Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz: Benito Juárez García
Las redes sociales en Internet han dejado de ser un fenómeno para convertirse en una cotidianeidad, su uso se ha extendido al nivel periodístico y en ellas hemos sido testigos de debates que pocas o nulas veces se dan por otros medios electrónicos, esto debido a la libertad que tienen los participantes y a las posturas que pueden exponer sin temor a la censura en determinado momento.
Pero también se observa otra situación en dichas redes sociales, es decir, no todos son debates inteligentes con argumentos bien definidos y con fuentes precisas por parte de sus exponentes, también se puede ser testigo de provocaciones por parte de los llamados trolls en el lenguaje informático, término que se refiere a un usuario que de forma intencional provoca a los demás con ciertos comentarios para poder crear polémica y discusión entre los participantes de una red social.
Muchas veces no se trata de estos personajes calificados como trolls, también simplemente puede tratarse de personas que requieren mostrar una posición pero carecen del discurso o de conocimientos para poder hacerlo, por lo tanto, usan un lenguaje ofensivo para intimidar a otros o avergonzarlos en el foro.
Últimamente he visitado diversas redes sociales para conocer más de ellas y saber sobre qué hablan las personas, y he sido testigo de debates muy bien informados, pero también de otros más que lamentables y carentes de contenido, donde incluso he sido en ocasiones amenazada e insultada por exponer una posición con respecto de un tema.
De lo que se trata en el momento de debatir es de poner sobre la mesa un punto de vista determinado en torno a una cuestión, no se trata de hacer cambiar de opinión a los participantes sino de enriquecer con las diferentes aportaciones y contenidos para poder tener más bases argumentativas al final del día.
A veces podríamos comprender este tipo de posiciones más dogmáticas sobre todo de parte de individuos que no son expertos en un tema, es decir, un público aficionado que desea exponer su punto de vista aunque este sea el que proviene de grupos de interés dominantes que dejan caer su mensaje, y el público no preparado lo repite como si fueran sus propias ideas.
Pero no se puede esperar este enfoque por parte de un participante especializado, ya que no expone solamente un conocimiento empírico que se tiene acerca de una problemática o de tipo histórico, se trata de hacer un análisis realmente científico acerca de un problema, comprensión de los conceptos que han sido modificados con el devenir histórico, porque no es el mismo significado que se tiene de la mujer actualidad en una sociedad como la nuestra, a la que se tenía de ella en la sociedad griega clásica.
De lo que se trata finalmente al participar de una de estas redes sociales, es el de hacerlo con responsabilidad y respeto. Son muchos los que están en estas, algunos para divertirse, otros porque tienen un interés común como la música, el arte, la muerte, religión o política; pero de lo que se trata es de exponer nuestras ideas siempre respetando las de los demás, así no estemos de acuerdo con lo que opinan los otros.
Es triste y realmente provocador el leer en foros con mexicanos exclusivamente, donde unos distinguen a otros como nacos o indios usando dichos epítetos como descalificaciones, aunque los adjetivos para insultar no solo los usan los trolls o grupos desinformados o usuarios comunes, también he sido testigo de cómo miembros de la clase política que participan de estas redes sociales insultan a seguidores de grupos opuestos con ofensas también muy fuertes, y siento que el compromiso de estos sujetos debería de ser mayor.
Adoptemos la responsabilidad necesaria para expresarnos, aceptemos a los demás como son, y si nos insultan, tomemos las cosas de quien viene, por lo regular se trata de usuarios que se refugian en el anonimato, pero sobre todo, demostremos que como sociedad estamos preparados para el debate de los temas que nos interesan, que no solo los representantes del Estado y la Iglesia pueden decidir lo que mejor nos conviene, sino también nosotros demostrando bases argumentativas.
Mientras no lo hagamos, bueno, sigamos viendo como leyes que nos afectan se aprueban en los palacios legislativos sin una consulta ciudadana, así como la Iglesia descalifica al ciudadano de a pie bajo el supuesto que no sabe lo que más le conviene, mientras no tengamos un comportamiento de tolerancia y respeto entre nosotros mismos, no estamos listos para hacernos escuchar por la clase política.
Oriana Conde es licenciada en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa con el trabajo de investigación de Sistemas y Programas de Capacitación Electoral. Realizó estudios de posgrado en la Universidad Estatal de San Petersburgo, Rusia, especializándose en Procesos Políticos Internacionales, enfocándose a temas de geopolítica. Se ha desempeñado en la administración pública como Jefe de Unidad Departamental en la Delegación Azcapotzalco, y la mayor parte de su carrera la ha desarrollado en la docencia, actualmente impartiendo clases de Métodos de Investigación y materias correspondientes a la ciencia política en la Universidad Vasconcelos en Oaxaca de Juárez.