InicioReviews22 de Mayo de 1810 Cabildo Abierto

22 de Mayo de 1810 Cabildo Abierto

Reviews5/22/2014
El 22 de mayo de 1810, presionado por los criollos liderados por Cornelio Saavedra y Manuel Belgrano, y sin contar con el apoyo de las milicias, el virrey Cisneros convocó la reunión de un Cabildo Abierto.
22 de Mayo de 1810 Cabildo Abierto

El objetivo de la reunión era tomar una decisión sobre la continuidad en el cargo del Virrey, ante los sucesos acontecidos en España, ya que el Rey, Fernando VII, estaba prisionero de los franceses y por lo tanto, Cisneros no tenía referente en la toma de sus decisiones, ya que él ejecutaba las órdenes provenientes de la Metrópoli, cuyo mando estaba acéfalo.

El derecho español, preveía como legítima la reunión de un Cabildo Abierto, ya que estaba establecido que cuando se producía la vacancia del trono, la soberanía volvía al Cabildo, organismo que representaba al pueblo.

En el Cabildo Abierto se reunían los vecinos, que debían cumplir una serie de requisitos para ser considerados tales. Se debía tener casa poblada, armas y caballo y su residencia debía datar de una serie de años, sin ausencias, ya que en tal caso se debía dejar a algún hombre con condiciones similares en su reemplazo, debiendo cada vecino contribuir a la defensa de la ciudad. Como beneficios contaban con franquicias y permisos comerciales y del sistema de encomiendas, pudiendo desempeñar cargos en el Cabildo, previa petición y aprobación que se hacía constar en un libro.

A la sesión concurrieron 56 militares, 4 marinos, 18 alcaldes de barrio, 24 clérigos, 20 abogados, 4 escribanos, 4 médicos, 2 miembros de la audiencia, 2 miembros del Consulado, 13 funcionarios, 46 comerciantes, 18 vecinos y 15 personas sin calificación. Totalizaron 251 concurrentes, a pesar de que se proyectaron 600 invitaciones, que se vieron reducidas por vía de selección a 450, y por presión de los criollos, muchos concurrentes se vieron imposibilitados de acceder a la Plaza.

La votación se realizó en forma pública. Por la destitución del virrey Cisneros, se expresaron 162 votos y 64 por su continuidad, cuyo recuento por lo avanzado de la hora se realizó el 23 de mayo.

La fórmula más votada fue la de entregar el mando al Cabildo de la capital, quien establecería el modo de designación de una Junta, posición que coincidía con la opinión de Cornelio Saavedra.

El 23 de mayo ya había sido recibido a las 0 horas, cuando finalizó el cabildo abierto del 22 de mayo, el que había quedado trunco, ya que ante la hora avanzada el Cabildo aprovechó para dejar el recuento de votos para el día siguiente.

Habiendo dormido poco, los cabildantes ya estaban en el cabildo a las 9 de la mañana, y decidieron citar a las tres de la tarde a quienes debían ir a firmar el acta del cabildo abierto. Lo más importante era el escrutinio de los votos, pero el Cabildo comete fraude, y no le presta atención a la mayoría.
Toda la tarde estuvieron armando esta junta, por lo que la gente comienza a intranquilizarse porque no se hacía público lo decidido en el cabildo abierto del 22 de mayo. Ya la gente se había reunido en la plaza y en las calles.

Así es que Saavedra y Belgrano acuden al Cabildo para dar a conocer el descontento de la gente por la desinformación. La gente quiere que se haga pública la destitución del virrey. Toda la ciudad sabía que la mayoría había votado eso.

Entonces allí se enteran los dos revolucionarios que la demora es porque también se quiere anunciar la composición de la junta. Los dos rechazan formar parte inmediatamente, y aconsejan que se de a conocer la destitución de Cisneros, y que se deje para el día siguiente lo demás. Sin dejar de advertir que no se van a aceptar ninguno de los nombres elegidos para formar la junta, porque la gente no los quiere.

Como la gente no paraba de pedir información, el Cabildo publicó el bando dando a conocer que Cisneros ya no es más el virrey, antes pidiéndole permiso a este. Pero el Cabildo tenía todo bien planeado, antes de publicar el bando prohíben al administrador de correos que deje salir comunicaciones hasta nuevo aviso. O sea, no querían que se supiera en otros lados sobre la deposición de Cisneros.

A las tres de la tarde se realizó la ceremonia de juramento. Cisneros dio un pequeño discurso, y fueron todos luego hacia el Fuerte (hoy la casa Rosada). Los acompañó un repique de campanas y de salvas de artillería. Se saludaba con todos los lujos a una junta que nadie quería.

La gente no estaba conforme con que Cisneros siguiese a cargo del gobierno. Los revolucionarios volvieron a reunirse en la casa de Nicolás Rodríguez Peña y en el cuartel de patricios también los griteríos eran grandes.

Tanto era el descontento por toda la ciudad, que la junta terminó por renunciar a las 20 horas, y la envió al Cabildo. Los cabildantes no esperaban para nada algo así, y dijeron que tomarían en consideración la renuncia al día siguiente.

Así empezó la Revolución de Mayo. Los criollos revolucionarios dejaron de ser tímidos, y de ir por las vías correctas solicitando renuncias, y demás. Decidieron que había que tomar acción. Buenos Aires era una reunión revolucionaria gigante, se podría decir, ya que en cada café, en cada esquina y en cada hogar, habían reuniones discutiendo qué hacer.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

c
caraya2009🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts57
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.