

1.- NORTON INTERNATIONAL, (1932)

Este modelo de la factoría Británica, una de las que tiene su nombre escrito con letras de oro en la historia del motociclismo Mundial, procedía de otro inédito, además de trasladar el escape de un lateral al otro. El monocilíndrico generaba una potencia de 29 C.V. a 5.000 r.p.m. alcanzando una velocidad de 145 km/h. Su peso ayudaba a transmitir unas sensaciones únicas, 161 kg. Con alguna que otra preparación su velocidad máxima podía llegar hasta los 161 km/h, bastante respetable!
2.- HARLEY-DAVIDSON KNUCKLEHEAD, (1936)

Que HarleyDavidson es una de las marcas más míticas de la historia del motociclismo, no lo discute nadie, además el modelo que nos ocupa es quizás uno de los más representativas de la larga vida de la firma de Milwaukee. Hasta la aparición de la 61E, llamada así porque su motor de 989 c.c., tenía una equivalencia de 61 pulgadas cúbicas, las HarleyDavidson eran famosas por su fiabilidad pero no por su potencia, al llegar nuestra protagonista eso cambió, gracias al cambio de ubicación de las válvulas, lo que le confería una mayor potencia llegando a los 40 C.V. y a una velocidad máxima de 161 km/h para un peso de 234 kg y todo ello en un conjunto que llamaba la atención de cualquiera por su inconfundible belleza.
3.-FN FOUR, (1906)

En los primeros años de evolución de las motos, la FN Four marcó un hito, al convertirse en una de las máquinas más fiables por aquellos años, en los que los fallos mecánicos estaban a la orden del día, además tenía como valor añadido un diseño muy innovador incluso incorporando una transmisión por cardán anclada a un chasis relativamente ligero y efectivo. Gracias al éxito que obtuvo entre los motoristas fue un modelo que se mantuvo muchos años a la venta, recibiendo sucesivas actualizaciones. Su motor era un tatracilíndrico en línea refrigerado por aire de 412 c.c., que le permitía rendir unos 4 C.V. de potencia máxima, para alcanzar una velocidad aproximada de 64 km/h.
4.-WILLIAMSON FLAT TWIN, (1913)

La Williamson utilizaba un motor fabricado por una factoría de Bristol llamada Douglas, que luego los enviaba a Conventry para que éstos motores bicilíndricos fueran montados en unas de las máquinas más elegantes de la segunda década del siglo XX, esta moto por primera vez montaba un amortiguador delantero de doble muelle tensado y un sistema de frenos basado en un sistema de bridas, en la que una zapata hacía presión sobre la llanta. Las prestaciones de la Flat Twin se fundamentaban en un motor de 964 c.c. que le permitía alcanzar una velocidad de 88 km/h para un peso de 136 kg.
5.-ZENITH GRADUA V-TWIN, (1914)

La Gradua nos presentaba un motor bicilíndrico en “V”, con un sistema de cambio de marchas desconocido hasta la fecha, este cambio permitía ajustar las marchas, cambiando la posición de la polea del cigüeñal. El dos cilindros en “V”, de 500 c.c. rendía 6 C.V., lo que le permitía alcanzar con una rapidez inusitada los 80 km/h que era su velocidad máxima. La característica más llamativa de la Zenith era su manivela de molinillo que se utilizaba para realizar el ajuste de cambio.
6.-POPE V-TWIN, (1914)

La “Pope”, podríamps decir que es una de esa motos, que ya empiezan a parecer una moto, sencilla, pero moto. Ésta se encontraba entre las motos más exquisitas y modernas de su tiempo, disponía de suspensión delantera y trasera y un mecanismo de distribución por válvulas en culata. La inclusión de las suspensión trasera tipo émbolo hacía de ésta una de las motos más comfortables en la década de los años ’20. Su motor V-Twin de 999 c.c. era capaz de generar 12 C.V. de potencia que te catapultaban hasta los 113 km/h todo ello en un conjunto que no sobrepasaba los 138 kg de peso, lo que te ofrecía unas sensaciones inigualables.
7.-FLYING MERKEL V-TWIN, (1915)

