
Materiales:
- Un limón o una naranja (depende del sabor que prefieras para nuestro refresco).
- Un vaso.
- Agua.
- Azúcar (u otro endulzante).
- Una cucharada de bicarbonato de sodio.

Procedimiento:
agarramos el limón (o la naranja) y lo exprimimos en el vaso.
A continuación, agregamos la misma cantidad de agua que de zumo de limón hay en el vaso.
Echamos una cucharadita de bicarbonato de sodio y removemos todo.
Lo probamos y echamos azúcar hasta que quede el sabor que queramos.
Como ves el líquido de nuestra mezcla se vuelve burbujeante y sabe a refresco de limón (o naranja)etc.

Explicación:
Al combinar el bicarbonato de sodio (una base) con el zumo de limón o naranja (un ácido) se forman unas burbujas que son en realidad un gas: el dióxido de carbono.
El gas de los refrescos de verdad también se forma con dióxido de carbono, que se agrega con presión al agua y un endulzante con sabor.
