

Todos sabemos que si a una mujer le viene el...el...el eso, es mejor no hacerla enojar. Una mujer enojada, sangrando, a fin de mes, cansada, con estrés, puntas abiertas, sintiéndose gorda, que no la querés, y con tacos puede ser el ser viviente más poderoso y peligroso del Universo.
¿POR QUÉ?
A una mujer no le podés pegar (sino serías un forro), no la podés contradecir (cualquier cosa, cualquiera que digas, ella le va a encontrar el punto debil), no le podés gritar (porque ellas gritan más fuerte), no te podés ir (una mujer despechada es más peligrosa aún), no la podés dejar hablando sola (porque no termina más), no podés hacer que deje de hablar (es físicamente imposible), y no podés, aunque lo intentes por miles de maneras, no podés enojarte más que ella.
La mujer en su período puede enojarse por el detalle más mínimo, desde el inicio de la 3° Guerra Mundial hasta el por qué no corriste la silla despacio al levantarte de la mesa (si te deja levantarte).
Ahora: ¿Es posible manejar este tipo de situaciones?
La respuesta es clara y concisa: No
La mujer tiene el poder absoluto de lo que pasa en el hogar y la relación desde que empiezan los dolores de ovarios hasta que terminan, y el hombre no puede hacer nada, nada, nada, nada pero nada al respecto. Es difícil de aceptar, pero es así. No hay nada que se pueda hacer. Nada. Perdón.
¡Pero! en este manual se explicará paso a paso lo que se debe hacer para que las situaciones no resulten con más magulladuras ni golpes de los que se pueden soportar. Ésto es lo que se debe hacer:
1 - Enojos ineplicables
Ni bien se detecten los primero síntomas de enojo inexplicable (seamos realistas muchachos, no se puede explicar), el Sujeto debe poner a disposición el objeto que haga de la vida de la Atacante una experiencia más agradable (el salero, el agua, las toallitas, el coso ese para sacarse el maquillaje, la almohada cómoda, el control remoto). Veamos un ejemplo de lo que NO hay que hacer:
(Pareja comiendo)
Ella: ¿Me pasás la sal?
Él agarra el pequeño salero y se lo quiere dar en la mano. Ella lo rechaza.
Ella: ¿Qué hacés? ¡Apoyalo en la mesa!
Él: ¡Pero si me lo pediste vos!
Ella: ¡Sí, pero da mala suerte dármelo en la mano!
Él: Esas son boludeces, dale agarralo!
Ella: Ah, insinuás que lo que me enseñó mi vieja son todas boludeces!
Él: No, insinúo que eso es una boludez
Ella: ¡Éso es una de las pocas cosas que me enseñó mi vieja, y tendrías que respetarlo!
Él: Pero si te vivís quejando de tu vieja, decís que es una gorda de mierda!
Ella (se para): ¿¡AHORA LE DECÍS GORDA A MI VIEJA!?
Él: No! Yo no! Yo digo...
Ella: Vos vos vos vos vos vos vos, ¡TODO VOS! ¡TODO TODO VOS! (agarra un poco de puré y se lo tira por la cabeza a Él)
Él: ¿QUÉ HACÉS? ¿QUÉ TE PASA MI AMOR?
Ella: AH, AHORA SOY "MI AMOR", NO SOY MÁS LA HIJA DE LA "GORDA DE MIERDA"
Él: ¡¡YO NUNCA DIJE ESO!!
Ella: ANDATE A CAGAR MARTÍN, ANDATE A CAGAR. (Y se va)
Ahora, ésto es lo que SÍ hay que hacer:
Ella: ¿Me pasás la sal?
(Él agarra la sal y se la quiere dar. Ella lo rechaza)
Ella: ¿Qué hacés? ¡Apoyalo en la mesa!
Él: Perdón mi amor. (Lo apoya en la mesa). Fin.
2 - Pero, ¿por qué las mujeres se sienten atacadas TODO el tiempo?
La mujer se siente atacada porque siente que si le peleás es porque no la querés. Agravado al hecho de "esos días", la mujer siente que YA no la querés, cosa que es peor aún. Si nos vamos a un extremo, la mujer puede pensar que la estás reemplazando, ya sea por tus amigos, una amante o por tu vieja. Ejemplo:
(Pareja tirada en el sillón, ella recostada sobre él)
Ella: ¿Me querés?
Él: Si, mi amor, cómo no te voy a querer?
