Qué es un crossdresser
Las crossdresser son hombres que “cultivan la femineidad como valor en la estética visual y el fetiche de las ropas de mujer en el cotidiano”, sostiene Figari. “Se definen como hombres que se sienten mujeres, y que incluso, muchas veces su objeto sexual son también otras mujeres. Cuando la pareja de una CD es una mujer y esta acepta su condición transgenérica es denominada S/O (supportive other) es decir, aquella que conoce su peculiaridad, la acepta y la apoya. Ser CD no implica asumir públicamente una identidad social femenina. En Brasil su parte mujer es llamada CD mientras que a su lado masculino lo denominan ‘sapo’”, explica a Página/12 el investigador del Conicet este nuevo fenómeno de la diversidad sexual. En el relato de muchos de ellos hay un eje que se repite: de chicos solían aprovechar cuando su mamá no estaba en casa o dormía para probarse su ropa y vestirse con sus bombachas, corpiños, faldas, zapatos. Algunos, recurrían al guardarropas de algunas hermana mayor y llegaban incluso a pintarrajearse. Siempre en ausencia de testigos. Ahora, de adultos, repiten la escena. A diferencia de una travesti, no asumen públicamente una identidad femenina ni sueñan con hormonas y cirugías correctivas que les moldeen y les den volumen a sus pechos y a sus caderas.
No todos las CD responden al tipo heterosexual “flexible”. Una CD puede identificarse como gay, bi, heterosexual o trans, apunta Figari. Lo importante, como una CD le comenta es que “existimos por el placer de ser mujer”.
Pagina 12
MY experiencia.
Yo empecé a los 10 años (hoy tengo 18). Recuerdo que era Verano, estabamos en la pileta con mi hermana (ella tenía 16, ya estaba bastante desarrollada). Habían pasado 2 horas y se fue a pegar una ducha, estuvo media hora, salió y dijo que me tocaba a mi (ella se fue a su habitación). Entré al baño y lo primero que vi fue la bikini (celeste con blanco) colgada en la bañera. La parte de arriba no tenía arco, o sea, era una bikini hermosa, y la parte de abajo era mas parecida a un culotte. Automáticamente sentí un cosquilleo en la panza, y no tuve mas remedio que ponermela. La sensación fue hermosa. Me miraba al espejo y no podía creerlo. Desde ese día no pude dejar de vestirme como nena cada vez que estoy sola.







Las crossdresser son hombres que “cultivan la femineidad como valor en la estética visual y el fetiche de las ropas de mujer en el cotidiano”, sostiene Figari. “Se definen como hombres que se sienten mujeres, y que incluso, muchas veces su objeto sexual son también otras mujeres. Cuando la pareja de una CD es una mujer y esta acepta su condición transgenérica es denominada S/O (supportive other) es decir, aquella que conoce su peculiaridad, la acepta y la apoya. Ser CD no implica asumir públicamente una identidad social femenina. En Brasil su parte mujer es llamada CD mientras que a su lado masculino lo denominan ‘sapo’”, explica a Página/12 el investigador del Conicet este nuevo fenómeno de la diversidad sexual. En el relato de muchos de ellos hay un eje que se repite: de chicos solían aprovechar cuando su mamá no estaba en casa o dormía para probarse su ropa y vestirse con sus bombachas, corpiños, faldas, zapatos. Algunos, recurrían al guardarropas de algunas hermana mayor y llegaban incluso a pintarrajearse. Siempre en ausencia de testigos. Ahora, de adultos, repiten la escena. A diferencia de una travesti, no asumen públicamente una identidad femenina ni sueñan con hormonas y cirugías correctivas que les moldeen y les den volumen a sus pechos y a sus caderas.
No todos las CD responden al tipo heterosexual “flexible”. Una CD puede identificarse como gay, bi, heterosexual o trans, apunta Figari. Lo importante, como una CD le comenta es que “existimos por el placer de ser mujer”.
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MY experiencia.
Yo empecé a los 10 años (hoy tengo 18). Recuerdo que era Verano, estabamos en la pileta con mi hermana (ella tenía 16, ya estaba bastante desarrollada). Habían pasado 2 horas y se fue a pegar una ducha, estuvo media hora, salió y dijo que me tocaba a mi (ella se fue a su habitación). Entré al baño y lo primero que vi fue la bikini (celeste con blanco) colgada en la bañera. La parte de arriba no tenía arco, o sea, era una bikini hermosa, y la parte de abajo era mas parecida a un culotte. Automáticamente sentí un cosquilleo en la panza, y no tuve mas remedio que ponermela. La sensación fue hermosa. Me miraba al espejo y no podía creerlo. Desde ese día no pude dejar de vestirme como nena cada vez que estoy sola.






