Todo empezó hace 2 años. Me llamo Andy; estaba en secundaria, ese iba a ser mi mejor año ya que me decidí a confesarle todo mi amor a la chica de mis sueños: Sara, la más linda de mi clase…
Me dirigí al patio de recreo con mis amigos. Éramos siempre los mismos.
-Hoy es el gran día -balbuceé mientras comía mi hamburguesa.
- Hablando de gran día... ¿estudiaste para la prueba? -dijo Ela, que se estaba sentada a mi lado.
¡Mierda! Estaba tan emocionado y nervioso por la propuesta que olvidé por completo el maldito examen… parece que es el comienzo de un largo y asqueroso día.
Después de presentar el examen el cual por obvias razones no iba a aprobar, el día se puso peor, me encontré cara a cara con el maldito bastardo de Patrick: uno de esos chicos que se cree lo mejor y mira a todos por sobre el hombro.
-Pero miren quién es… que pasa mariposa se te perdió tu novio -dijo entre risas. Yo era el único chico que no había tenido novia y "al parecer" eso te convierte en gay.
Patrick me dio un empujón y yo caí al piso como una plasta. Ela me ayudo a levantar y le lanzó una mirada asesina a Patrick.
-Pero que débil eres Andy, una chica te defiende -se echó a reír hasta que Ela lo calló de un puntapié en la canilla.
-¡¡AAAH!! -dijo retorciéndose– ¡¡¡Maldita perra me las vas a pagar!!!
No le dimos oportunidad y echamos a correr, nos escondimos detrás de la cafetería. No puedo creer que la niña más bajita de la clase tenga tanta fuerza. Ella era muy tierna y divertida; siempre sonreía, tenía una risa preciosa, era muy enérgica, pero en algunas ocasiones tenia fuertes discusiones con los chicos populares, siempre los odió. Se peinaba con el flequillo a un lado, tenía el cabello largo y liso siempre lo llevaba suelto, era de un hermoso castaño oscuro al igual que sus ojos, era pequeña de estatura.
-¿Estas bien? ¿Te duele algo…? -parecía preocupada
Con un gesto le hice saber que me encontraba perfecto.
-No entiendo porque te dejas fastidiar de esos maricas.
-Yo sólo quiero evitar problemas… además si Sara se entera que le pegué al chico que le gusta seguro me va a odiar.
-Dios… todo es por Sara. ¿Qué tiene esa zorra de especial?
-Di lo que quieras, ella para mi es el amor de mi vida.
Los días pasaron sin novedades y perdí el ánimo de confesar mi amor al saber la peor noticia de mi vida… El maldito de Patrick era ahora novio de Sara la vida puede ser peor...
2 meses después la escuela organizo una excursión al bosque a la cual mis padres me obligaron a ir. Nos separaron hombres de mujeres, las cabañas de las chicas estaban cerca del camino y la de los chicos del lado del rió.
Para mi pésima suerte uno de mis queridos compañeros de cabaña era el bastardo de Patrick.
Paso todo el día molestándome era insoportable así que decidí salir a dar una vuelta con la única persona con la que podía ser yo mismo, Ela, la fui a buscar a su cabaña tenía puesto el vestido azul rey de manga corta y encaje que mi madre le regalo el año pasado por su cumpleaños número 15.
Caminamos por la orilla del camino charlando de lo asquerosa que es la vida, nos adentramos un poco más en la parte “prohibida” de la zona de acampar y ya que mi suerte apesta, me encontré con Patrick y sus amigotes estaban al final del camino entre los arbustos, parecían estar fumando, tome a Ela del brazo y la arrastre hasta un arbusto antes que nos pillaran, no sabía cómo salir de allí si nos veían seguro nos mataban. Antes de poder hacer el mínimo movimiento Josh el amigo más grande y gordo me tomo de la camisa y a Ela del pelo.
-Miren esto sabía que habían ratas en el bosque- dijo entre una carcajada y nos arrojó al piso
-Maldito mastodonte- le grito Ela que intentaba pararse pero Julio la sentó de una patada
-Pero que boca tan sucia- dijo Patrick –parece que necesita modales- dijo tomándola por el pelo
Comenzó a apretarla duro ella seguía luchando, Patrick la empujo devuelta al piso le levanto el vestido y trato de jalar sus bragas pero ella le escupió en la cara lo que lo enfureció aun más, tomándola por el cuello y la levanto en el aire.
