AMD Fusion E-350
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Las APUs (Accelerated Processing Unit) de las series E y C están destinadas a netbooks y sobremesas de bajo coste. Se trata del primer paso de AMD en su estrategia de ofrecer al mercado una nueva generación de productos que representan la evolución lógica del clásico procesador, integrando ahora sobre un mismo encapsulado la CPU, el motor gráfico, el controlador de memoria y algunas funciones adicionales.
El objetivo es sencillo: implementar en el mínimo espacio y con el menor consumo posible, un único chip capaz de cubrir las necesidades de los usuarios en cálculo y aceleración gráfica para disfrutar de la interfaz Aero de Windows, visualizar vídeos de alta calidad, disfrutar de las últimas aplicaciones de entretenimiento, etc.
Cuatro versiones diferentes
Antes de profundizar en nuestras pruebas, es importante conocer algunos detalles técnicos y las versiones existentes de esta plataforma. Así, por una parte tenemos la serie E con un consumo de 18 vatios y dos modelos disponibles: E-350 (doble núcleo y 1,6 GHz) y E-240 (un único núcleo y 1,5 GHz de reloj). En ambos casos se integran gráficas AMD Radeon HD 6310 con soporte para DirectX 11 dentro del mismo encapsulado.
La otra serie es la C, que se caracteriza por un consumo aún más reducido (9 vatios) y en la que también encontramos dos modelos: C-50 (doble núcleo y 1 GHz) y C-30 (un único núcleo y 1,2 GHz). Los dos integran AMD Radeon HD 6250 con soporte DirectX 11. Se reduce la potencia gráfca, pero sucede lo mismo con el consumo eléctrico.
Las nuevas APUs AMD Fusion integran en un mismo encapsulado la CPU, el motor gráfico y el controlador de memoria, reduciendo así consumo, tamaño y costes
Lo que se mantiene idéntico para todos los modelos son los 64 Kbytes de caché L1 y 512 Kbytes de caché L2 para cada núcleo. Además, dado que dentro del propio chip se integra el controlador de memoria y otras funciones típicas del northbridge de cualquier placa, esta APU ofrece soporte para memoria DDR3 de hasta 1.066 MHz (incluida la de bajo voltaje) e integra conjuntos de instrucciones específicas para virtualización y decodificación de vídeo por hardware.
La alternativa de MSI
Dicho lo anterior, hemos tenido en el Laboratorio una de las primeras placas mini-ITX en llegar a España basada en la plataforma AMD Fusion de bajo consumo (de nombre en clave Brazos). Se trata de una MSI E350IA-E45 (www.msi.es) que, como se intuye en la nomenclatura, incluye una APU AMD Fusion E-350.
Además de su reducido precio (126 €), lo más singular de la placa es el minúsculo tamaño de la APU, incluso menor que el del chipset Hudson M1, el southbrige de la placa que controla los puertos PCI-E, almacenamiento, teclado, USB, etc. También llama la atención el minúsculo ventilador y disipador de calor de la APU, que da una idea de la mínima disipación de calor que genera.
Dispone de dos puertos USB 3.0 y 4 USB 2.0, salida óptica de audio y S/PDIF, así como de conexión de vídeo VGA y HDMI. Eso sí, solo incluye dos bancos de memoria DIMM (con soporte de hasta 8 Gbytes), aunque cuenta con un slot PCI x16 (funcionando en modo x4) para instalar, por ejemplo, una gráfica más potente que la integrada en la APU.
Por formato y características es una solución ideal para construir equipos de salón, cuyo objetivo fundamental sea navegar por Internet o disfrutar de vídeo en HD, o sobremesas de bajo coste destinados básicamente a uso ofimático. Eso sí, muy pronto veremos llegar estas nuevas APUs al mundo de los portátiles, donde su principal baza será el reducido coste y sus prestaciones por vatio.
Una APU muy poco calurosa
Uno de los parámetros que hemos comprobado escrupulosamente ha sido la disipación de calor. Gracias a nuestro termómetro láser, pudimos constatar con asombro cómo el pequeño disipador de aluminio de la APU E-350 se mantenía en torno a 28-29 grados en espera, con Windows 7 cargado pero sin realizar operación alguna.
En el caso de someter al sistema a pruebas de alto consumo de CPU o GPU (como sucede con 3DMark 06) sí se apreciaba un progresivo aumento de la temperatura, aunque rara vez se superaban los 35 grados. Es algo sorprendente si comparamos la cifra con la del southbridge de la placa, un elemento que genera escasa disipación de calor en cualquier equipo y que ni siquiera cuenta con ventilador propio, que se mantuvo estable en torno a los 33-34 grados.
Posicionamiento respecto al mercado
Las nuevas AMD Fusion de bajo consumo de la serie E y C son la competencia natural de las CPUs Intel Atom y las GPUs NVIDIA Ion que en muchos casos las acompañan. A favor de la solución de AMD tenemos, sobre todo, un motor gráfico con una solvencia muy superior. A diferencia de lo que ocurre con los utilizados por Intel, este aporta un rendimiento en aceleración 3D, visualización de vídeo y decodificación en tiempo real muy superior.
Por ello, mientras que el nivel de rendimiento de la propia CPU está en línea con lo que logra el Atom de Intel (quizá algo por debajo en ciertos benchmarks), el sistema gráfico inclina la balanza a favor de AMD si analizamos las prestaciones en global (como hace PCMark Vantage), ya que hoy día contar con un motor gráfico medianamente potente es básico incluso para disfrutar de la propia interfaz de Windows 7.
Con ello, demuestra ser una solución ideal para el segmento de los netbooks y los portátiles híbridos (a caballo entre los portátiles convencionales y los netbooks). Esta clase de equipos siempre ha adolecido de un escaso nivel gráfico, con lo que las nuevas APUs de AMD Fusion son una alternativa muy interesante. Son económicas (como demuestra la placa analizada), tienen un consumo moderado y una disipación de calor mínima.
En teoría, el consumo exclusivo de la APU ronda los 18 vatios según las especificaciones, cifra a la que hay que sumar necesidades energéticas de otros elementos de la placa, como la RAM, el southbridge y demás componentes.