Fumando espero…
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente existen mil cien millones de fumadores en el mundo y año con año mueren alrededor de cuatro millones de personas por enfermedades asociadas con el consumo del tabaco. En México el tabaquismo es considerado un problema de salud pública por el riesgo que representa para el bienestar físico de la población consumidora, tanto pasiva como activa.
¿Qué es el tabaquismo?
El tabaquismo es considerado una enfermedad adictiva, lo mismo que el alcoholismo o la dependencia a otras drogas prohibidas como la cocaína y la heroína. Tan sólo un cigarro contiene más de tres mil compuestos químicos que llegan directo a la sangre y viajan por todo el organismo haciéndolo propenso a desarrollar innumerables enfermedades. La persistencia en el consumo se da porque el fumador desarrolla una dependencia física y psicológica. La nicotina es una sustancia altamente adictiva, pues tras un breve periodo de consumo, el organismo se adapta a la sustancia y necesita dosis cada vez más altas.
Por otra parte, la dependencia psicológica se da por varios factores: fumar se asocia con una sensación placentera causada por los efectos físicos de las sustancias. Además, como cualquier otro comportamiento repetido, la conducta se automatiza y el acto se vuelve parte de la vida cotidiana.
¿Qué es lo qué más afecta del cigarro?
Con sus más de tres mil químicos, el humo del tabaco tiene una composición bastante compleja que se divide en cuatro grupos principales: nicotina, alquitranes, monóxido de carbono e irritantes. Cuando un fumador inhala, el humo llega hasta los pulmones, donde las vías respiratorias se ramifican en tubos cada vez más estrechos llamados bronquios y es allí donde las partículas tienden a acumularse formando una sustancia viscosa que mata los alvéolos pulmonares.
Los alquitranes contienen más de cincuenta sustancias cancerígenas, por lo que ellos, junto con los irritantes, aumentan los riesgos de enfisema, cáncer en lengua, garganta, pulmones, seno, páncreas, útero; además provocan bronquitis crónica, asma, gastritis y úlcera péptica, entre otros. El monóxido de carbono reduce la cantidad de oxígeno en la sangre, lo que afecta entre otras funciones el movimiento muscular. Por ello muchos fumadores se fatigan rápidamente al realizar actividades físicas.
La nicotina no favorece el desarrollo de cáncer en el organismo, pero propicia diversos padecimientos cardiovasculares como infartos y arritmias; provoca trastornos en la presión, obstrucción y endurecimiento de venas y arterias, disfunción en la producción de plaquetas _la sangre de los fumadores se coagula más rápido_, hiperactividad y envejecimiento prematuro por la acción oxidante que ejerce sobre el organismo. Además, tiene efectos hormonales que varían de persona a persona de acuerdo con el número de cigarrillos que se consumen.
Hagamos cuentas: quien fuma una cajetilla diaria en un año inhala alrededor de 840 centímetros cúbicos de alquitrán, lo que es igual a verter en las vías respiratorias y los pulmones casi un litro de alquitrán que, por si fuera poco, contiene un alto porcentaje de benzopireno, sustancia nociva que, entre otras cosas, afecta el material genético de las células.
Para dar fin a esta enfermedad los especialistas recomiendan seguir un tratamiento integral que contemple tanto el aspecto físico como el psicológico de la adicción; para tratar la dependencia física y disminuir los síntomas del síndrome de abstinencia, se recomienda la terapia de reemplazo que consiste en suministrar _con parches o chicles_ una cantidad dosificada de nicotina, misma que va disminuyendo en un lapso de tres meses, periodo de tiempo que es considerado el más difícil en el proceso. El tipo de apoyo psicológico que hasta ahora ha dado mejores resultados es la terapia grupal. Muchas de las clínicas del Sistema Nacional de Salud en el país cuentan con clínicas de tabaquismo o información sobre ellas. Dejar de fumar no sólo es posible, sino que aumenta las posibilidades de tener una mejor calidad de vida.
dato curioso: yo fumo, se podria pensar k exageran en las estadisticas pero no es asi,
primero empiezas con los amigos, para ser parte del grupo, despues ya no keda grupo, solo fumadores destinados a morir a causa de lo k se pensaba era "una buena amistad"
tampoco kiero desir k solamente los amigos son los k te incitan a fumar, la tele tiene muxo k ver, la familia o el hecho de kerer probarlo.
asi k como lo dije yo soi un fumador y estoy empezando a dejarlo, apenas llevo este dia sin fumar y siento una ansiedad como la k siente uno de niño cuando falta 15 min. para abrir su regalo de navidad, espero poder lograrlo.
asi k el mejor consejo de un fumador: no fumen y si lo hacen traten de dejarlo
www.sepiensa.org.mx
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente existen mil cien millones de fumadores en el mundo y año con año mueren alrededor de cuatro millones de personas por enfermedades asociadas con el consumo del tabaco. En México el tabaquismo es considerado un problema de salud pública por el riesgo que representa para el bienestar físico de la población consumidora, tanto pasiva como activa.