Trate de ayudarla pero me sujetaron por la espalda. Ela se sacudió tan fuerte que obligo a Patrick a soltarla, ella rápidamente le lanzó un puño que el detuvo con facilidad pero no vio venir una patada justo en las bolas. Mientras Patrick se retorcía en el suelo Josh se le lanzo a Ela mandándola de vuelta al piso tomo una roca y empezó a golpearla, Ela luchaba mientras gritaba de dolor; yo no podía hacer nada, las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos. Tras un golpe en de la roca sobre la frente de Ela un torrente de sangre comenzó a descender por su cara dejo de luchar, dejo de gritar, dejo este mundo…
Josh se paró de un salto y vio sus manos manchadas de sangre pude ver el cuerpo de Ela todo lleno de moretones y sangre su vestido lleno de sangre, Patrick se paró y al ver al Ela tirada echo una carcajada.
-Maldito como te atreves la acabas de matar-grite lo más fuerte que pude
Patrick se voltio y me dio un puño en el estomago
-Nadie tiene que enterarse de esto entiendes maldito. Josh lávate la sangre en el riachuelo y recuerden nada de esto paso o también terminaran como esa zorra-
Tenía tanto miedo que no dije nada y les ayude a mover el cuerpo hasta una zona apartada y cubrirlo con maleza Ela aún tenía los ojos abiertos, los cerré y le di una última mirada al cadáver. Regresamos a las cabañas y sentía que todos me miraban aunque no lo hacían esa noche no pude dormir aunque nadie parecía percatarse de que Ela no estaba.
A la mañana siguiente Margaret compañera de cabaña de Ela le informo a los maestros que Ela no había regresado, comenzaron a preguntarle a todo el mundo si la habían visto Patrick me miro y me susurro
-Más te vale no abrir la boca
Como nadie la había visto comenzamos a buscarla pero no la encontramos en cuestión de horas habían llegado los padres acompañados por la policía para iniciar la búsqueda, con la policía buscando era más difícil no estar nervioso, la policía busco día y noche hasta que llego al lugar donde abandonaos el cadáver pero no encontraron nada ni sangre ni rastro alguno de lo que paso ese día.
Pasaron meses y comencé a sentirme mejor ya no sentía culpa y decidí continuar con mi vida, borre el recuerdo de Ela de mi memoria no iba a dejar que eso me consumiera hice como si jamás en mi vida la hubiese conocido.
Un día lluvioso caminando de vuelta a casa por el parque me encontré con Patrick que estaba con sus amigotes
-Hola mariposita, que pasa te quedaste sólita princesa jajajajaja…-
los ignore y seguí caminando pero seguían insultándome, me enoje tanto que les devolví los insultos y terminamos a golpes me arrastraron a un lado apartado donde pensé que terminaría como Ela, pero en ese momento me encontré con el terror de frente cuando vi que la mano de Julio volaba y aterrizaba a mi lado.
Se oyó un grito y al voltear vi a quien creí muerta, con un machete en las manos llenas de sangre tenia puesta la misma ropa de aquella vez, se encontraba llena de maleza y con una sonrisa psicópata en la cara, se abalanzó sobre Patrick y sus amigos los decapito uno a uno en un abrir y cerrar de ojos pude ver como un tripero volaba a mi alrededor Ela escarbaba en los cuerpos sacando sus órganos mientras reía a carcajadas macabramente.
Cuando termino se giró lentamente en mi dirección con el corazón de Patrick en una mano, su aspecto era el de un cadáver algo pálida y aun tenia abiertas las heridas, aun escurrían sangre. Estaba empapada de sangre, se acercó lentamente y me sobo la mejilla, su mano estaba helada, su cuerpo era frió como un cadáver… mi cara se dibujó un gesto de horror que hizo que borrase la extraña sonrisa de sus labios incorporándose recogió el machete y me dio una mirada traviesa antes de desaparecer entre la lluvia mientras se reía como loca.
Corrí hacía mi casa lo más rápido que pude no mire hacia atrás ni un solo momento solo quería desaparecer. Entre a toda prisa, mis padres no estaban en casa, entre en mi habitación y cerré la puerta de un golpe. Suspire profundamente y al darme la vuelta la vi sobre mi cama comiendo un paquete de gomitas con las manos ensangrentadas mientras jugueteaba con un objeto que no pude distinguir, el machete estaba a su lado lleno de sangre me caí y di un grito lo más fuerte que mis pulmones lo permitieron
-Pero que sensible te has vuelto… no soportas un poquito de sangre-dejo caer sobre mi cama el objeto de su mano era un glóbulo ocular... actuaba muy calmada como si nada hubiese pasado
-¡¡ ¿Qué demonios te pasa?!! Acabas de matar una persona-no tenía palabras al ver el monstruo que ahora era
-De echo fueron más de tres…el dueño del machete no lo entrego sin luchar... y también estuve practicando un poco en el camino... - seguía muy tranquila, ignoraba el hecho de que había asesinado, de que estaba llena de sangre, de que ahora era un monstruo…
-Vamos que débil eres se lo merecían no crees… trataron de matarte y prácticamente me mataron… no querías vengarte- se puso de pie y se acercó pude observar que cerca de mi cama se formaba un charco de sangre.
