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Duhalde, Venegas y el trabajo esclavo en el campo

Info7/24/2011

Una investigación vincula a Duhalde y Momo Venegas con trabajo esclavo

El ex presidente y su esposa están vinculados a la empresa que debería controlar la precarización laboral en el campo. La tercerización fue digitada por el sindicato y las patronales. Sociedades y complicidades. A fuerza de pruebas incontrastables y de imágenes escandalosas, en los últimos meses el campo argentino –tan fértil en granos, tan rico en sojadólares– se convirtió también en el escenario de la mayor tragedia laboral del país: la explotación de trabajadores rurales al filo de la esclavitud.

Se trata, ni más ni menos, de la reducción a la servidumbre de aquellos hombres y mujeres que, con su esfuerzo y a cambio de sueldos exiguos, hacen posible la Argentina de las cosechas récords, el país de las exportaciones millonarias, las camionetas 4x4 y las vacaciones en Punta del Este. Esos mismos peones que alimentan la billetera –y también la soberbia– de las patronales chacareras, esas que siempre van por más. Y sin que se les caiga un solo poroto.

Según los últimos relevamientos del Ministerio de Trabajo de la Nación, tranqueras adentro el campo registra un 75 por ciento de empleo irregular, superando por mucho a la media que marcan el resto de los otros sectores de la producción local, que promedian el 35 por ciento.

Esto significa que en las millones de hectáreas sembradas de soja, maíz y trigo, dos de cada tres peones trabajan “en negro”, viendo vulnerados sus derechos con distintos niveles de intensidad: desde la falta de aportes sociales y seguro laboral, hasta jornadas que transcurren como si se tratara de prisioneros que cumplen tareas forzosas. Según la Afip, en este margen de informalidad se mueven cerca de 900.000 trabajadores.

Detrás de esta situación, que más indigna cuanto más opulento se vuelve el campo, se esconde una trama de complicidad sindical, empresarial y política que ampara y, al mismo tiempo, lucra con el negocio infame de la explotación rural.

Por primera vez, esta investigación de Veintitrés identifica con nombre y apellidos a las personas, organizaciones y empresas a cuya sombra crece la flexibilización de la mano de obra chacarera. Un juego cruel de connivencias que involucra a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) –el sindicato que comanda el eterno Gerónimo Venegas–; a las cuatro entidades agropecuarias reunidas en la crujiente Mesa de Enlace y al jefe del Peronismo Disidente y precandidato presidencial, Eduardo Duhalde.

El escenario principal de este entendimiento tácito es la conducción del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), la polémica entidad hecha a la medida de las aspiraciones del “Momo” Venegas y las necesidades de las cámaras agropecuarias.

En el Renatre –un ente autárquico de derecho público no estatal– el Momo detenta cuatro de los ocho puestos del directorio, incluida la silla principal que él mismo ocupa, fiel a su estilo omnipresente. Los otros cuatro sillones son para los representantes de la Sociedad Rural, la Federación Agraria, las Confederaciones Rurales y los cooperativistas de Coninagro.


http://www.corrienteshoy.com/vernota.asp?id_noticia=73844

EL MOMO VENEGAS (UATRE - LAS 62) DETENIDO POR LA CAUSA DE LOS MEDICAMENTOS Y RELACIONADO CON EL TRABAJO ESCLAVO

Venegas fue detenido hoy en el marco de la causa por la denominada "mafia de los medicamentos".

Voceros judiciales dijeron que la captura obedece a que Venegas "está señalado" en el "marco de la investigación por tráfico de medicamentos adulterados".

El arresto de Venegas se realizó cerca de las 11 en la sede de la UATRE, situada en Reconquista 630, en tanto la policía realizaba pasado el mediodía otros operativos para detener a otras tres personas vinculadas a la causa, agregaron los voceros policiales consultados por Télam.

Una comisión de la división Investigación Federal de Organizaciones Criminales (Difoc), encabezada por el comisario Néstor Roncaglia, se presentó en la sede sindical con una orden de arresto dispuesta por el juez Federal Norberto Oyarbide, a cargo e la causa por la venta de medicamentos robados y adulterados.