¿Qué es el tabaquismo?
El tabaquismo es considerado una enfermedad adictiva, lo mismo que el alcoholismo o la dependencia a otras drogas prohibidas como la cocaína y la heroína. Tan sólo un cigarro contiene más de tres mil compuestos químicos que llegan directo a la sangre y viajan por todo el organismo haciéndolo propenso a desarrollar innumerables enfermedades. La persistencia en el consumo se da porque el fumador desarrolla una dependencia física y psicológica. La nicotina es una sustancia altamente adictiva, pues tras un breve periodo de consumo, el organismo se adapta a la sustancia y necesita dosis cada vez más altas.
Por otra parte, la dependencia psicológica se da por varios factores: fumar se asocia con una sensación placentera causada por los efectos físicos de las sustancias. Además, como cualquier otro comportamiento repetido, la conducta se automatiza y el acto se vuelve parte de la vida cotidiana.
¿Qué es lo qué más afecta del cigarro?
Con sus más de tres mil químicos, el humo del tabaco tiene una composición bastante compleja que se divide en cuatro grupos principales: nicotina, alquitranes, monóxido de carbono e irritantes. Cuando un fumador inhala, el humo llega hasta los pulmones, donde las vías respiratorias se ramifican en tubos cada vez más estrechos llamados bronquios y es allí donde las partículas tienden a acumularse formando una sustancia viscosa que mata los alvéolos pulmonares.
Los alquitranes contienen más de cincuenta sustancias cancerígenas, por lo que ellos, junto con los irritantes, aumentan los riesgos de enfisema, cáncer en lengua, garganta, pulmones, seno, páncreas, útero; además provocan bronquitis crónica, asma, gastritis y úlcera péptica, entre otros. El monóxido de carbono reduce la cantidad de oxígeno en la sangre, lo que afecta entre otras funciones el movimiento muscular. Por ello muchos fumadores se fatigan rápidamente al realizar actividades físicas.
La nicotina no favorece el desarrollo de cáncer en el organismo, pero propicia diversos padecimientos cardiovasculares como infartos y arritmias; provoca trastornos en la presión, obstrucción y endurecimiento de venas y arterias, disfunción en la producción de plaquetas _la sangre de los fumadores se coagula más rápido_, hiperactividad y envejecimiento prematuro por la acción oxidante que ejerce sobre el organismo. Además, tiene efectos hormonales que varían de persona a persona de acuerdo con el número de cigarrillos que se consumen.
Hagamos cuentas: quien fuma una cajetilla diaria en un año inhala alrededor de 840 centímetros cúbicos de alquitrán, lo que es igual a verter en las vías respiratorias y los pulmones casi un litro de alquitrán que, por si fuera poco, contiene un alto porcentaje de benzopireno, sustancia nociva que, entre otras cosas, afecta el material genético de las células.
Para dar fin a esta enfermedad los especialistas recomiendan seguir un tratamiento integral que contemple tanto el aspecto físico como el psicológico de la adicción; para tratar la dependencia física y disminuir los síntomas del síndrome de abstinencia, se recomienda la terapia de reemplazo que consiste en suministrar _con parches o chicles_ una cantidad dosificada de nicotina, misma que va disminuyendo en un lapso de tres meses, periodo de tiempo que es considerado el más difícil en el proceso. El tipo de apoyo psicológico que hasta ahora ha dado mejores resultados es la terapia grupal. Muchas de las clínicas del Sistema Nacional de Salud en el país cuentan con clínicas de tabaquismo o información sobre ellas. Dejar de fumar no sólo es posible, sino que aumenta las posibilidades de tener una mejor calidad de vida.
dato curioso: yo fumo, se podria pensar k exageran en las estadisticas pero no es asi,
primero empiezas con los amigos, para ser parte del grupo, despues ya no keda grupo, solo fumadores destinados a morir a causa de lo k se pensaba era "una buena amistad"
tampoco kiero desir k solamente los amigos son los k te incitan a fumar, la tele tiene muxo k ver, la familia o el hecho de kerer probarlo.
asi k como lo dije yo soi un fumador y estoy empezando a dejarlo, apenas llevo este dia sin fumar y siento una ansiedad como la k siente uno de niño cuando falta 15 min. para abrir su regalo de navidad, espero poder lograrlo.
asi k el mejor consejo de un fumador: no fumen y si lo hacen traten de dejarlo
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