Quienes vivimos en la ciudad, donde la contaminación ambiental es el pan nuestro de cada día, sabemos lo que es el ardor de ojos cotidiano; sin embargo, existen otras causas que nos anuncian problemas más serios.
Un enrojecimiento de los ojos constante también puede provocar una disminución súbita y marcada de la agudeza visual, dolor y fotofobia. El primer consejo de todo especialista es “evitar siempre la automediación; cualquier problema que dure más de 24 horas, debe ser consultado con un médico.
1. Alergias, incluyendo las estacionales (o fiebre del heno). El ardor de ojos y la irritación causada por alergias o irritantes químicos (como el cloro en una piscina o productos de maquillaje) pueden ser muy molestos. Lo importante es determinar el alérgeno. El tratamiento puede ser gotas con antihistamínico u otro producto.
2. Infecciones. Provocadas por bacterias o virus, incluso la gripe y los resfriados, pueden provocar ojos llorosos, rojos e irritados.
3. Conjuntivitis o conjuntivitis aguda. Es una inflamación o infección de la membrana que recubre los párpados, denominada conjuntiva, que se produce principalmente por un virus o una bacteria. La conjuntivitis aguda o la viral ocasionan ojos rojos o inyectados de sangre y lagrimeo excesivo. Si sospechas de conjuntivitis aguda, recuerda lavarte las manos con frecuencia y evitar tocar el ojo sano; la infección seguirá su curso en más o menos 10 días. La conjuntivitis bacteriana no es común, pero si se presenta secreción ocular blanca, amarilla o verdosa, hay que ponerse en contacto con el médico.
4. Resequedad. A veces, el ardor de ojos puede deberse a la falta de producción de las lágrimas que los lubriquen y eliminen partículas y cuerpos extraños, lo cual puede derivar en abrasiones diminutas. También puede originarse por el cansancio o fatiga después de leer o por usar lentes de contacto. Una alternativa pueden ser las lágrimas artificiales, prescritas por un especialista.
Si padeces del síndrome de resequedad ocular, además de los ojos resecos, podrías notar los siguientes síntomas:
Picazón.
Visión borrosa.
Sensación de ardor.
Sensación de tener un cuerpo extraño en los ojos.
Irritación o enrojecimiento.
Gran sensibilidad a la luz y/o
Exceso de lágrimas. Esto se debe a que, cuando el ojo se reseca y se irrita un poco, puede producirse un reflejo que aumenta de pronto la producción de lágrimas en un esfuerzo para incrementar la humedad, y ver y sentirse bien de nuevo. Pero como los ojos sólo pueden manejar una cierta cantidad de lágrimas, el resto se sale y corre por los párpados y por las mejillas, provocando más resequedad.
5. Presencia de un cuerpo extraño. Hay que evitar restregar el ojo o presionarlo para no lesionar la córnea ni causar otras infecciones. En estos casos, es frecuente que el ardor de ojos cause la secreción de lágrimas para tratar de eliminar el cuerpo extraño.
¿Hay factores de riesgo?
Sí los hay. En general, la resequedad en los ojos, aunque molesta, no da lugar a pérdida de la visión ni problemas importantes en la vista. Es más frecuente en las mujeres, sobre todo después de cierta edad y en las personas de origen asiático.
Otros factores de riesgo:
La menopausia. Aumenta las posibilidades de padecer de resequedad en los ojos. Sin embargo, las mujeres postmenopáusicas que están en terapia de reemplazo de hormonas, sobre todo de estrógeno, tienen un riesgo mayor de padecerla, que las que no toman hormonas.
Factores ocupacionales y del ambiente. Entre ellos: humedad baja, temperaturas elevadas en interiores, exposición al viento, contaminación, mala calidad del aire, humo del cigarrillo y disminución del parpadeo debido a la lectura o al uso excesivo de la computadora (ordenador).
Usar lentes de contacto.
Cirugía Lasik.
Deficiencia de vitamina A.
Una dieta baja en ácidos grasos del tipo omega-3.
Varios medicamentos, como diuréticos, anti depresivos y antihistamínicos.
Quimioterapia.
Algunas enfermedades, como la hepatitis C, la infección por VIH o la diabetes.
Algunas complicaciones que pueden presentarse
Normalmente, la resequedad en los ojos no tiende a dar mayores problemas. Pero tienes que estar alerta. Si la superficie del ojo se reseca demasiado, aumenta el riesgo de una infección. Si eso ocurre, se puede afectar la córnea, que se adelgaza, forma cicatrices y hasta llega a perforarse, lo que causa problemas de la vista y algunas veces incluso a la pérdida de visión.
Lo que puedes hacer en casa
Aunque no hay una cura para la resequedad ocular, hay muchas cosas que puedes hacer por tu cuenta para aliviarla.
Por ejemplo:
Usa en los ojos lágrimas artificiales y gotas o geles lubricantes.
Usa ungüentos lubricantes. Como son más espesos que las gotas y el gel, duran mucho más, pero pueden causarte visión borrosa si los usas durante el día. Lo mejor es que los uses por la noche, mientras duermes.
Instala en tu casa un humificador, sobre todo si usas calefacción en el invierno o aire acondicionado en el verano (ambos resecan el aire). La humedad en el ambiente alivia la resequedad de los ojos.
Usa compresas calientes en los párpados
Toma un suplemento de ácidos grasos de tipo omega-3.
Deja descansar tus ojos (cerrándolos por 10 segundos cada cinco o 10 minutos) mientras lees, miras la televisión o trabajas en la computadora.
Usar manzanilla:
Desde hace mucho tiempo consideramos la manzanilla como buena para los ojos. Por eso se lo hemos aplicado en muchas cosas como la conjuntivitis, ojos cansados, orzuelos, incluso en casos de miopía y astigmatismo. En casi cualquier enfermedad de nuestros ojos podemos aplicar manzanilla, sobre todo como colirio ocular natural. Seguramente te habrás encontrado con cualquier molestia en el ojo y te habrán dicho que le pongas manzanilla.
La forma ideal es aplicando con una gasa después de haber hecho la preparación de la infusión, aplicando con esa misma gasa sobre los ojos.
La manzanilla tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias que pueden ayudar a nuestros ojos. También te recomendamos la manzanilla contra las ojeras, con la misma preparación pero aplicando durante 15-20 minutos debajo de los ojos.
Es importante tener en cuenta que en enfermedades y molestias importantes en el ojo, como conjuntivitis alérgica u otras no se debe aplicar la manzanilla y se debe consultar con el médico.
La manzanilla tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud, tanto en uso interno mediante su consumo como en uso externo mediante su aplicación. En uso externo puede ayudarnos en el pelo, las uñas, el cutis, las muelas y muchas otras cosas, incluyendo, por supuesto los ojos.
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