Según los voceros, Venegas fue alojado en calidad de detenido en la sede de la (Difoc), en Gurruchaga y avenida Santa Fe, y se aguardaban las instrucciones del magistrado para trasladarlo a la alcaidía de los tribunales o al despacho del juez para su indagatoria, que se estima se realizará entre esta tarde y mañana.

Los voceros explicaron que la detención del sindicalista se ordenó en base a algunos elementos obtenidos en la causa que lo vinculan a la compra de medicamentos "truchos" al empresario Néstor Lorenzo, que era dueño de la Droguería San Javier, también detenido.

Según explicaron las fuentes consultadas por Télam, se investiga si esos medicamentos comprados por la obra social del gremio y que en su mayoría eran adulterados o estaban vencidos eran luego vendidos a los afiliados.

En el marco de la misma causa están detenidos, entre otros, el titular de La Bancaria, Juan José Zanola, procesado como jefe de una asociación ilícita; su esposa, Paula Aballay, los empresarios Lorenzo y Gabriel Brito y el ex policía bonaerense Juan José Salerno, quien fue socio de una de las tres víctimas del triple crimen de General Rodríguez, Damián Ferrón.

También permanecen alojados en dependencias del Servicio Penitenciario Carlos Torres, directivo de la droguería San Javier; Ricardo Bruno, dueño de la droguería Arcasel, y su pareja Vanina Beatriz Postigo; José Benjamín Sraer, Fabio David Ferreira, y Luis Torrens, procesados como miembros de un asociación ilícita.

La semana pasada, en tanto, se produjeron las capturas de Susana Patricia Yanaccio, Gastón Komet, Víctor Luis Méndez, Elena Graciela Biancovich, Diego Rivera y Gustavo Gabriel Veneziani, además del ex policía Salerno.

En tanto ayer Oyarbide volvió a procesar, sin prisión preventiva y por segunda vez en dos días, al ex superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, a quien le imputó los delitos de "asociación ilícita, defraudación a la administración, negociaciones incompatibles y encubrimiento".

En esta nueva oportunidad el magistrado le fijó un embargo por 10 millones de pesos al encontrarlo "prima facie" incurso en las figuras penales de la asociación ilícita, defraudación a la administración pública abuso de autoridad y negociaciones incompatibles a la función pública.
REVISTA XXIII

Una investigación vincula a Duhalde y Momo Venegas con trabajo esclavo

El ex presidente y su esposa están vinculados a la empresa que debería controlar la precarización laboral en el campo. La tercerización fue digitada por el sindicato y las patronales. Sociedades y complicidades. A fuerza de pruebas incontrastables y de imágenes escandalosas, en los últimos meses el campo argentino –tan fértil en granos, tan rico en sojadólares– se convirtió también en el escenario de la mayor tragedia laboral del país: la explotación de trabajadores rurales al filo de la esclavitud.

Se trata, ni más ni menos, de la reducción a la servidumbre de aquellos hombres y mujeres que, con su esfuerzo y a cambio de sueldos exiguos, hacen posible la Argentina de las cosechas récords, el país de las exportaciones millonarias, las camionetas 4x4 y las vacaciones en Punta del Este. Esos mismos peones que alimentan la billetera –y también la soberbia– de las patronales chacareras, esas que siempre van por más. Y sin que se les caiga un solo poroto.

Según los últimos relevamientos del Ministerio de Trabajo de la Nación, tranqueras adentro el campo registra un 75 por ciento de empleo irregular, superando por mucho a la media que marcan el resto de los otros sectores de la producción local, que promedian el 35 por ciento.

Esto significa que en las millones de hectáreas sembradas de soja, maíz y trigo, dos de cada tres peones trabajan “en negro”, viendo vulnerados sus derechos con distintos niveles de intensidad: desde la falta de aportes sociales y seguro laboral, hasta jornadas que transcurren como si se tratara de prisioneros que cumplen tareas forzosas. Según la Afip, en este margen de informalidad se mueven cerca de 900.000 trabajadores.