Que la Flying Merkel era una moto extraordinaria no lo dudaba nadie, pero por una de las cosas que mejor se las conocía era por su color anaranjado “chillón”, pero además ésta incorporaba algunas soluciones inéditas como el accionamiento mecánico de las válvulas de admisión, dando además la posibilidad de sustituir la correa de transmisión por otra de cadena y la implantación de un pedal de arranque. Esta llamativa “naranja chillona”, tenía un motor bicilindrico en “V” a 45 grados con 9 C.V. de potencia y capaz de alcanzar los 97 km/h.
8.-Ramonot

De Mendoza emergió, incipiente, la primera moto fabricada en serie en el país. Su alumbramiento se debe al ingenio y el trabajo de un metalúrgico francés y a la astucia y “manía” de sus hijos. Paul Ramonot (1864-1941) llegó al país en 1880, y junto a un ebanista, puso en Buenos Aires un petit-atelier. Entre sus logros, se lo reconoce haber creado el motor del primer carrusel mecanizado de la “París sudamericana”.
Prevenido del cólera, Ramonot se asentó en 1885 en Palmira, a 40 kilómetros de Mendoza capital. Allí, estableció un taller para dotar de enseres rurales a los trabajadores de la zona. Con los años y la prosperidad, incorporó a las bicicletas de la época un motor con diseño y fabricación propia e insumos nacionales. Lo acompañaron en la aventura sus hijos Enrique y Alberto. En un comienzo no tenía cadenas, sino correas de cuero y de goma.
Tras los buenos resultados y el repique en los oídos de los vecinos, los Ramonot decidieron ir más allá, hasta, sin saberlo, construir la primera moto latinoamericana. Una vez diseñado el motor, hicieron con tornos el resto de las piezas en su galpón de Palmira. El éxito fue tal que hasta los diarios locales adquirieron una importante flota para motorizar a los canillitas.
Prevenido del cólera, Ramonot se asentó en 1885 en Palmira, a 40 kilómetros de Mendoza capital. Allí, estableció un taller para dotar de enseres rurales a los trabajadores de la zona. Con los años y la prosperidad, incorporó a las bicicletas de la época un motor con diseño y fabricación propia e insumos nacionales. Lo acompañaron en la aventura sus hijos Enrique y Alberto. En un comienzo no tenía cadenas, sino correas de cuero y de goma.
Tras los buenos resultados y el repique en los oídos de los vecinos, los Ramonot decidieron ir más allá, hasta, sin saberlo, construir la primera moto latinoamericana. Una vez diseñado el motor, hicieron con tornos el resto de las piezas en su galpón de Palmira. El éxito fue tal que hasta los diarios locales adquirieron una importante flota para motorizar a los canillitas.
9.-Tehuelche

Tehuelche fue un modelo de motocicleta de diseño argentino presentada al público en marzo de 1957, y fabricada hasta mediados de 1964.
Fue la “Tehuelche” un verdadero orgullo nacional, no obstante quedó en el olvido de las sucesivas generaciones de argentinos.
Si bien hubo en el país otros intentos, en su mayoría frustrados, de fabricar una moto nacional, la Tehuelche fue la única que tuvo una continuidad seriada en sus siete años de producción. De diseño completamente propio, copia de ninguna, esta moto competía en el plano local con otras motos “argentinas”, pero que eran fabricadas bajo licencia de motos europeas, como por ejemplo: Puma Primera , Segunda (Guericke), Zanella (Ceccato), Gilera, entre otras marcas.
Esta moto se distinguía tanto por el característico sonido de la cascada de engranajes de la distribución, como por sus excelentes logros en su carrera deportiva.
Fue la “Tehuelche” un verdadero orgullo nacional, no obstante quedó en el olvido de las sucesivas generaciones de argentinos.
Si bien hubo en el país otros intentos, en su mayoría frustrados, de fabricar una moto nacional, la Tehuelche fue la única que tuvo una continuidad seriada en sus siete años de producción. De diseño completamente propio, copia de ninguna, esta moto competía en el plano local con otras motos “argentinas”, pero que eran fabricadas bajo licencia de motos europeas, como por ejemplo: Puma Primera , Segunda (Guericke), Zanella (Ceccato), Gilera, entre otras marcas.
Esta moto se distinguía tanto por el característico sonido de la cascada de engranajes de la distribución, como por sus excelentes logros en su carrera deportiva.
10.-Suzuki Katana 1100 1982

