Originalmente, era común que humanos y animales siguieran rutas coincidentes para desplazarse pero, hoy en día, los caminos de este tipo son casi inexistentes y las carreteras se planifican bajo un estudio previo que analiza, entre otras cosas, los impactos medioambientales evitando alterar la fauna de la zona. Pero a veces, cuando menos te lo esperas, una sorpresa puede esperarte tras la próxima curva.
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