Este post tratara sobre algunos de los muchos Críptidos de Africa, centralizando en los de aspecto Dinosaurio.
Kongomato:
Las diferentes tribus nativas de África comparten un temor en común, y muchos pescadores cuentan el mismo relato tras ser atacados por una criatura similar a un Pterosaurio, un dinosaurio volador extinto hace millones de años, que destruye sus botes. Esta es la leyenda del Kongamato, término que significa rompedor de botes. La falta de evidencias fotográficas, de vídeo e incluso de huesos o huellas parece desmentir su existencia. Pero las heridas de sus víctimas y los testigos son cientos a los largo de años.
Kasai Rex:
Kasai rex es un animal pseudocríptido africano que se afirma sería un dinosaurio carnívoro que sobrevivió hasta nuestros días.
Era rojizo de color, con franjas negruzcas y tenía un largo morro con numerosos dientes
Inkanyamba:
El Inkanyamba es una serpiente legendaria que se dice vive en un área de la cascada del lago en los bosques del norte cerca de Pietermaritzburg con mayor frecuencia en la base de la cascada Howick,Sudáfrica. Las tribus zulúes de la zona creen que es una serpiente de gran tamaño con una cabeza de caballo. Es más activa en los meses de verano, se cree que la ira del Inkanyamba producen la temporada de tormentas.
Criptógrafos han sugerido que podría ser una forma de anguila, aumentada por el mito local, aunque tambien se le es visto como una especie extinta de dinosaurio.
Mokèle Mbèmbé:
El Mokèle-mbèmbé (en lingala "el que detiene los ríos"
, también conocido comombulu-embembe en Camerún, nyamala y amali en Gabón, es una bestia común de la mitología de varias culturas del África Central; principalmente pigmeos. Mayoritariamente se la ubica en los pantanos del río Likouala-aux-Herbes en la República Popular del Congo. En la República Centroafricana recibe diversos nombres: los banziris le llaman songo, los bandas, badigui ("diablo acuático"
; en el distrito de Birao recibe el nombre de guanerú; en Baya se le llama diba.
Las historias sobre el Mokèlé-mbèmbé son aparentemente un antiguo componente de la tradición oral de varias tribus africanas, entre ellas la de los pigmeos. Los pescadores nativos muestran una especial aversión a ciertas zonas pantanosas en donde se cree que habita la criatura, en vista de su presunta habilidad para cazar humanos.
La creencia popular y todavía algunos pocos criptozoólogos, relacionan al animal con el Monstruo del lago Ness, o algún tipo de dinosaurio, una reliquia viviente posiblemente del clado sauropoda que habría sobrevivido la extinción del Cretácico debido a condiciones sui generis de la cuenca del Congo.
Emela Ntouka:
El emela-ntouka (en congolés "matador de elefantes"
, es un animal mítico en la cultura de las tribus pigmeas del África Central.
Del tamaño de un elefante y color verde pálido, su descripción general recuerda superficialmente a la de un rinoceronte, incluyendo un cuerno (de marfil) de unos dos metros de largo. Su enorme cuerpo está sostenido por cuatro gruesas patas cortas y posee una cola similar a la de los cocodrilos. Sus mandíbulas están armadas con largos y afilados dientes de forma triangular.
El emela-ntouka es muy temido por los aborígenes, quienes afirman que suele cazar y devorar humanos. También enfrenta elefantes, a quienes atraviesa con su afilado cuerno para luego dejarlos desangrarse.
Los mitos coinciden en situar al animal en los vastos terrenos pantanosos que conforman la cuenca del Río Congo. Es, por lo tanto, de naturaleza anfibia o reptil. Las historias coinciden al afirmar que rara vez se lo encuentra reunido en grupos: se lo considera un cazador solitario.
Ngoubou:
El Ngoubou es un pseudocríptido presuntamente avistado por indígenas africanos en la sabana de Camerún.
Es descrito como una criatura con seis cuernos en la cabeza y uno en la trompa, aunque del tamaño de un buey, que embiste y mata elefantes pero no se los come. El nombre es el usado en la zona para designar a un rinoceronte en la lengua nativa, pero algunos criptozoólogos postulan que no está basado en un rinoceronte por sus características de reptil que según ellos, lo asemejan más a un Styracosaurus; aunque se le asocia con el Emela-ntouka, otro críptido africano, pero cuyo tamaño se dice sería casi el de un elefante.
En noviembre del 2000, William Gibbons y David Wetzel, realizaron una expedición al Congo en busca de Mokèlé-mbèmbé (un críptido que ellos describen que sería similar a un saurópodo); y reportaron que existiría supuestamente el mito del Ngoubou entre los nativos de Camerún.
Mahamba:
El Mahamba es un críptido que se rumorea habita en el Lago Kikouala y la región pantanosa de la República Democrática del Congo. Se cree que es un gigantesco cocodrilo con un tamaño de hasta 15 metros, y se especula que puede inclusive ser un descendiente de agua fresca del mosasaurus. Los aborígenes Bobangi cuentan que este animal no es como ningún otro, y solo lo comparan con los "Nkoli", cocodrilos; porque es lo más cercano a la bestia. Se reporta que el Mahamba también ataca canoas y botes pesqueros.
Mbielu-Mbielu-Mbielu:
Mbielu-Mbielu-Mbielu es un pseudocríptido reptilesco visto en el Congo. Es pacífico y herbívoro y usualmente en la criptozoología se le asoció con un dinosaurio viviente de la familia estegosaurio, particularmente un Kentrosaurus, un gigantesco reptil con aletas en la espalda.
Sólo existen algunos supuestos avistamientos del Mbielu-Mbielu-Mbielu en las aldeas de Bounila y Ebolo que fueron investigados por el criptozoólogo Roy Mackal durante su expedición de búsquedad de Mokèlé-mbèmbé.