Detrás de esta situación, que más indigna cuanto más opulento se vuelve el campo, se esconde una trama de complicidad sindical, empresarial y política que ampara y, al mismo tiempo, lucra con el negocio infame de la explotación rural.

Por primera vez, esta investigación de Veintitrés identifica con nombre y apellidos a las personas, organizaciones y empresas a cuya sombra crece la flexibilización de la mano de obra chacarera. Un juego cruel de connivencias que involucra a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) –el sindicato que comanda el eterno Gerónimo Venegas–; a las cuatro entidades agropecuarias reunidas en la crujiente Mesa de Enlace y al jefe del Peronismo Disidente y precandidato presidencial, Eduardo Duhalde.

El escenario principal de este entendimiento tácito es la conducción del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), la polémica entidad hecha a la medida de las aspiraciones del “Momo” Venegas y las necesidades de las cámaras agropecuarias.

En el Renatre –un ente autárquico de derecho público no estatal– el Momo detenta cuatro de los ocho puestos del directorio, incluida la silla principal que él mismo ocupa, fiel a su estilo omnipresente. Los otros cuatro sillones son para los representantes de la Sociedad Rural, la Federación Agraria, las Confederaciones Rurales y los cooperativistas de Coninagro.


http://www.diariodelchango.com/drupal/node/1095

El trabajo esclavo no viaja en tren




Los medios de comunicación gráficos como Clarín, Página, Crónica, Popular y, en menor medida, La Nación dedican destacados espacios al incidente ferroviario. Los canales de televisión y los portales de Internet informan, minuto a minuto, sobre las declaraciones del ministro de Planificación Julio de Vido y sobre la trágica colisión entre dos trenes en San Miguel, con un saldo de al menos cuatro muertos y de decenas de heridos. Está bien, es un hecho noticiable, pero me pregunto ¿Es noticia que haya trabajo esclavo en distintos puntos del país? ¿Los trabajadores rurales merecen la atención de los argentinos?

Clarín – por ejemplo- le brinda una tapa en su edición del domingo a Gerónimo “Momo” Venegas diciendo cosas tales como: “El trabajo esclavo lo relevé yo con el gremio. Hay trabajo esclavo, como en todas las actividades. Pero ahora los semilleros, que son los afectados, quieren hacer un acuerdo con el gremio para que el año venga con libreta de trabajo y buen salario”. ¿No es – un poco – caradura esté muchacho?

Siendo que Venegas esta implicado en escandalosas denuncias de “trabajo esclavo, quien además hace más de una década está al frente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.

Pero, lo que no se publicó, ni recibió tapas de diarios fue la noticia de que la AFIP detecta trabajo forestal esclavo al norte de Los Frentones, en el corazón de El Impenetrable.

Sucedió, en un obraje ubicado a unos 123 kilómetros al norte de Los Frentones, a exactamente 485 kilómetros al oeste de Resistencia, la capital del Chaco, en un paraje ubicado casi en el límite de los departamentos Almirante Brown y Güemes.
Personal de la Administración Federal de Ingresos Públicos(AFIP-DGI), el inspector Edgardo Rindel, apoyado por efectivos de la Policía Rural con datos de la delegación de Bosques de Pampa del Infierno, detectó y realizó un operativo que no fue tan de sorpresa, en varios parajes ubicados al norte de Los Frentones encontraron que un importante número de personas trabaja y subsiste en condiciones infrahumanas y sometidas al hacinamiento, trabajo en negro, incumplimiento del jornal diario, mal alimentadas, trabajo infantil, pagos irregulares, exorbitantes descuentos en las mercancías para alimentarse y sin que un grupo de niños tenga acceso a la educación. Más de 20 personas viven hacinadas en carpas colocadas sobre palos cortados por los propios peones, que no trabajan sólo por unos pocos pesos al mes en tareas como la labranza de postes de quebracho colorado, el rodeo (corte de madera), transporte, carga de hornos y quema para carbón. El predio (que, por si fuera poco, es fiscal) sería explotado por una persona cuyas iniciales serían R.M. de la zona de Campo Largo, y los obreros también son de esa localidad (no se suministraron más datos para la identificación). ¿Tenemos que seguir soportando estar desinformados?


