inhalado dentro de los pulmones del fumador.
Además, el polonio 210 es soluble y circula por el cuerpo a todos los tejidos y células a niveles mucho más altos que los procedentes del radón residencial. La prueba es que puede encontrarse en la sangre y orina de los fumadores. El polonio 210 circulante provoca daños genéticos y muerte temprana por enfermedades que recuerdan a los anteriores pioneros radiológicos: cáncer de hígado y de vesícula, úlcera estomacal. Leucemia, cirrosis del hígado y enfermedades cardiovasculares.
EL cirujano general C. Everett Koop declaró que la radioactividad, y no el alquitrán, es la responsable del 90% de todos los cánceres de pulmón atribuidos al tabaco. El Centro para Control de Enfermedades concluyó que “los americanos están expuestos a muchas más radiaciones procedentes del humo del tabaco que de cualquier otra fuente”.
Polonio-210 en el tabaco
En 1964 se publicó que el Polonio-210 era un ingrediente del humo del tabaco. El Polonio-210 emite radiación alfa que es una de las formas de radiación carcinógena. Experimentos con animales mostraron que la inhalación de humo de tabaco era una causa de cáncer de pulmón en animales.
Se cree que el Polonio-210 se deposita en las bifurcaciones bronquiales, resultando que hay dosis sustanciales de radiación alfa en los lugares donde los carcinomas aparecen con frecuencia.
La radiación alfa también se ha demostrado que induce caminos de señales en células que no están directamente expuestas (el llamado efecto transeúnte).
Las concentraciones medias de Polonio-210 en el tejido de los fumadores se han observado que son más del doble que las de los no-fumadores. Se calcula que los fumadores de 1,5 cajetillas (30 cigarrillos) diarias están expuestos a tanta radiación como si fueran sometidos a 300 radiografías al año.
Se ha calculado que el Polonio-210 es responsable del 1% de todos los cánceres de pulmón de los Estados Unidos. Como cada año se calcula que 162460 muertes en Estados Unidos y 1,3 millones de muertes en todo el mundo son atribuibles al cáncer de pulmón, el Polonio-210 puede ser el responsable cada año de más de 1600 muertes en los Estados Unidos y 11700 en todo el mundo. Aunque la atmósfera contiene Polonio-210 proveniente del Radio-226 naturalmente presente en la corteza terrestre, la mayoría del Polonio-210 en las plantas de tabaco probablemente viene de los fertilizantes con alto contenido en fosfatos que se usan en las cosechas de tabaco.
Los cultivadores de tabaco de los países desarrollados usan fundamentalmente fertilizantes manufacturados con alto contenido en fosfatos producidos a partir del mineral apatita, que contiene Radio-226 y radioisótopos descendientes como el Plomo-210 y el Polonio-210 . La cosecha de tabaco tiene la particularidad de que su aroma depende de la reducción de nitrógeno, que ocurre con la aplicación repetida de fertilizantes con alto contenido en fosfatos.
Cuanto mayor sea el contenido de fosfatos en el fertilizante, mayor será la concentración de Polonio-210 en la planta de tabaco. El tabaco cultivado en algunos países en vías de desarrollo contiene aproximadamente un tercio menos de radiactividad que el tabaco cultivado en los países desarrollados. La radiactividad del tabaco cultivado en los Estados Unidos ha crecido con los años. Cuando para las cosechas de tabaco se usan fertilizantes de alto contenido en fosfatos, el Polonio-210 es absorbido por las raíces de la planta.
El Polonio-210 también se deposita en la superficie de las hojas del tabaco, en unos pelillos pegajosos, que aglutinan las partículas de polvo radiactivo generadas durante la aplicación de los fertilizantes. Se cree que el 210Po se encapsula con fosfato de calcio y Plomo-210 en partículas radiactivas insolubles, que más adelante se transfieren directamente al humo de tabaco que es inhalado dentro de los pulmones del fumador.
Además, el polonio 210 es soluble y circula por el cuerpo a todos los tejidos y células a niveles mucho más altos que los procedentes del radón residencial. La prueba es que puede encontrarse en la sangre y orina de los fumadores. El polonio 210 circulante provoca daños genéticos y muerte temprana por enfermedades que recuerdan a los anteriores pioneros radiológicos: cáncer de hígado y de vesícula, úlcera estomacal. Leucemia, cirrosis del hígado y enfermedades cardiovasculares.
EL cirujano general C. Everett Koop declaró que la radioactividad, y no el alquitrán, es la responsable del 90% de todos los cánceres de pulmón atribuidos al tabaco. El Centro para Control de Enfermedades concluyó que “los americanos están expuestos a muchas más radiaciones procedentes del humo del tabaco que de cualquier otra fuente”.