Esta mujer guardó durante 83 años el objeto más antiguo de la historia del universo…
El origen y la expansión del universo es un tema que ha preocupado a científicos e investigadores durante siglos. Tenemos bastante clara la postura de los creacionistas, que se basan en las enseñanzas de la Biblia. Según las Sagradas Escrituras, Dios es el responsable de la creación del universo, es decir, todos los planetas, satélites, estrellas, cometas… Por otro lado, está la parte más científica, que enuncia la Teoría del Big Bang, una gran explosión que desencadenó todo lo que conocemos actualmente.
Los seres humanos vivimos en un pequeño planeta del Sistema Solar. Realmente, no conocemos ni una millonésima parte del universo, ya que existen incalculables galaxias que están formadas por muchísimos sistemas solares. Debido a la enorme magnitud del universo, nos hacemos siempre la misma pregunta: ¿Estamos solos en el Universo? No sabemos la respuesta, pero esta anciana conservó durante muchos años un objeto que nos ayudará a entender nuestra existencia…
Uno de los fenómenos más bellos que existen en el universo son las estrellas fugaces. ¿Sabías que en realidad son asteroides procedentes del espacio exterior que se prenden en contacto con la atmósfera? Pero verdaderamente es algo muy increíble de ver. Hay una tradición bastante extendida entre los humanos, que se basa en pedir un deseo cuando la estrella está cayendo. Según se dice, si lo pides en el momento exacto, ese deseo se cumple.
Aparte de esas estrellas fugaces, sabemos que en nuestro planeta caen restos de asteroides de todo tipo. El campo gravitatorio de la Tierra atrae todo lo que pasa cerca de él, por lo que en muchas ocasiones no es extraño ver que rocas del tamaño de una cabeza humana caigan sobre la superficie terrestre. Como la mayor parte del planeta está cubierto de agua no nos damos cuenta de su aparición, pero una ancianita experimentó en sus carnes este fenómeno…
El municipio español de Retuerta del Bullaque experimentó hace tiempo algo increíble. Es un pequeño pueblo del interior de España, en el que nunca pasa nada y todos sus ciudadanos viven en paz y armonía; sin embargo un día todo cambió. Era el año 1933, y algo cayó del cielo mientras una chica de 10 años paseaba por el lugar. El nombre de la niña era Rosa González Pérez, que pensó que lo que cayó del cielo era material bélico, dado que en España estaba sucediendo una guerra.
Cuando se acercó más de cerca se dio cuenta de que no era nada armamentístico, sino que era una especie de roca. Como había caído del cielo, pensó en conservar ese pedazo de roca durante toda su vida. ¿Era quizás un regalo del cielo? Durante un momento pensó que uno de sus seres queridos fallecido tiempo atrás quiso dejarle una especie de señal. Claro está, esto no era así. Lo que realmente había caído era un meteorito, el más antiguo de los que se tiene constancia…
Durante muchísimo tiempo la niña conservó el meteorito que había caído del cielo. Cuando llegaban las visitas a su casa, lo primero por lo que preguntaban era por esa roca negra que conservaba dentro de una vitrina. Ella simplemente respondía que era algo que encontró mientras paseaba, y que había guardado como recuerdo. La niña creció y avanzó en edad, hasta convertirse en una anciana de 93 años. A esta tardía edad ha decidido deshacerse de la roca.
No es que la haya tirado a la basura o la haya dejado en el monte, sino que se le ha entregado a unos científicos españoles. Cuando éstos recibieron la llamada de la familia de la anciana, creyeron que sería algo bastante común. Cuál fue su sorpresa cuando llegaron a la casa y la examinaron en profundidad… ¡Era un pedazo de meteorito de 4565 millones de años de antigüedad! ¿Cuál es la repercusión que tiene esto para nuestro planeta? Lo vemos a continuación…
Los cuerpos que caen a la tierra no son algo increíble, pero siempre es bueno saber mucho más acerca del origen del universo. Las estadísticas comentan que al menos una vez al año un cuerpo de más de un kilogramo de peso penetra en la atmósfera terrestre. Es nuestro deber como ciudadanos entregar a las autoridades los objetos que van cayendo del cielo. A veces no son simples meteoritos, sino material perteneciente al ejército, puesto que suelen realizar pruebas armamentísticas.
La roca que encontró Rosa González cuando era una niña se denomina condrita, y es el pedazo de historia del universo más antiguo del que se tiene constancia. Estos meteoritos están hechos fundamentalmente de carbón, agua y aminoácidos. ¿Por qué son tan fascinantes? Pues porque en su interior también contienen partículas pertenecientes a otros sistemas solares. Gracias al estudio de esta condrita podremos conocer mucho mejor cómo se formó todo lo que conocemos.