La tribu de los Sambia
La tribu de los Sambia, de Papúa Nueva Guinea creen que el semen es muy importante para la vida humana . Por eso que debe circular entre hombres y mujeres de manera muy cuidadosa. Los sambia, tanto hombres como mujeres, creen que nacen con un órgano interno llamado tingu que esconde su esencia sexual. El tingu de los hombres nace seco, y es durante la niñez y la adolescencia cuando el órgano adquiere la habilidad de producir semen mediante ciertas técnicas que lleva años poner en práctica.
A la edad de 7 a 10 años, los sambia son apartados de sus madres y llevados a una casa para hombre en el poblado, donde vivirán durante los 10 años siguientes. Allí aprenderán a el acto clave para asegurar su madurez : felaciones regulares a otros jóvenes de entre 14 a 18 años. La principal razón de éste práctica de iniciación es que el semen de los mayores fortalecerá a los jóvenes. Sólo cuando hayan pasado la mayor parte del proceso, cuando tengan un tingu que funciones correctamente y hayan aprendido los muchos secretos de los hombres, los jóvenes estarán listos para aventurarse en el excitante y peligroso mundo del sexo femenino.

Después de practicar felaciones varias veces en semana durante años, a los 13 o 14 años los chicos maduran tanto física como sexualmente. Sus músculos se desarrollan, se hacen fuertes y sus órganos genitales crecen; ¡ésta es la prueba para los sambia de que lo que hacen funciona!
Pero no es hasta 3 o 4 años después cuando los chicos, a la edad de 17-18, que están listos para casarse. La pareja de jóvenes no viven juntos durante un tiempo, si no que el chico sigue viviendo en la casa de los hombres y ella en la de su familia. Sólo se encuentran regularmente para practicar sexo oral, y la esposa se traga el semen del esposo para fortalecerse. Durante esta primera etapa del matrimonio, los hombres también reciben sexo oral de otros hombres más jóvenes, por lo que es un periodo de bisexualidad para ellos.
En la segunda etapa del matrimonio, la pareja se mudan a vivir juntos y tienen su primera experiencia sexual con coito. No es hasta entonces que el hombre se considera lo suficientemente experimentado y fuerte para poder procrear. A partir de ese momento, los hombres no pueden recibir sexo oral de otros hombres. Se considera que sus genitales estarán demasiado contaminados por el sexo con las mujeres como para ser seguro para los otros hombres otra vez.