Vivimos en el mundo del downsizing, una tecnología que se basa en el turbo para conseguir eficiencia. Pero esto no ha sido siempre así, ni de lejos: hasta hace no mucho, los coches con turbo eran sinónimo de altas prestaciones y de un comportamiento explosivo, motores muy cañeros en coches no aptos para todo el público.
El turbo lleva presente mucho tiempo entre nosotros pero con el paso de los años, ha cambiado de manera radical. Antiguamente, este elemento conseguía sobrealimentar la mecánica de manera poco refinada, a lo bestia, todo o nada. El caso del Ferrari F40 es un buen ejemplo: su motor V8 turbo estaba medio muerto hasta la entrada de su doble turbo, una vez que empezaban su actuación estelar, más te vale que tuvieses el volante recto y la cabeza en el asientos: el empuje es brutal.
Renault 5 Turbo
El Renault 5 Turbo es uno de esos coches que no se podrían entender con un motor que no fuese turbo. Son los 80 y los turbos ofrecen prestaciones salvajes pero poco refinamiento, entran en acción a lo bestia y eso hace que el coche sea tremendamente radical. Sobre la base del motor del 5 Alpine con 1.4 litros, se incorporaba un Turbo Garrett T3 soplando a 0,85 bares que producía 160 CV. Un coche explosivo que se ganó la fama de creador de viudas.
Porsche 911 turbo 930
Desde 1975, los Porsche 911 Turbo representan lo más de lo más en cuanto al 'nueveonce'. Se creó sobre la base del tres litros para alcanzar los 260 CV y desde ese momento no ha dejado de estar presente en la gama de este mítico deportivo. Hoy el turbo se ha democratizado al resto de la gama para conseguir prestaciones y eficiencias, pero el 911 Turbo siempre seguirá siendo el mito.
Ford Sierra RS Cosworth motor turbo
El mundo de los rally y, especialmente, el Grupo B, dio un gran protagonismo al turbo en los años 80. El Ford Sierra RS Cosworth es un buen ejemplo de coche que gira alrededor del turbo: su motor YBB conseguía más de 200 CV con apenas dos litros de cilindrada. En 1986. ¡Nada mal!
Ferrari F40 motor turbo
El Ferrari F40 tiene el turbo como seña de identidad: su motor V8 es explosivo, salvaje y cuando entra este pequeño elemento la locura se desata. Es un coche radical cuyo comportamiento no sería igual sin el turbo. ¿Mejor? ¿Peor? Eso que cada uno saque sus propias conclusiones.
¿Qué decir del Ferrari F40 que no sepamos ya? Sin duda, uno de los coches de calle más delicados de la historia: peso pluma, un motor sobrealimentado con un tremendo lag del turbo, todo atrás, ausencia de ayudas a la conducción. En este coche, cualquier error, por mínimo que sea, se paga: ¡puedes pagar incluso aunque no cometas errores evidentes!
Nissan Skyline R32 GT-R
Los Nissan Skyline GT-R y el actual Nissan GT-R siempre han tenido el turbo como seña de identidad para conseguir sus prestaciones brutales. El mítico motor RB26 DETT, con doble turbo, se utilizó desde el GT-R R32 hasta el R34. Hoy el GT-R sigue utilizando mecánicas con doble sobrealimentación para aterrorizar a su competencia...¡lo consigue!
Nissan Skyline R33 LM
El más raro de esta lista: solamente existe un ejemplar. La regla de Le Mans para homologar los coches hizo que Nissan tuviese que fabricar un ejemplar homologado para la calle. Una locura de seis cilindros biturbo, con 300 CV, tracción trasera y 1.150 kilos de peso. ¡Eso sí, es un ejemplar que se encuentra en el museo de la marca, cómo no!
Nissan Skyline R34
Con el Skyline R34, Nissan rozó la gloria gracias al Gran Turismo. Pero esta generación (de 1999 a 2002) era menos radical a pesar de sus generosos 320 CV. ¡Pero es que tenía hasta asientos calefactados!
Lancia Delta HF Integrale
En 1.985 se presentó la Versión HF Integrale del Lancia Delta. Fue equipado con tracción a las cuatro ruedas y un motor turbo que en la versión de calle ya entregaba 165 CV.
Lancia Stratos
En 1.971 Lancia presentó el Stratos, un ligerísimo deportivo con cuneiforme equipado con el bloque de 190 CV del Ferrari Dino y que se convirtió en el coche de rally que por excelencia de los '70
Mitsubishi EVO VI
La 6ª evolución del WRC basado en Mitsubishi Lancer fue presentada en 1.998. Los cambios en el Evolution VI se centraron especialmente en la refrigeración y la durabilidad del motor.
Audi Sport Quattro
El Audi Quattro es la versión tope de gama del Audi GT Coupe que a su vez era la variante deportiva del Audi 80 B2, esta versión es un automóvil deportivo producido por el fabricante alemán Audi entre 1980 y 1991. Fue el primer automóvil en usar la tracción a las cuatro ruedas tras el Jensen FF de 1966 y uno de los automóviles de rally más exitosos de la historia.
De mas grandes reto fue mejorar el funcionamiento del turbo. Hasta ese momento, cuando el piloto dejaba de acelerar, los turbos actuaban contra la válvula de mariposa del acelerador cerrada, frenandose a si mismos, siendo luego más dificil recuperar el régimen de giro. Para evitar esta situación se ideó un sistema que abría una válvula de derivación cuando la mariposa del acelerador se cerraba, enviando el aire al escape, y manteniendo así el régimen de giro.
De mas grandes reto fue mejorar el funcionamiento del turbo. Hasta ese momento, cuando el piloto dejaba de acelerar, los turbos actuaban contra la válvula de mariposa del acelerador cerrada, frenandose a si mismos, siendo luego más dificil recuperar el régimen de giro. Para evitar esta situación se ideó un sistema que abría una válvula de derivación cuando la mariposa del acelerador se cerraba, enviando el aire al escape, y manteniendo así el régimen de giro.
Subaru Impreza WRX
El motor del WRX era un 2.0 litros turboalimentado de entre 218 y 250 CV, y el STi poseía un 2.0 litros con doble turbocompresor de 260 hasta 280 CV. En cambio, las versiones del WRX vendidas en Estados Unidos desde la línea 2006 poseían un 2.5 litros con turbocompresor de 234 CV, y el STi llevaba ese motor potenciado hasta los 280 CV, siendo la versión STi más potente.
Toyota Supra Turbo
Uno de los deportivos japoneses más recordados y que nos dejó en 2002: de propulsión trasera, los motores turbo estuvieron presentes en la tercera generación (238 CV turbo) y en la cuarta generación (326 CV biturbo).
BMW 2002 Turbo
El BMW 2002 turbo es uno de los coches más importantes en la historia de BMW. Fue uno de los primeros desarrollados por BMW Motorsport – junto al fantástico 3.0 CSL E9 – y el primer coche europeo con motor turbo de producción.
Mazda RX-7
Montaba un motor rotativo de 1,2 litros y que, en su tercera generación, montó un motor biturbo que alcanzaba los 252 y 276 CV de potencia