http://www.elespejoserrano.com.ar/nacionales/3806.html




La empresa que vincula a Duhalde con Geronimo Venegas, en la mira judicial


Bungard SA realiza la auditoría médica de OSPERA, la obra social de UATRE. En Comodoro Py admitieron que se la está investigando en la causa. Es parte de las firmas que el sindicalista armó para tercerizar servicios para los afiliados.
En poco tiempo, el sindicalista Gerónimo Venegas podría pasar de ser uno de los principales aliados de Eduardo Duhalde en sus aspiraciones electorales, a convertirse en una “mochila de plomo” para el proyecto político del ex intendente de Lomas de Zamora. Y ya no sólo por las escandalosas denuncias de “trabajo esclavo” que vienen salpicando al “Momo” Venegas, quien hace más de una década está al frente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). La reciente detención del sindicalista en la causa por la llamada “mafia de los medicamentos” amenaza con dejar en evidencia la serie de vínculos societarios que permiten unir a OSPRERA, la obra social de la UATRE investigada por la justicia, con Duhalde.
La clave de este entramado es la compañía Bungard SA, cuyo nombre figura en el expediente que tiene entre sus manos el juez federal Norberto Oyarbide. En textuales palabras de las fuentes judiciales consultadas por Tiempo Argentino, “esta empresa no sólo figura en la causa, sino que está siendo investigada”.
La importancia de Bungard radica en que es la sociedad anónima encargada de realizar las auditorías médicas en OSPRERA, tanto en lo que respecta a la entrega de productos medicinales como a la autorización de prestaciones para los pacientes. Quienes conocen el funcionamiento interno de la obra social de la UATRE aseguran que en ese rubro el poder de decisión de Bungard es absoluto.
Fundada en febrero de 1998 y con oficinas en el segundo piso de Tucumán 423, Bungard es parte del universo de empresas que Venegas fue disponiendo en torno al funcionamiento de su gremio, con el fin de tercerizar servicios para los afiliados.
En enero pasado, la asamblea general de Bungard ratificó en los puestos de presidente y director suplente a Miriam Ethel García y Miguel Ángel Muro, respectivamente. Ambos ejecutivos habían sido designados en esos cargos allá por abril de 2008. En el caso de García, seguir sus actividades en otras empresas permite ver el sistema de relaciones que Venegas dispuso para manejar las operaciones surgidas alrededor de la UATRE. De igual manera, en esas sociedades comienza el puente que conduce hasta Eduardo Duhalde.
Además de dirigir la firma que audita a la obra social de los trabajadores rurales, García es socia de Elba Araceli de Robles, la presidenta de Gregard SA. Esta compañía no sólo comparte con Bungard el hecho de que sus nombres suenan parecidos, sino que también fue contratada por el Momo.
Gregard se ocupa de realizar tareas de fiscalización e inspección, entre ellas, de las condiciones en que las agropecuarias contratan a los empleados rurales en el campo argentino. Esta función le fue delegada por los directores del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), un ente autárquico no estatal que hoy preside Venegas y donde su sindicato comparte la conducción con las mismas cuatros patronales chacareras reunidas en la Mesa de Enlace.
En 2001, las presidentas de Bungard y de Gregard crearon dos sociedades anónimas. La primera de ellas, Romitel SA, para desempeñarse en una amplia franja de actividades, desde negocios de tipo inmobiliario hasta el cultivo de soja, la cría de animales e incursiones en el rubro textil. La segunda de sus operaciones conjuntas fue Vieja Granja SA, dedicada principalmente a la apicultura y a la elaboración de productos a base de miel. Vieja Granja concentra sus actividades en la localidad bonaerense de Necochea, el “pago chico” de Venegas, donde el líder de la UATRE comenzó a transitar el camino que lo llevaría de ser un estibador portuario a ganar la conducción del gremio de los peones rurales y consolidarse en el tiempo.
Para completar el cuadro de relaciones cruzadas, de Vieja Granja es director Matías Ciccimarra, ladero de De Robles en otros emprendimientos y uno de los socios fundadores de Trivio SA, otra de las firmas en que Venegas y la Mesa de Enlace delegaron funciones en el marco del RENATRE. Trivio brinda servicios de asesoría administrativa y, en lo puntual, se ocupa de aplicar y cobrar las ocasionales multas que pueda disponer Gregard.
Pero las coincidencias de nombres y sociedades compartidas no se agotan aquí. De hecho, se vuelven más interesantes, sobre todo con las revelaciones que aporta la detención del Momo en la causa por “la mafia de los medicamentos”.
Sucede que así como De Robles es socia de quien dirige la empresa que el juez Oyarbide investiga en ese expediente, también estuvo vinculado al propio Eduardo Duhalde y de su esposa, Hilda Beatriz González, más conocida como “Chiche”.
En 2007, De Robles y quien la acompaña en el directorio de Gregard, Leonardo Lavanda, asumieron la conducción de Finca Las Casuarinas SA. Lo hicieron para remplazar en esos cargos al matrimonio Duhalde, que los había ocupado desde julio de 2004.
Nacida en 1999, Finca Las Casuarinas fue la sociedad a través de la cual los Duhalde administraron la quinta de igual nombre que se encuentra ubicada en la localidad de San Vicente.
Además de ser uno de los bunkers políticos elegidos por el jefe del PJ disidente, la estancia también fue un lugar de esparcimiento para él y su familia. En 2005, el predio fue el escenario donde tuvo lugar la fiesta de casamiento de la hija menor de Duhalde.
Actualmente, como muestra del entendimiento entre Venegas y su padrino político de toda la vida, los mismos directivos de Finca Las Casuarinas continúan al frente de Gregard. Allí cumplen aquellas supuestas funciones de fiscalización, a pesar de que las estadísticas oficiales señalan que el 75% de los empleados del campo son víctimas del trabajo ilegal.
En cuanto al plano de lo judicial, sólo el proceso que lleva adelante el juez Oyarbide y su equipo determinará si esta “novela” de relaciones societarias que, en parte, hoy le quita el sueño a Venegas, también puede preocupar a Duhalde.


