Christian Von Koenigsegg soñaba con fabricar el superdeportivo perfecto desde que tenía cinco años de edad. El 12 de agosto de 1994, después de una larga planificación y con tan sólo 22 años, fundó Koenigsegg Automotive AB, la empresa que más adelante se convertiría en uno de los fabricantes de automóviles deportivos más reconocidos del mundo.
Christian Von Koenigsegg soñaba con fabricar el superdeportivo perfecto desde que tenía cinco años de edad. El 12 de agosto de 1994, después de una larga planificación y con tan sólo 22 años, fundó Koenigsegg Automotive AB, la empresa que más adelante se convertiría en uno de los fabricantes de automóviles deportivos más reconocidos del mundo.
En el año 2002 comenzó la historia de Koenigsegg como fabricante de superdeportivos, pues fue entonces cuando entregaron su primer modelo de producción, el CC 8S -del que en total, fabricarían seis unidades-. Este ‘monstruo’ contaba con un motor V8 de 4,7 litros de cilindrada capaz de entregar 655 CV de potencia y 750 Nm de par, suficiente para que alcanzara los 100 Km/h desde parado en menos de 3,5 segundos. Las líneas exteriores de este modelo definirían la estética de los futuros superdeportivos del fabricante sueco -voladizos cortos tanto delante como detrás, parabrisas muy curvado, motor central y techo desmontable-.
En el año 2002 comenzó la historia de Koenigsegg como fabricante de superdeportivos, pues fue entonces cuando entregaron su primer modelo de producción, el CC 8S -del que en total, fabricarían seis unidades-. Este ‘monstruo’ contaba con un motor V8 de 4,7 litros de cilindrada capaz de entregar 655 CV de potencia y 750 Nm de par, suficiente para que alcanzara los 100 Km/h desde parado en menos de 3,5 segundos. Las líneas exteriores de este modelo definirían la estética de los futuros superdeportivos del fabricante sueco -voladizos cortos tanto delante como detrás, parabrisas muy curvado, motor central y techo desmontable-.
1996 Koenigsegg CC Prototype
Como te decía antes, Christian von Koenigsegg fundó la compañía en 1994 cuando tenía tan solo 22 años.
Tardó dos años en crear su primer coche, el CC Prototype. Contaba con el motor V8 de 4,2 litros de Audi. Si te fijas, no es muy diferente a los coches que en la actualidad siguen haciendo. Ya usaban fibra de carbono y aunque las proporciones en el diseño son un poco raras, recuerda que era la década de los 90.
Tardó dos años en crear su primer coche, el CC Prototype. Contaba con el motor V8 de 4,2 litros de Audi. Si te fijas, no es muy diferente a los coches que en la actualidad siguen haciendo. Ya usaban fibra de carbono y aunque las proporciones en el diseño son un poco raras, recuerda que era la década de los 90.
2002 Koenigsegg CC8S
El primer coche de producción de la marca fue el CC8S. Los primeros coches fueron encargados y reservados durante el Salón del Automóvil de París del año 2000. Se construyeron seis unidades entre los años 2002 y 2003. Se utilizó un motor V8 potenciado de origen Ford que tenía unos 660 CV.
2004 Koenigsegg CCR
El primer coche de producción de la marca fue el CC8S. Los primeros coches fueron encargados y reservados durante el Salón del Automóvil de París del año 2000. Se construyeron seis unidades entre los años 2002 y 2003. Se utilizó un motor V8 potenciado de origen Ford que tenía unos 660 CV.
2006 Koenigsegg CCX
Un coche totalmente nuevo, aunque usaba el mismo motor del CCR. Fue construido para satisfacer las reglas internacionales de emisiones y seguridad. Contaba con un techo más elevado y un chasis ampliado para satisfacer los gustos de los clientes americanos.
Tuvo varias versiones de las que se construyeron dos unidades tan sólo de cada una de ellas. El CCX Edition, el CCXR o el CCXR Trevitta, terminando con el CCX Special Edition.
Tuvo varias versiones de las que se construyeron dos unidades tan sólo de cada una de ellas. El CCX Edition, el CCXR o el CCXR Trevitta, terminando con el CCX Special Edition.
2007 Koenigsegg CCGT
La historia de este coche es particularmente interesante. Se dice que Christian von Koenigsegg diseñó sus primeros coches para que fueran compatibles con la normativa de la GT1. En ese momento, la anchura máxima del coche tenía que ser de dos metros y la cabina del piloto debía ocupar al menos el 70% de ella. Tenía que haber una producción como mínimo de 20 unidades para que fuera homologado. El señor Koenigsegg quería participar en Le Mans y el CCGT era el coche ideal para ello.
El CCGT se basaba en el CCR, pero tenía algunas piezas del CCX. Antes de que tuviera oportunidad de correr y competir, las normas fueron cabiando: los monocasco de carbono fueron prohibidos y el límite de homologación subió hasta las 350 unidades al año. De este modo, nos quedamos con las ganas de ver al CCGT en Le Mans.
El CCGT se basaba en el CCR, pero tenía algunas piezas del CCX. Antes de que tuviera oportunidad de correr y competir, las normas fueron cabiando: los monocasco de carbono fueron prohibidos y el límite de homologación subió hasta las 350 unidades al año. De este modo, nos quedamos con las ganas de ver al CCGT en Le Mans.
2010 Koenigsegg Agera
Y así llegamos hasta el Agera y todas sus ediciones especiales, que han sido unas cuantas. El primer coche llegó en 2011 con un motor turbo de 5,0 litros y una caja de cambios de siete velocidades.
La versión R llegó un año más tarde con más potencia y las capacidades de poder usar biocombustible como el CCXR. Luego vino el S con algún ligero cambio. Por último, el One:1 con su espectacular relación de 1 CV por kilo.
La versión R llegó un año más tarde con más potencia y las capacidades de poder usar biocombustible como el CCXR. Luego vino el S con algún ligero cambio. Por último, el One:1 con su espectacular relación de 1 CV por kilo.
2016 Koenigsegg Regera
Lo que llama la atención de este coche es su motor V8 de 5,0 litros biturbo asociado a tres motores eléctricos. ¿Resultado? Una potencia oficial de 1.500 CV con un par máximo de 2.000 Nm. Este conjunto híbrido puede tener picos de potencia de casi 1.800 CV y 2.150 Nm de par.
Con tantísima caballería, el Koenigsegg Regera acelera de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos, alcanza los 200 km/h en 6,6 y los 300 en 10,9 segundos. Es decir, en el tiempo que un sencillo compacto diésel alcanza los cien, este coche circularía 300 km/h. Pero aquí no acaban tus sorpresas. Este coche alcanza los 400 km/h desde parado en tan solo 20 segundos.
Con tantísima caballería, el Koenigsegg Regera acelera de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos, alcanza los 200 km/h en 6,6 y los 300 en 10,9 segundos. Es decir, en el tiempo que un sencillo compacto diésel alcanza los cien, este coche circularía 300 km/h. Pero aquí no acaban tus sorpresas. Este coche alcanza los 400 km/h desde parado en tan solo 20 segundos.