Kongomato:
Las diferentes tribus nativas de África comparten un temor en común, y muchos pescadores cuentan el mismo relato tras ser atacados por una criatura similar a un Pterosaurio, un dinosaurio volador extinto hace millones de años, que destruye sus botes. Esta es la leyenda del Kongamato, término que significa rompedor de botes. La falta de evidencias fotográficas, de vídeo e incluso de huesos o huellas parece desmentir su existencia. Pero las heridas de sus víctimas y los testigos son cientos a los largo de años.
Kasai Rex:
Kasai rex es un animal pseudocríptido africano que se afirma sería un dinosaurio carnívoro que sobrevivió hasta nuestros días.
Era rojizo de color, con franjas negruzcas y tenía un largo morro con numerosos dientes
Inkanyamba:
El Inkanyamba es una serpiente legendaria que se dice vive en un área de la cascada del lago en los bosques del norte cerca de Pietermaritzburg con mayor frecuencia en la base de la cascada Howick,Sudáfrica. Las tribus zulúes de la zona creen que es una serpiente de gran tamaño con una cabeza de caballo. Es más activa en los meses de verano, se cree que la ira del Inkanyamba producen la temporada de tormentas.
Criptógrafos han sugerido que podría ser una forma de anguila, aumentada por el mito local, aunque tambien se le es visto como una especie extinta de dinosaurio.
Mokèle Mbèmbé:
El Mokèle-mbèmbé (en lingala "el que detiene los ríos"

, también conocido comombulu-embembe en Camerún, nyamala y amali en Gabón, es una bestia común de la mitología de varias culturas del África Central; principalmente pigmeos. Mayoritariamente se la ubica en los pantanos del río Likouala-aux-Herbes en la República Popular del Congo. En la República Centroafricana recibe diversos nombres: los banziris le llaman songo, los bandas, badigui ("diablo acuático"
; en el distrito de Birao recibe el nombre de guanerú; en Baya se le llama diba.
Las historias sobre el Mokèlé-mbèmbé son aparentemente un antiguo componente de la tradición oral de varias tribus africanas, entre ellas la de los pigmeos. Los pescadores nativos muestran una especial aversión a ciertas zonas pantanosas en donde se cree que habita la criatura, en vista de su presunta habilidad para cazar humanos.
La creencia popular y todavía algunos pocos criptozoólogos, relacionan al animal con el Monstruo del lago Ness, o algún tipo de dinosaurio, una reliquia viviente posiblemente del clado sauropoda que habría sobrevivido la extinción del Cretácico debido a condiciones sui generis de la cuenca del Congo.
Emela Ntouka:
El emela-ntouka (en congolés "matador de elefantes"

, es un animal mítico en la cultura de las tribus pigmeas del África Central.
Del tamaño de un elefante y color verde pálido, su descripción general recuerda superficialmente a la de un rinoceronte, incluyendo un cuerno (de marfil) de unos dos metros de largo. Su enorme cuerpo está sostenido por cuatro gruesas patas cortas y posee una cola similar a la de los cocodrilos. Sus mandíbulas están armadas con largos y afilados dientes de forma triangular.
El emela-ntouka es muy temido por los aborígenes, quienes afirman que suele cazar y devorar humanos. También enfrenta elefantes, a quienes atraviesa con su afilado cuerno para luego dejarlos desangrarse.
Los mitos coinciden en situar al animal en los vastos terrenos pantanosos que conforman la cuenca del Río Congo. Es, por lo tanto, de naturaleza anfibia o reptil. Las historias coinciden al afirmar que rara vez se lo encuentra reunido en grupos: se lo considera un cazador solitario.
Ngoubou:
El Ngoubou es un pseudocríptido presuntamente avistado por indígenas africanos en la sabana de Camerún.
Es descrito como una criatura con seis cuernos en la cabeza y uno en la trompa, aunque del tamaño de un buey, que embiste y mata elefantes pero no se los come. El nombre es el usado en la zona para designar a un rinoceronte en la lengua nativa, pero algunos criptozoólogos postulan que no está basado en un rinoceronte por sus características de reptil que según ellos, lo asemejan más a un Styracosaurus; aunque se le asocia con el Emela-ntouka, otro críptido africano, pero cuyo tamaño se dice sería casi el de un elefante.
En noviembre del 2000, William Gibbons y David Wetzel, realizaron una expedición al Congo en busca de Mokèlé-mbèmbé (un críptido que ellos describen que sería similar a un saurópodo); y reportaron que existiría supuestamente el mito del Ngoubou entre los nativos de Camerún.
Mahamba:
El Mahamba es un críptido que se rumorea habita en el Lago Kikouala y la región pantanosa de la República Democrática del Congo. Se cree que es un gigantesco cocodrilo con un tamaño de hasta 15 metros, y se especula que puede inclusive ser un descendiente de agua fresca del mosasaurus. Los aborígenes Bobangi cuentan que este animal no es como ningún otro, y solo lo comparan con los "Nkoli", cocodrilos; porque es lo más cercano a la bestia. Se reporta que el Mahamba también ataca canoas y botes pesqueros.
Mbielu-Mbielu-Mbielu:
Mbielu-Mbielu-Mbielu es un pseudocríptido reptilesco visto en el Congo. Es pacífico y herbívoro y usualmente en la criptozoología se le asoció con un dinosaurio viviente de la familia estegosaurio, particularmente un Kentrosaurus, un gigantesco reptil con aletas en la espalda.
Sólo existen algunos supuestos avistamientos del Mbielu-Mbielu-Mbielu en las aldeas de Bounila y Ebolo que fueron investigados por el criptozoólogo Roy Mackal durante su expedición de búsquedad de Mokèlé-mbèmbé.