http://el-guaviare.lacoctelera.net/post/2011/04/15/la-empresa-vincula-duhalde-con-geronimo-venegas-la


Los negocios oscuros que unen a Duhalde y Venegas


La conexión empresarial entre el ex presidente y el sindicalista salpica la causa que investiga la mafia de los medicamentos.

En poco tiempo, el sindicalista Gerónimo Venegas podría pasar de ser uno de los principales aliados de Eduardo Duhalde en sus aspiraciones electorales, a convertirse en una “mochila de plomo” para elproyecto político del ex intendente de Lomas de Zamora. Y ya no sólo por las escandalosas denuncias de “trabajo esclavo” que vienen salpicando al “Momo” Venegas, quien hace más de una década está al frente de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).

La reciente detención del sindicalista en la causa por la llamada “mafia de los medicamentos” amenaza con dejar en evidencia la serie de vínculos societarios que permiten unir a OSPRERA, la obra social de la UATRE investigada por la justicia, con Duhalde.

La clave de este entramado es la compañía Bungard SA, cuyo nombre figura en el expediente que tieneentre sus manos el juez federal Norberto Oyarbide. En textuales palabras de las fuentes judiciales consultadas por Tiempo Argentino, “esta empresa no sólo figura en la causa, sino que está siendo investigada”.

La importancia de Bungard radica en que es la sociedad anónima encargada de realizar las auditorías médicas en OSPRERA, tanto en lo que respecta a laentrega de productos medicinales como a la autorización de prestaciones para los pacientes. Quienes conocen el funcionamiento interno de la obrasocial de la UATRE aseguran que en ese rubro el poder de decisión de Bungard es absoluto.

Fundada en febrero de 1998 y conoficinas en el segundo piso de Tucumán 423, Bungard es parte del universo de empresas que Venegas fue disponiendo en torno al funcionamiento de su gremio, con el fin de tercerizar servicios para los afiliados.