-Que pasa ¿por qué te pones tan pálido de repente? Es solo un cadáver... debo decir que tu hermana no dio mucha pelea... jajajajajajaja- Ela comenzó a reír a carcajadas mientras caminaba en mi dirección.
-Monstruo aléjate de mí – me derrumbe en ese momento estaba aterrado en cualquier momento me podía matar abrí la puerta y escape corrí a toda prisa escaleras abajo tome un cuchillo y me escondí en el rincón de la cocina solo era cuestión de tiempo para que me encontrara... podía escuchar su macabra risa acercarse tome mi celular y llame a la policía solo rogaba que no me encontrara a tiempo… a donde se había ido la dulce niña que conocí.
Las risas se detuvieron y al mirar hacia arriba pude verla con una mirada psicópata en el rostro
-Te encontré… jajajajaja… siempre has sido muy bueno jugando a las escondidas… hasta aquí llegas maldito- levanto el machete, se escuchó un estruendo y un hombre que gritaba <<POLICÍA> >… me había salvado, Ela me dio una mirada extraña y salió por la ventana… otra vez había desaparecido sin dejar rastro a excepción por una nota que la policía encontró en la mano de mi hermana "Fin del camino..."
Días después yo seguía aterrorizado en las noticias no pasaba nada más que cosas relacionadas con Ela, encontraron un hombre ahorcado con una bufanda y destripado de unos 40 años, vivía muy cerca del lugar en donde fue la excursión el cadáver ya tenía bastante tiempo y en la pared estaba con sangre escrito
“Fin del camino… ya encontré un nuevo juguetito” asumo que este hombre fue el dueño del machete.
La policía había estado cuidando la casa pero al no haber indicios de nada extraño se marcharon, las cosas se habían calmado o eso pensábamos. Mi madre me envió a recoger el a recoger el correo como era de acostumbrar, cerca al buzón había un olor a rancio que me puso los pelos de punta… al abrir el buzón me encontré con una mano cercenada que sostenía una nota entre los dedos ensangrentados
-Hola
“Espero que sepas de quien viene el regalito linda mano ¿verdad? Es de la perra a la que llamabas el amor de tu vida decidí empezar por ella este juego de matar es realmente entretenido, solo espera tu turno que te parece si sigo con tus amigos luego tu familia pero la mejor parte será cuando llegue a ti…pero no serás el ultimo apenas empiezo, nos vamos a ver pronto solo espera mi visita nos vamos a divertir”
“se acabó el camino… hasta aquí llegaste. Yo morí al final del camino y ahora yo seré quien le ponga final al camino..."
Ya no soy un humano cualquiera soy un cadáver sin pulso ni vida solo espera mi visita... todo terminara cuando sientas el frió de la muerte que vive en mi helado cuerpo..."
Desde que leí eso tengo miedo siempre la veo en mis pesadillas puedo escuchar su maniática risa cada vez más cerca, siento el frío de sus manos y un escalofrió al pensar en la hoja filosa de su machete... cuantos han muerto por su filo...cuantos se han topado con ella al final de su camino, la locura esta en ella, ella es el miedo en persona solo me queda esperar... tengo miedo, siento pánico en cada paso que doy porque de a pasos me acerco al final... de mi camino...
Epilogo
El sol ya había descendido, era el fin de un frió día de otoño, el suelo estaba cubierto de hojas secas dándole un hermoso color entre tonos naranjados, amarillentos y rojizos. El cielo nublado pronosticaba una lluvia recia. En la zona media de los suburbios, era normalmente calmada, los vecinos eran respetuosos y muy rara vez sucedía algo que mereciera la presencia de los oficiales, pero este no era un día de esos, pues se le había informado a la policía de una persona sospechosa rondando una de las casa y, momentos después se escucharon gritos desgarradores seguidos por un silencio perturbador roto por una maniática risa.
La policía irrumpió en la casa, parecía todo estar en una perturbadora calma, se dirigieron escaleras arriba, encontrándose con los pasillos del piso superior como si por ellos hubiese pasado un tornado; las paredes y el piso se encontraban teñidos de carmesí, los muebles se encontraban volteados y por el suelo se podía ver un pequeño rastro de viseras humanas, efectivamente en una de las habitaciones, se encontraba el cadáver de la pareja dueña de la casa, sin embargo, el estado de ambos cadáveres no era lo más perturbador, el cuerpo del joven, hijo de la pareja yacía inerte en el suelo, desmembrado y con indicios de tortura.
El joven se encontraba sentado en una esquina de su habitación, ya habían pasado meses desde el “incidente” en el cual había perdido a su hermana; desde entonces, él y sus padres no hacían más que mudarse, con la vana esperanza de alejarse y ocultarse de la asesina. Se preguntaba cuando acabaría ese sufrimiento, ya no podía salir solo de su casa, pues temía que ella lo encontrara.
