Un cazador de Santiago del Estero que agazapado aguardaba a un conejo, sufrió ayer graves heridas en los genitales, en un confuso hecho ocurrido en Upianita, departamento Silípica.
El episodio sobrevino a la siesta y la víctima fue identificada como Oscar Fernando Figueroa, mayor de edad, domiciliado en calle Milburg casi Maipú de la ciudad capital.
De acuerdo con la investigación iniciada por la Seccional Séptima, aunque luego derivada a la Comisaría 37 de Árraga, Figueroa es un avezado cazador que en la víspera arribó a Upianita junto a un amigo. Ambos se trasladaron a la casa de la prima de Figueroa, Nélida Silva.
A la siesta, el dúo partió hacia el monte en busca de conejos, palomas, perdices y quirquinchos. Figueroa llevaba un revólver calibre 22, marca Rossi.
Nadie sabe cómo ni porqué, cerca del cementerio local, Figueroa sufrió un disparo en los genitales, al parecer producto de una maniobra aún no dilucidada. Sí trascendió que al verlo tirado en el piso, perdiendo mucha sangre, su acompañante se habría alejado del lugar, a causa del miedo o en busca de ayuda que nunca logró.
Minutos después, al pasar por el lugar un vecino descubrió a Figueroa herido y solo.
El hombre informó a Silva lo ocurrido y ésta alertó al personal del Sease.
Anoche, Figueroa fue asistido en el Hospital Regional e intervenido quirúrgicamente.
Extraoficialmente, se supo que los médicos ya le extrajeron el plomo que tenía instalado en los genitales y ahora iniciaron un tratamiento en procura de lograr la cicatrización total y la evolución de tamaña herida, caracterizada por una zona muy sensible.
En forma paralela, los investigadores se aprestan a entregar el arma a efectivos de la División Criminalística para que sea peritada y establezcan las posibles causas del accidente. Pobre