El juego aborda múltiples temas políticos, incluyendo pero no limitándose al racismo, la dicotomía estado/iglesia y la re significación de personajes históricos, así como un análisis bastante detallado de la ciudad en la que transcurre la acción (Columbia) con profundas convicciones católicas extremistas que tomó parte en la rebelión Bóxer de China, luego de lo cual desapareció tanto de la faz de la tierra como de los archivos en todo el mundo. Esta escisión del resto del mundo provocó eventualmente una intensa guerra civil dentro de los confines de la ciudad, que eventualmente se definió en un conflicto de dos facciones: los Fundadores y los Vox Populi. Los Vox Populi son esclavos por ascendencia cuyo objetivo consiste en liberarse a sí mismos y a sus pares del yugo de los Fundadores. Se dividen en múltiples facciones que tratan de llevar a cabo este objetivo utilizando medios más o menos violentos. Los Fundadores, en cambio, representan a la burguesía, utilizando un sistema similar al de castas para justificar la esclavización de personas consideradas como “no puras. Este segundo grupo es el principal promotor de la política excepcionalista y es liderado por la figura mesiánica de Zachary Comstock.