Recordaba los momentos que paso con la joven, la conocía desde que tenía memoria, pues sus madres eran amigas desde la secundaria, tantos cumpleaños, navidades, años nuevos y demás momentos tanto alegres como nostálgicos que se esfumaron. ¿Cómo podía derrumbarse el mundo en tan solo un abrir y cerrar de ojos?
Se culpaba de la muerte de su hermana y del infierno que ahora vivía, pues desde aquel fatídico día no pasaba una noche en la cual no soñara con ella, incluso en ocasiones la había visto sentada en el borde de su ventana, ya no sabía si esas visiones eran producto de su imaginación o realmente ciertas, entro en un estado de paranoia ¡Sabia que vendría por él! Después de todo así los prometió… Ya no tenía nada que perder, sus días estaban contados, solo le quedaban pocos minutos, después de todo podía escuchar como del otro lado de la puerta sus padres morían a manos de la asesina de su hermana, el crujir de huesos rompiéndose y la loca risa que lo atormentaba, era imposible escapar, ella lo encontraría. El crujir de la puerta al abrirse lo saco de sus pensamientos. El chico se levantó sobresaltado contemplando a Ela la cual esbozo una sonrisa alarmante al verlo, provocando que este retrocediera con pánico
-Mi querido Andy…- dijo esta entre una risilla burlona
–Te agradecería que no te molestaras en poner resistencia, tu y yo sabemos que es inútil- indico levantando el machete ensangrentado
Andy le arrojo inútilmente los objetos que tenía a su alcance, sin embargo estaba acorralado, tomo la pequeña navaja que guardaba en su bolsillo, apretándola con fuerza decidido a no dejarse matar así como así. Antes de poder realizar el mínimo ataque, sintió un fuerte ardor en la pierna derecha y dirigió la mirada a la fría hoja del machete que se clavaba dentro de su carne, era imposible, ¿En qué momento se había acercado a él? Calló chillando de dolor, poniéndose la mano en la herida tratando de impedir que la sangre siguiera fluyendo. Intento levantarse, pero le fue inútil, Ela lo devolvió al suelo de una patada.
-Te dije que nos íbamos a divertir- Dijo Ela poniéndose de cuclillas sobre Andy
-Creí que ya te habías podrido…- Comento Andy tosiendo sangre –Después de todo los cadáveres se descomponen
Tomando el machete lo clavo repetidas veces en el torso del joven que luchaba por escapar, levantando la mano encajo la navaja en el costado de Ela, la cual pareció no sentir el filo que le desgarraba la carne, la muchacha lo tomo de los cabellos estrellándolo en repetidas ocasiones contra el suelo
-¡Te dije que era inútil resistirse! – Le grito Ela en forma maniática al moribundo, soltó su cabeza y se quedó mirándolo, en definitiva, no sentía remordimiento. Fue arrojada hacia un costado, parecía que el joven aun no quería dejar este mundo, se arrastraba inútilmente hacia la puerta, con la estúpida y vana esperanza de sobrevivir, Ela lo contemplo -Estúpido- pensó para sus adentros, saco la navaja de entre su carne y se dirigió a Andy, lo tomo con fuerza por el cabello y le susurro algo que a estas alturas, la falta de sangre no permitió que el joven entendiera, acto seguido Ela deslizo la navaja lentamente por el cuello del joven, el cual aún entre buches de sangre rogaba por su vida.
Extendiendo su mano halo la carne de Andy, dejando al descubierto sus órganos,dejo el máchate a un lado mientras se disponía a divertirse, posteriormente introdujo las frías manos en el cadáver y comenzó sacar los órganos en busca de un recuerdo, sin embargo no encontró nada interesante pensó la chica. Se levantó contemplando el cadáver mutilado
-Definitivamente esto es muy divertido- rió Ela – Me alegra que no serás el ultimo- La joven se acostó junto a quien alguna vez fue su amor, mirándolo a los ojos sobo su mejilla, se quedó en esa posición unos momentos, después suspiro profundamente
–Sería una lástima que no nos volviéramos a ver- Tomando la navaja cercenó el dedo índice de la mano derecha, quitando cuidadosamente la carne dejando únicamente el hueso, clavo la navaja en el corazón de Andy.
-Me llevaría alguno de tus órganos… pero los cadáveres comunes tienden a descomponerse- Carcajeó está alejándose del cadáver mientras jugueteaba con el machete. Saliendo por el patio trasero y contemplando el oscuro cielo, se dirigió al bosque, desapareciendo entre la vegetación mientras llenaba el aire con su maniática risa.
Autora: http://es.creepypasta.wikia.com/wiki/Usuario:Loli0011