El diseño siempre había formado parte fundamental de una motocicleta, pero en la Katana, por vez primera fue la moto que la orbitó alrededor del diseño. Hans Muth creó una moto de salón que Suzuki tuvo la osadía de convertir en realidad comercial sobre la base de su modelo más deportivo, logrando no sólo un tremendo éxito, sino demostrando lo importante que era marcar personalidad propia.
11.-Suzuki GSX-R750 1985

La primera GSX-R siempre será recordada por ser la primera moto de gran serie que estuvo dotada de un chasis de doble cuna cerrada de aluminio en vez de acero. La superbike japonesa marcó una época y una línea, al tener en la reducción de peso la vía de mejora respecto a su competencia. Tras el primer modelo de 1995, Suzuki lanzó durante más de un lustro modelos similares.
12.-Honda VFR750R RC30 1987

La primera moto de carreras japonesa matriculable, derivada de los modelos con motor en V, pero creada exclusivamente para los circuitos. El peso y la potencia se combinaban con todos esos detalles que separan una moto de competición de una comercial, como por ejemplo sus bielas de titanio. Tras ella muchos fabricantes lanzaron versiones más deportivas de sus modelos de calle, pero pocas creadas exclusivamente con este fin.
13.-Bimota Tesi 1990

La horquilla telescópica se había monopolizado el mundo de la moto, pero Bimota se arriesgó en comercializar el sistema de la tesis de doctorado de su ingeniero Pierluigi Marconi, un tren delantero con un buje Difazio en un chasis especial y con un tor Ducati, que componía una moto totalmente diferente a lo que desde hacía décadas se fabricaba. La esperanza de la Tesi abrió las puertas a otros proyectos como la Yamaha GTS o las BMW con suspensión Telelever, que, al igual que la Bimota, han llegado a la actualidad.
14.-Honda NR 750 1992

Honda supo dar la vuelta a la tortilla, y del fracaso deportivo de la NR500 de Gran Premio, creo una moto única y jamás continuada, la NR750, con un motor V4 de pistones ovales, dos bielas en cada pistón, ocho válvulas en cada culata y soluciones estéticas nunca vistas como los escapes saliendo bajo el colín. Con un precio asombroso y una serie limitada, no tuvo continuación.
15.-Ducati M900 Monster 1993

Con la Monster llegó la moto minimalista, el concepto de moto basado en que sólo hace falta un motor un chasis y los elementos necesarios para sujetar el pasaje. Desde el primer concepto de Miguel Ángel Galuzzi, otras muchas motos se han acercado a las líneas de esa primera Ducati con la estructura mecánica de los modelos más simples de Ducati de ese momento.
16.-Ducati 916 1994

Massimo Tamburini alcanzó la gloria con el diseño de la 916, una moto que todavía sigue siendo considerada por muchos como la más bella jamás creada. La superbike de Ducati, además, era una moto capaz de ganar mundiales de esa categoría, repleta de detalles particulares, desde el escape de salida por el colín, la afilada parte delantera, su basculante monobrazo, y todo ello con el carácter del motor V2 desmodrómico de la marca.
17.-Yamaha YZF-R1 1998

El concepto de deportiva japonesa de alta cilindrada adquirió una nueva dimensión con esta moto que rebajó el peso y el tamaño y multiplicó la potencia de sus contemporáneas. La R1 compactaba su motor y aumentaba la rigidez de su chasis, en una moto más pequeña y con un carácter tan radical que obligó al resto de las motos a seguir su estela, hasta acabar logrando que las carreras de superbikes se corrieran con motos como ella.
18.-MV Agusta F4 750 1998

El relanzamiento de la firma que había logrado monopolizar el Mundial de 50 durante más de una década se convirtió en la ocasión para que Massimo Tamburini volviese a crear una obra de arte, en este caso gracias a personalizar, no sólo la carrocería, sino cada detalle de la estructura de la moto. Los cuatro escapes traseros, el empleo de magnesio en las primeras versiones, o el motor de válvulas radiales la convirtieron inicialmente en el Ferrari de dos ruedas.