Ella: ¿Cuánto me querés?
Él: Muchísimo, con todo mi corazón.
Ella: ¿Osea que no querés a nadie más?
Él: No, quiero a mucha gente, a vos te quiero mucho más que otra gente.
Ella: ¿Por ejemplo?
Él: Ay Mi amor, no empecemos con lo mismo...
Ella: Decime, dale!
Él: Yo que sé, a mis viejos, a mi abuela...
Ella: ¿A Paula?
Él: ¿Qué Paula?
Ella: Ah, ahora no sabés quién es Paula...
Él: ¿Paula Molinari?
Ella: Encima te sabés el apellido, decime cuántos lunares tiene también, dale!
Él: ¿Cómo no me voy a saber el apellido? La conozco hace seis años, es mi compañera de oficina!
Ella: Ah, eso no lo sabía, la conocés más tiempo que a mi!
Él: Pero sin embargo VOS sos mi novia, no ella
Ella: ¿Y pasó algo entre ustedes?
Él: ¡No! ¡No entiendo el sentido de todo esto!
Ella: Bueno, ¿Qué pasó? ¿Te pusiste nervioso?
Él: ¡No! ¿Te podés calmar un poco? Me parece que estás un poquito paranóica
Ella: Seguramente Paula es perfecta
Él: YO NO DIJE ESO, DEJEMOS A PAULA AFUERA DE ÉSTO, SI?
Ella (se levanta y se sienta al lado de él, mirando la tele, cruzando los brazos): Ahhhh claaro, el señor no quiere que SU novia hable de Paula, ¿Qué, Paula no se puede defender sola? ¿Qué sos, su Ángel Guardián?
Él: ¿Pero qué te pasa? ¿Te podés calmar un poco Daniela por favor?
Ella: ANDÁ A DECIRLE A PAULA QUE SE CALME, A MI NO QUERIDO, A MI NO.
(Se levanta y se va)
Veamos un ejemplo de Martín haciendo lo correcto:
(Pareja tirada en el sillón, ella recostada sobre él)
Ella: ¿Me querés?
Él: Si, mi amor, cómo no te voy a querer?
Ella: ¿Cuánto me querés?
Él: Muchísimo, con todo mi corazón, más que a nadie más. FIN.
3 - Aprender a Interpretarlas:
Como dijo Homero Simpson: Cuando una mujer dice que todo está bien, significa que nada está bien. Cuando una mujer dice que nada está bien, significa que nada está bien, y cuando una mujer dice que no es gracioso, más vale que no te rias.
Una mujer esconde mil millones de cosas con tan sólo decir "Tengo hambre". Puede referirse a un deseo sexual, a que está cansada, a que no quiere ir al Asado del Sábado en lo de Pablín, a que no quiere ver una película, etcétera. Lo importante no es cómo nos ataque la mujer (en este caso, mediante frases con doble sentido), sino cuán bien preparados estamos. Ejemplo:
(Pareja acostada nuevamente en el sillón, Ella acostada sobre el regazo de Él)
Ella: Mi amor, quiero ir a comprar al Boulevard.
Él: Bueno, después te llevo.
ERROR
Martín cometió grandes errores en el pequeño diálogo de arriba, vamos a enumerarlos:
-Martín empezó con "Bueno". MAL HECHO, boludo. A las minas les gusta hablar, así que preguntales "'¿QUÉ QUERÉS IR A COMPRAR?" Una vez que te contesta, no le preguntes nada más. No queremos que se sienta invadida.
-Martín dijo "después". A una mujer no le digas "después" porque se te pudre el rancho, maestro. Si la mina dice "Quiero...", significa que quiere ahora, ahora, ahora. De haber querido ir "después", habría dicho "tengo", pero NO, dijo "quiero".
-Martín dijo "...te llevo". OTRO ERROR: Si ella te lo está diciendo, significa que quiere que vos estés con ella en todo momento. Ella puede agarrar el auto e ir sola, pero si te lo dice a vos es porque quiere que vayas con ella!
Este tipo de comportamientos no produce discusiones momentáneas, pero las mujeres son máquinas de acumular escenas y producir rencor, y al momento de discutir por cualquieeeer pelotudez, ella va a volcar todo ese rencor y esas pequeñas cosillas que parecen insignificantes, pero que no lo son. Cuidado, si no la interpretás bien te puede ir para el culo, creeme.
LA PARTE 2 SALE MAÑANA, ME VOY A DORMIR GENTE