En enero pasado, la asamblea general de Bungard ratificó en los puestos de presidente y director suplente a Miriam Ethel García y Miguel Ángel Muro, respectivamente. Ambos ejecutivos habían sido designados en esos cargos allá por abril de 2008. En el caso de García, seguir sus actividades en otras empresas permite ver el sistema de relaciones que Venegas dispuso para manejar las operaciones surgidas alrededor de la UATRE. De igual manera, en esas sociedades comienza el puente que conduce hasta Eduardo Duhalde.

Además de dirigir la firma que audita a la obra social de los trabajadores rurales, García es socia de Elba Araceli de Robles, la presidenta de Gregard SA. Esta compañía no sólo comparte con Bungard el hecho de que sus nombres suenan parecidos, sino que también fue contratada por el Momo.

Gregard se ocupa de realizar tareas de fiscalización e inspección, entre ellas, de las condiciones en que las agropecuarias contratan a los empleados rurales en el campo argentino. Esta función le fue delegada por los directores del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), un ente autárquico no estatal que hoy preside Venegas y donde su sindicato comparte la conducción con las mismas cuatros patronales chacareras reunidas en la Mesa de Enlace.

En 2001, las presidentas de Bungard y de Gregard crearon dossociedades anónimas. Laprimera de ellas, Romitel SA, para desempeñarse en una amplia franja de actividades, desde negocios de tipo inmobiliario hasta el cultivo de soja, la cría deanimales e incursiones en el rubro textil. Lasegunda de sus operaciones conjuntas fue Vieja Granja SA, dedicada principalmente a la apicultura y a la elaboración de productos abase de miel. Vieja Granja concentra sus actividades en la localidad bonaerense de Necochea, el “pago chico” de Venegas, donde el líder de la UATRE comenzó a transitar el camino que lo llevaría de ser un estibador portuario a ganar la conducción del gremio de los peones rurales y consolidarse en el tiempo.

Para completar el cuadro de relaciones cruzadas, de Vieja Granja es director Matías Ciccimarra, ladero de De Robles en otros emprendimientos y uno de los socios fundadores de Trivio SA, otra de las firmas en que Venegas y la Mesa de Enlace delegaron funciones en el marco del RENATRE. Trivio brinda servicios de asesoría administrativa y, en lo puntual, se ocupa de aplicar y cobrar las ocasionales multas que pueda disponer Gregard.

Pero las coincidencias de nombres y sociedades compartidas no se agotan aquí. De hecho, se vuelven más interesantes, sobre todo con las revelaciones que aporta la detención del Momo en la causa por “la mafia de los medicamentos”.

Sucede que así como De Robles es socia de quien dirige la empresa que el juez Oyarbide investiga en ese expediente, también estuvo vinculado al propio Eduardo Duhalde y de su esposa, Hilda Beatriz González, más conocida como “Chiche”.

En 2007, De Robles y quien la acompaña en el directorio de Gregard, Leonardo Lavanda, asumieron la conducción de Finca Las Casuarinas SA. Lo hicieron para remplazar en esos cargos al matrimonioDuhalde, que los había ocupado desde julio de 2004.

Nacida en 1999, Finca Las Casuarinas fue la sociedad a través de la cual los Duhalde administraron la quinta de igual nombre que se encuentra ubicada en la localidad de San Vicente.

Además de ser uno de los bunkers políticos elegidos por el jefe del PJ disidente, la estancia también fue un lugar de esparcimiento para él y su familia. En 2005, el predio fue el escenario donde tuvo lugar lafiesta de casamiento de la hija menor de Duhalde.

Actualmente, como muestra del entendimiento entre Venegas y su padrino político de toda la vida, los mismos directivos de Finca Las Casuarinas continúan al frente de Gregard. Allí cumplen aquellas supuestas funciones de fiscalización, a pesar de que las estadísticas oficiales señalan que el 75% de los empleados del campo son víctimas del trabajo ilegal.

En cuanto al plano de lo judicial, sólo el proceso que lleva adelante el juez Oyarbide y su equipodeterminará si esta “novela” de relaciones societarias que, en parte, hoy le quita el sueño a Venegas, también puede preocupar a Duhalde.


http://www.alsurinforma.com/13/02/2011/los-negocios-oscuros-que-unen-a-duhalde-y-venegas/
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