Música de ambiente:
Acercate. Eliminá el espacio entre vos y ella. Ambos deberían estar tocándose de alguna forma antes de besarse.
Darse un beso después de abrazarse puede ser poderoso si se realiza mientras sus partes superiores siguen rozándose. Aunque no se besen después de abrazarse, sus cuerpos deben estar colocados de una forma en la que parezca que un abrazo sería algo natural y bien recibido.
Incrementa la tensión. Para ello, tienen que mirarse a los ojos con una gran admiración. El beso perfecto tiene que transmitir un deseo y una estima, y la forma más simple de hacerlo bien es preparando el camino antes de comenzar.
Una manera efectiva de incrementar el deseo es dar unos piquitos suaves en la cara y frente, fuera de la boca. Las caricias suaves en la cara de la mujer con la que estas tienen un impacto similar. Incluso, podrías rozar los labios de tu pareja con tus dedos.
El contacto visual es muy importe durante este paso. Ver a los ojos de tu pareja hará que sienta una atracción mayor hacia ti, lo que hará que el beso sea más íntimo cuando se dé.
Inclínate lentamente y acerca los labios a tu mujer para darle un beso ligero y rápido. La reacción de ella será clara, ya sea que debas continuar o no.
Sigue avanzando. Si le gustó la prueba que hiciste, entonces ya no hagas más pruebas. Inclina tu cabeza hacia la derecha y dale a tu pareja un beso con la boca cerrada en los labios, aplicando un poco más de presión que antes.
Tomate el tiempo. Con cada beso, disfruta un momento antes de alejarla de tus labios. Dudar antes de alejarte sugiere que no quieres que el beso se acabe. Esta demostración de deseo tiene más probabilidad de incrementar el deseo de tu pareja y de que se tenga una experiencia más satisfactoria al dar un beso.
Seguir para que ella vea que valoras el momento y la sensación del placer físico que se tiene al darle ese beso. Este tipo de intimidad emocional es lo que fortalece la intensidad del beso.