1. Colocamos en el centro del mate una cucharada de azúcar quemada para sellar el mate por donde el calabacín se alimenta ya que es una parte muy porosa.
2. Una vez endurecido el caramelo, llenamos casi hasta el borde del mismo, con yerba mate ya usada y mezlada con un poco de aserrín de alguna madera noble como ser Cedro, Guatambú, Caranday, Roble, etc. (es importante que la mezcla no está muy húmeda).
3. Una vez hecho esto rociamos el contenido con algunas gotas de una bebida "espirituosa", (Whisky, Ron, Caña de calidad). El alcohol de la misma hará que el aserrín desprenda su resina y penetre en los poros del mate dejándolo totalmente impermeable.
4. Tapamos la boca con un trozo de papel y lo dejamos reposar, al cabo de 2 o 3 días, vaciamos el mate sin lavar y preparamos la primera cebadura.
Una vez pronto, podemos desechar el primer sorbo y después... buenos mates!

